Historia

CONFLICTO DE DEBERES

Conflicto de deberes es un término que usualmente cubre un mayor campo que el que estricta y lógicamente le corresponde.

Origen.
Estrictamente significa la coincidencia de exigencias éticas que se excluyen mutuamente y por lo tanto provocan un conflicto en la persona cuya acción demandan. Bajo la influencia de la antigüedad clásica, especialmente de Cicerón, la doctrina de la virtud, se combinó con la doctrina de los deberes, siendo la base fundamental de la ética, convirtiéndose el conflicto de deberes en un término favorito. Donde la ética se desarrolló esencialmente en la forma de una doctrina de deberes la cuestión se convirtió inevitablemente en cómo varias demandas pueden coexistir y qué debería hacerse si chocan entre sí. Desde que Cicerón dio a la palabra officium la significación de un concepto ético universal, se originó en la práctica real la posibilidad de una colisión entre la idea universal de obligación moral y la acción individual concreta. Esta dificultad halla su ilustración en las éticas de Kant y Schleiermacher. Con Kant, la idea de deber pierde su contenido concreto al modificarse en la ley del libre albedrío, en obediencia a la conciencia del deber, que no está ligada a ninguna ley moral. Es evidente que no se puede hablar de conflicto de deberes aquí "ya que deber y obligación son conceptos que expresan la necesidad objetiva práctica de una cierta acción y dos normas que se oponen entre sí no se presentan al mismo tiempo." Según Schleiermacher "el bien más elevado del hombre es la totalidad de todas las acciones en conformidad con el deber. Si estuvieran en conflicto, algunas partes del bien más elevado del hombre estarían en conflicto, lo cual es imposible. Por lo tanto no puede haber conflicto entre deberes." Kant y Schleiermacher fueron seguidos por maestros éticos que no compartieron sus presuposiciones: Reinhard, Baumgarten-Crusius, Daub, Marheineke, Rothe, Schwarz, Heppe, Luthardt y otros.

Tres clases de conflicto.
Los conflictos de deberes pueden ordenarse bajo tres encabezamientos.
Puede ser (1) un conflicto entre el deber y la inclinación personal. En este caso, hablando estrictamente, no hay conflicto de deberes; pero todavía hay casos en los cuales los hábitos pecaminosos toman la forma de una pretensión objetiva de deber, como en el concepto de honor prevaleciente entre los alemanes y otros pueblos. Un oficial cristiano del ejército puede querer desechar el duelo en conformidad con la ley y su propia convicción, pero cuando tiene que escoger entre la participación en un duelo y el abandono de su llamamiento, se origina un conflicto real de deberes. Más aún, la inclinación y el deber son a veces difíciles de distinguir; ya que la elección de un llamamiento se corresponde estrechamente con los dones, se puede originar un conflicto entre la inclinación a tal elección y el deber hacia la familia. También muchas uniones matrimoniales crean no sólo conflictos, sino colisiones reales.
O (2) el deber concreto puede entrar en conflicto con la obligación general moral. Un oficial del Estado, al ejecutar su deber oficial, puede verse obligado a cometer actos injustos que él reconoce y omitir otros que de acuerdo a su condición moral son justos. Un juez puede verse obligado por las leyes en vigor a absolver en casos donde la percepción clara de la conciencia moral los condena y condenar otros donde la razón y la moralidad los absuelven. Hay también casos en los cuales los deberes concretos de la vocación de un oficial o sus obligaciones familiares reclaman toda su atención y actividad, de tal forma que la fe en la práctica del amor hacia el prójimo se ve considerablemente perjudicada.
(3) Un conflicto de deberes existe cuando el deber concreto se opone al deber concreto. Por ejemplo, el deber hacia el Estado y el deber hacia la familia pueden entrar en conflicto; también el deber hacia la Iglesia y el deber hacia el Estado; el deber hacia la Iglesia y el deber a la familia. Incluso deberes específicos en una esfera pueden entrar en conflicto entre sí; el deber hacia los hijos y el deber hacia la esposa o marido, el deber hacia la propia vocación y el deber de obediencia a las autoridades.

