Historia
CRISTIANOS
1. Una Iglesia que procede de principios del siglo XIX, también conocida como Discípulos de Cristo.
2. Una denominación a veces llamada Conexión Cristiana por motivos de identificación y que los integrantes admiten se refiere a ellos. El grupo surgió de tres movimientos independientes, de los que dos procedían de una secesión. En 1893, en Carolina del Norte y Virginia, veinte o treinta ministros, influenciados principalmente por James O'Kelly, se retiraron de la Iglesia episcopal metodista por su desacuerdo al gobierno de obispos y al uso de credos y disciplina. Les siguieron unos mil miembros. Al principio fueron llamados Metodistas Republicanos, pero en 1794 a instancia de Rice Haggard se adoptó unánimemente el nombre Cristianos, no aceptando desde ese tiempo otro nombre. El segundo movimiento fue en Vermont, en 1800, entre los bautistas, siendo prominentes Abner Jones, médico, y el pastor Elias Smith. El tercer movimiento, en 1800 y 1801, fue en Kentucky principalmente, entre los presbiterianos; prominentes fueron David Purviance, John Thomson, Robert Marshall, John Dunlavy, William Kinkade, Richard McNemar, Nathan Worley y Barton W. Stone. Los tres movimientos se desconocieron entre sí durante varios años, hasta que se pusieron en contacto sin negociación o acción formal orgánica.
Todos aceptaban la Biblia como único credo, el nombre de cristiano y el carácter cristiano como la única prueba de comunión. Generalmente bautizaban por inmersión, pero algunos ministros por aspersión. A veces son llamados trinitarios y otras anti-trinitarios, pero casi todos sostienen la divinidad de Cristo, aunque se niegan a pronunciarse sobre esos dogmas. Son congregacionales en gobierno, teniendo conferencias anuales de distrito y generales cada cuatro años.
En 1854, en la convención general en Cincinnati, se aprobaron resoluciones que condenaban la esclavitud. Los integrantes del sur se retiraron y crearon una organización separada. La división duró hasta después de la guerra civil, pero en la convención de Haverhill, Massachusetts, en 1894, volvieron a ocupar sus asientos, al haber sido llamado uno de ellos por el presidente a ocupar su lugar, pues "sólo se denominan cristianos, tienen la Biblia como único credo y otorgan plena comunión a todos los cristianos, estando por tanto cualificados para participar en la convención sobre las mismas bases de representación que otros." Desde entonces han colaborado con el organismo general.
La cuestión de la "unión" de las denominaciones ha demostrado ser dañina para los Cristianos. Un tercio de siglo después de su surgimiento, Barton W. Stone, uno de sus ministros prominentes, efectuó una "unión" con Alexander Campbell, fundador de los Discípulos de Cristo, que realmente demostró ser una cesión por parte de Stone. De alguna manera los Cristianos perdieron más de cincuenta iglesias en este modo. Este elemento en la denominación de los Discípulos se aferró al nombre "Cristiano", lo que generó algo de confusión, al creer muchos que los Discípulos son la organización original. Pero los Discípulos difieren de los Cristianos por reconocer en comunión exclusivamente a los bautizados por inmersión, mientras que los Cristianos hacen del carácter cristiano su única prueba de comunión o membresía. En 1885 y 1886 se desató una polémica por la unión con los bautistas libres, cuya peculiaridad es más afín a la de los Cristianos, votándose y efectuándose en algunas secciones dicha unión. Pero las iglesias no siguieron a los dirigentes y el movimiento quedó abandonado. Desde 1893 a 1898 se habló de la unión con los congregacionales, habiendo alguna fricción denominacional que acabó en la cesación de la agitación.