Historia
COBURGO

Fotografía de Wenceslao Calvo
En este cargo, participó en la importante visita a las iglesias de 1528, que consolidó definitivamente la fe luterana en la región de Coburgo. El prebostazgo y el monasterio franciscano, que existía desde 1250, fueron disueltos, y la administración de los bienes de estas instituciones religiosas pasó a manos de una comisión designada por el Elector y, posteriormente, por la ciudad. A cambio, la ciudad se vio obligada a utilizar los sustanciales ingresos de las antiguas propiedades eclesiásticas para pagar los salarios de los funcionarios de la iglesia y la escuela. El sistema educativo de la ciudad experimentó un notable auge como resultado de la Reforma. El nombramiento de profesores para la escuela de latín en el ayuntamiento se realizó siguiendo las recomendaciones de los dos reformadores, en particular Melanchthon.
Lutero, que ya había pasado por Coburgo en 1518 camino a Heidelberg, se alojó en la fortaleza desde abril hasta octubre de 1530, periodo durante el cual se libró la lucha por la continuidad y el reconocimiento de su obra por parte del Emperador y el Imperio. Para el desarrollo exterior de la ciudad fue importante el hecho de que el duque Juan Ernesto, hermano del desafortunado príncipe elector sajón Juan Federico el Magnánimo, estableciera su residencia en Coburgo, concretamente en el antiguo convento franciscano, que entre 1543 y 1549 se transformó en palacio. Anteriormente, los Henneberg y los Wettin, cuando visitaban ocasionalmente la zona, establecían su residencia en la fortaleza. La región de Coburgo, que hasta entonces no era más que una remota provincia periférica, se convirtió en la segunda mitad del siglo XVI en el centro de un Estado independiente de los Wettin.
Bibliografía:
Erwin Stein, Coburg.