Ilustraciones bíblicas.
Los casos de Abraham (1 Aconteció que después de estas cosas, Dios probó a Abraham, y le dijo: ¡Abraham! Y él respondió: Heme aquí. 2 Y Dios dijo: Toma ahora a tu hijo, tu único, a quien amas, a Isaac, y ve a la tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de[…]Génesis 22), Jefté (34 Cuando Jefté llegó a su casa en Mizpa, he aquí, su hija salió a recibirlo con panderos y con danzas. Era ella su única hija; fuera de ella no tenía hijo ni hija. 35 Y cuando la vio, él rasgó sus ropas y dijo: ¡Ay, hija mía! Me has abatido y estás […]Jueces 11:34-40), David (12 Ve y di a David: "Así dice el SEÑOR: 'Te ofrezco tres cosas; escoge para ti una de ellas, para que yo la haga.'" 13 Así que Gad fue a David y se lo hizo saber, diciéndo le: ¿ Quieres que te vengan siete años de hambre en tu tierra, o que huyas por[…]2 Samuel 24:12-14) y otros presentan conflictos de deberes en el Antiguo Testamento; en el Nuevo Testamento hay conflictos en Pero Jesús le dijo*: Sígueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos.[…]Mateo 8:22; 17:24 y sig. En conflictos entre la fidelidad a la fe y la obediencia a las autoridades seculares (Mateos 10:17 y sig.; En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no fuera así, os lo hubiera dicho; porque voy a preparar un lugar para vosotros.[…]Juan 14:2) el Señor exhortó a una fortaleza que, incluso hasta el martirio, mantuviera la llama de la fe encendida (Mas respondiendo Pedro y Juan, les dijeron: Vosotros mismos juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios;[…]Hechos 4:19; 5:29), aunque previó que no todos tendrían esa fuerza (comp. Entonces vino el segundo, diciendo: "Tu mina, señor, ha producido cinco minas."[…]Lucas 19:18 y sig.). Pablo también sintió el conflicto entre su deber de ser fiel al mensaje y el amor a su pueblo (Digo la verdad en Cristo, no miento, dándome testimonio mi conciencia en el Espíritu Santo,[…]Romanos 9:1 y sig.).

Solución.
Según la antigua casuística debe haber una solución para cada conflicto. La norma más importante y correcta que ha sido establecida es que el deber de lo recto precede al deber del amor. Aparte de tales reglas, la solución se espera a veces del perfecto desarrollo del carácter cristiano. Esta idea puede ser correcta si el conflicto se origina interiormente; pero su peculiaridad consiste en la presión de demandas externas sobre la conciencia moral y por tanto pueden intensificarse precisamente por el desarrollo del carácter cristiano (No penséis que vine a traer paz a la tierra; no vine a traer paz, sino espada.[…]Mateo 10:34). Sin embargo, hay una condición profundamente arraigada en la conciencia de la redención poseída por los hijos de Dios de que tales conflictos no pueden perturbar la paz y gozo del estado de gracia (1 No se turbe vuestro corazón; creed en Dios, creed también en mí. 2 En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no fuera así, os lo hubiera dicho; porque voy a preparar un lugar para vosotros. 3 Y si me voy y preparo un lugar para vosotros, vendré[…]Juan 14: 27; 15:11; 17:13) ya que la obtención del bien más elevado es independiente de nuestras acciones. Cuando un padre de familia cristiano, por ejemplo, se ve obligado a descuidar el deber de educar a sus hijos, a causa de su deber para sostener a su familia, no hay después de todo solución del conflicto en la inevitable elección del segundo deber en lugar del primero; el conflicto más bien se convierte en continuo. En muchos casos la auto-renuncia debe tomar el lugar de una solución real. Los conflictos se pueden contemplar no sólo desde la perspectiva personal, sino también desde el punto de vista social. Las reformas públicas y el progreso a veces se abren camino a través de los conflictos del deber. Donde la conciencia duerme no hay conflictos; pero donde los hombres con conciencia viva desempeñan los deberes y sinceramente desean su cumplimiento aumentarán los esfuerzos enérgicos para su solución. En todos los conflictos el cristiano debe recordar no solo las palabras de Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que se os ha ordenado, decid: "Siervos inútiles somos; hemos hecho sólo lo que debíamos haber hecho."[…]Lucas 17:10, sino también las de 19 En esto sabremos que somos de la verdad, y aseguraremos nuestros corazones delante de El 20 en cualquier cosa en que nuestro corazón nos condene; porque Dios es mayor que nuestro corazón y sabe todas las cosas. 21 Amados, si nuestro corazón no nos[…]1 Juan 3:19-21.