Historia
COBLENZA, CONCILIOS DE
El primero (922) fue convocado por orden de Carlos el Simple, rey de Francia, y Enrique I de Alemania. Se reunieron ocho obispos, algunos abades y muchos sacerdotes. Los primeros que se hallan nombrados son Heriman, arzobispo de Colonia y Heriger, de Maguncia. Establecieron ocho cánones, de los cuales el segundo, tercero y cuarto se han perdido. Por el primero se prohíben los matrimonios entre parientes, hasta el sexto grado. En el segundo se manifiesta ser contrario a la ley que los laicos cobren los diezmos de las capillas que les pertenecen, o de que son patronos, para usos indignos; que los diezmos pertenecen a los sacerdotes que están la frente de las iglesias, tanto para su subsistencia como para la debida iluminación, reparaciones del edificio y socorro de pobres y extranjeros. Por el sexto se establece que los monjes obedecerán al obispo y le tendrán sujetas sus iglesias. Por el séptimo se declara que será tenido por homicida quien seduzca a un cristiano para venderlo. Por el octavo se prohíbe que al hacerse alguna donación a alguna iglesia, se prive de los diezmos a la anterior que los percibía.
El segundo (1012) fue convocado por orden de Enrique II, con intención de hacer condenar a Teodorico, obispo de Metz, y a otros rebeldes, en caso de permanecer en su rebeldía. Teodorico fue condenado a abstenerse de la celebración de la misa y de toda otra función eclesiástica, hasta que se hubiera justificado. Todos los rebeldes fueron sentenciados a muerte. El resultado de estas decisiones fue que, habiéndose Enrique apoderado de Metz, después de un largo sitio, Teodorico y sus amigos tuvieron que someterse, quienes, sin embargo, alcanzaron después perdón del rey en Maguncia.