Historia

COMUNIÓN LAICA

Comunión laica (latín communio laica) fue originalmente el estatus de los miembros laicos de la Iglesia en contraste con el clero, pero el término quedó restringido según la diferenciación entre clero y laicado a una destitución del estado más elevado del primero al rango inferior del segundo. En ese sentido es mencionada ya en el siglo tercero, especialmente como castigo paralelo a la destitución. El castigo implicaba que un clérigo destituido retomaba el estado de laico y a partir de entonces sólo tenía derechos laicos, por lo que recibía la comunión fuera del coro, en lugar de dentro del santuario, como el clero. En el uso católico moderno el desarrollo de la doctrina del "carácter indeleble" de obispos y sacerdotes ha hecho imposible la reducción a la comunión laica. Un clérigo de órdenes mayores puede ser liberado de los deberes de su oficio, especialmente del voto de celibato, sólo por dispensa del papa. Sin embargo, los que desempeñan órdenes menores, pueden regresar al estado de laicos y si se casan pierden sus beneficios y todos los demás privilegios.