Historia

COLLEGIA NATIONALIA (PONTIFICIA)

Collegia Nationalia (Pontificia) es el nombre de varias escuelas de preparación en Roma para misioneros destinados a trabajar en países cristianos, pero no católicos.

Miembro del Colegio de la Salvación, con ropas blancas, de Historia del vestido por Albert Racinet
Miembro del Colegio de la Salvación,
con ropas blancas, de Historia
del vestido por Albert Racinet
Origen e historia antigua.
Su fundación original se debe a Ignacio de Loyola, quien estableció el primero de ellos para Alemania en 1552. Los posteriores fueron modelados según ese Collegium Germanicum. Tras un corto período de prosperidad, declinó y quedó en una precaria condición cuando Gregorio XIII lo restauró en 1573, siendo seguida esta acción por la fundación de los colegios griego (1577), inglés (1579), húngaro (unido en 1584 con el alemán), maronita (1584) y tracio-ilirio, así como tres instituciones similares en Viena, Praga y Fulda. El sistema recibió dos notables añadiduras con la fundación del colegio inglés. Los candidatos a la admisión eran recibidos sólo tras varios meses de prueba y el juramento de nunca abandonar el estado clerical y estar siempre dispuestos a regresar a sus países natales y trabajar en ellos a las órdenes de sus superiores. Más aún, se concedieron cinco privilegios especiales que facilitaron considerablemente la ordenación a los que en ellos eran recibidos. Esos dos puntos, con su analogía a las condiciones monásticas, hicieron de los colegios organizaciones casi monásticas, cuyos superiores eran los cardenales protectores asignados a ellos. Sin embargo, los estatutos revisados dados al colegio alemán en 1584 prohibían la recepción de aquellos que ya habían tomado los votos en una orden, o tomar tales votos por un miembro del colegio, ya que esto sería inconsistente con su dedicación vitalicia a su obra especial.

Desarrollo posterior.
Algunas de las fundaciones de Gregorio, incluyendo las de Praga, Viena y Fulda, decayeron en el curso del tiempo. El germano-húngaro, griego, inglés y maronita continuaron y Clemente VIII añadió un colegio escocés en 1600. A la fundación en 1622 de la Congregación de Propaganda Fide la supervisión de los colegios pasó gradualmente a sus manos en todos los puntos esenciales. Bajo sus auspicios Gregorio XV en 1627 fundó el Collegium Urbanum de Propaganda Fide y el colegio irlandés un año más tarde. Otras fundaciones nuevas o revividas fuera de Roma con objetivos similares fueron las de Viena, Praga y Loreto (1627), Fulda (1628), el seminario arzobispal de Praga (1638), el seminario griego de San Benedetto en Ullano (1732) y el chino en Nápoles (1736). A mediados del siglo XIX el colegio maronita se había unido con el Urbanum, fundándose varios otros, incluyendo un seminario griego en Palermo, un suizo en Milán, el gran Séminaire des Missions Étrangères para China y regiones adyacentes y el Séminaire du Saint-Esprit para las colonias francesas, ambos en París; también un colegio irlandés allí y en Douai y cuatro colegios en Irlanda misma, en Dublín, Youghall, Thuries y Carlow, este último destinado a misiones extranjeras.