Historia

CORVEY

Corvey es el nombre de una famosa abadía benedictina cerca de la localidad alemana de Höxter, en la conjunción del Scheldt y el Weser.

Mapa de las fundaciones monásticas en la Edad Media
Mapa de las fundaciones monásticas en la Edad Media
Fue fundada por una colonia de la abadía de Corbie cerca de Amiens, bajo el impulso del abad Adalhardo y su hermano Wala. Varios monjes fueron enviados hacia el año 815 con el joven sajón Teodrado para fundar un monasterio en Hethis en el Sollinger-Wald; pero el terreno demostró ser infructífero y los colonos apenas pudieron sobrevivir. Adalhardo le pidió a Ludovico Pío permiso para trasladar a los monjes a un punto algo más fértil, siendo escogida la casa permanente de la orden. En el otoño de 822 se terminaron los edificios y la iglesia fue consagrada por el obispo Badurad de Paderborn baso la invocación de San Esteban, recibiendo la abadía el nombre de 'nueva Corbie' (Nova Corbeja). Le fueron otorgados muchos dones y ricos privilegios por el emperador y los nobles, creciendo pronto hasta alcanzar considerable vigor. Adalhardo murió el 2 de enero de 826, siendo sucedido por Warin, quien gobernó la comunidad durante treinta años. En los mil años siguientes sesenta abades más se sucedieron uno tras otro. La abadía alcanzó su punto álgido de prosperidad bajo los emperadores sajones, en cuyo tiempo la escuela del convento, fundada poco después de la abadía y dirigida por Ansgar, logró fama duradera. La actividad literaria distinguió a los monjes, de los cuales el autor mejor conocido fue Widukindo. La colección de una biblioteca comenzó enseguida, estando entre sus tesoros el único manuscrito conocido (siglo XI) de los primeros seis libros de los Anales de Tácito, que actualmente está en la biblioteca Vaticana. Corvey fue desde su fundación una abadía real; en 1065 Adalberto de Bremen obtuvo una subvención de Enrique IV pero los monjes, ayudados por Otón de Nordheim, lograron vindicar su independencia. La administración de Wibald de Stablo fue su último periodo brillante. Tras él comenzó el declive, la disciplina decayó y surgieron las discusiones internas. Sin embargo, se sostuvo a través de la Reforma, pero en la Guerra de los Treinta Años recibió sus golpes más duros, cuando su biblioteca y archivos fueron destruidos, sus edificios dañados y sus propiedades e ingresos disminuidos. En 1792 Pío VI cambió la abadía en un obispado. Por el arreglo de 1803 el territorio pasó a la casa de Nassau-Orange y luego al reino de Westfalia, pasando luego a la jurisdicción de Prusia. El obispado en su aspecto espiritual fue suprimido en 1821.