Historia
CONFITEOR
Confiteor es el nombre aplicado, a partir de su primera palabra en latín, a la fórmula usada para la confesión pública en el misal y breviario romano y también empleada usualmente para comenzar una confesión privada. Consiste de un reconocimiento del pecado primeramente ante Dios y luego ante la Virgen María y los otros santos y al sacerdote o congregación presente, en tanto han sido dañados en algún grado por los pecados reconocidos (Y si un miembro sufre, todos los miembros sufren con él; y si un miembro es honrado, todos los miembros se regocijan con él.[…]1 Corintios 12:26) y de una petición dirigida a las mismas personas para que intercedan a Dios por el pecador. Los sacramentarios más antiguos y el Ordines Romani no contienen esta fórmula; la primera huella aparece con Egberto, arzobispo de York (735) y Crodegango, obispo de Metz († 743) como introducción a la confesión sacramental. A partir de ahí aparece en varias formas y usos, hasta el misal revisado de Pío V que finalmente introdujo la uniformidad.