Historia
COMMENDA
Commenda es el término técnico para la administración de un oficio eclesiástico, especialmente de las temporalidades relacionadas con el mismo, encomendado a una persona que no tiene el derecho auténtico al oficio. Normalmente, según el derecho canónico, las commendæ son otorgadas solo para, en el caso de una vacante o por la incapacidad del que lo desempeña, hacer una provisión para la administración del oficio. Solo se puede entregar a una persona cualificada que ya desempaña un oficio eclesiástico y solamente como administrador. Sin embargo, la costumbre dio origen a grandes abusos. Los papas de Aviñón usaron especialmente este medio para revertir entradas de beneficios sobre personas a las que la prohibición de pluralidades les impedía poseer los beneficios mismos, siéndoles otorgadas vitaliciamente y sin obligación de ejercer los deberes propios del cargo. Por ejemplo, las abadías eran frecuentemente otorgadas in commendam al clero secular. Esta práctica quedó tan arraigada que el concilio de Trento, que intentó extender la ley contra las pluralidades a todo el sistema de commendæ irregulares, no pudo hacer más que regularlas. Los gobernantes temporales a veces en manera similar 'encomendaron' monasterios e iglesias, con sus propiedades, a laicos para premiar sus servicios mediante el disfrute de las temporalidades, so pretexto de ponerlas bajo su protección.