Historia
CRUCIFIXIÓN
- Forma de la cruz
- Método de sujeción a la cruz
- La cruz y la crucifixión de Jesús
- La crucifixión en el arte

La crucifixión, método de infligir la pena capital, se originó en el este y fue practicada por medos, persas y pueblos semitas (salvo los judíos); posteriormente por los griegos y especialmente por los romanos. La escasa y no siempre clara información existente con referencia a la forma de la cruz reveló dos tipos principales: la denominada crux acuta, una estaca o palo perpendicular, afilado en el extremo, y la forma consistente de un poste vertical y un travesaño horizontal. La denominada cruz de San Andrés, que tradicionalmente se asoció al martirio del apóstol Andrés, y tradicionalmente concebida como dos estacas de igual longitud atravesadas oblicuamente, es un producto de la leyenda medieval. Mientras que la estaca sencilla fue empleada para empalar así como para suspender a aquellos que estaban bajo sentencia, la cruz compuesta sólo se usó con el último propósito. La longitud de la principal porción era ordinariamente un poco más alta que la estatura humana. La pieza transversal (patibulum) se sujetaba firmemente al poste vertical, que era clavado en el suelo o, como a veces sucedía, era colocada en el lugar de la ejecución por los sentenciados mismos.
Método de sujeción a la cruz.
No había un proceso uniforme de sujeción del sentenciado a la cruz. Una cierta amplitud parece haber sido concedida a los ejecutores tanto respecto a los medios empleados como también a la manera y el método de suspensión, lo que es explicable por la circunstancia de que la ley romana reconocía la crucifixión sólo como castigo para esclavos y gente de nivel inferior. Se empleaban cuerdas solamente o cuerdas y clavos y en este caso unas veces eran clavadas las manos y otras las manos y pies. El "asiento" (sedile), que servía de apoyo al cuerpo, un bloque sobre el que el condenado era puesto a horcajadas, evidentemente no se usó en todos los casos; lo mismo se puede decir con respecto a un apoyo de madera para los pies (representado en la "crucifixión travestí" del palacio imperial en Roma), que de paso, no ha de confundirse con el hypopodium o suppedaneum de los retratos medievales de la crucifixión, cuya antigüedad no está suficientemente confirmada por el testimonio de Gregorio de Tours. El delito del ejecutado, que no hubiera sido declarado oralmente por un anuncio precedente, se escribía usualmente sobre una tablilla (titulus), que el mismo culpable llevaba u otros delante de él. Naturalmente este titulus era fijado a la cruz tras el acto de la ejecución (comp. Y pusieron sobre su cabeza la acusación contra El, que decía: ESTE ES JESUS, EL REY DE LOS JUDIOS.[…]Mateo 27:37 y paralelos).

Roma, Palatino, siglo III
No hay datos concretos en el Nuevo Testamento sobre la naturaleza de la cruz en la que Jesús murió. Sólo los escritores eclesiásticos después de Justino Mártir indicaron que la forma era de cuatro brazos. Justino, Ireneo, Tertuliano y otros mencionan la presencia de un sedile. La cruz travestí palatina, perteneciente al principio del siglo tercero, es en la forma de cuatro brazos, pero sin el sedile y con la tabla de madera. No hay razón válida para suponer que la representación de la forma de la cruz de Jesús dada por la antigüedad eclesiástica sea una construcción imaginaria de tiempos posteriores. Al haber habido testigos de la muerte de Jesús y al haber proporcionado las palabras de la cruz el tema central de la predicación apostólica y post-apostólica, pudo haberse mantenido una genuina tradición en cuanto a la forma de la cruz hasta el tiempo de Justino. De hecho, en la narrativa del evangelio mismo se encuentran algunas indicaciones que confirman esta conclusión. La "cruz" llevada por Jesús mismo (Tomaron, pues, a Jesús, y El salió cargando su cruz al sitio llamado el Lugar de la Calavera, que en hebreo se dice Gólgota,[…]Juan 19:17) o por Simón de Cirene (Y cuando salían, hallaron a un hombre de Cirene llamado Simón, al cual obligaron a que llevara la cruz.[…]Mateo 27:32) difícilmente pudo haber sido el poste vertical, con o sin el patibulum, ya que la fuerza de un solo hombre apenas habría sido suficiente para tan gran peso. Sin embargo, si "cruz" (griego stauros) en los pasajes citados se puede interpretar significando el patibulum, lo que es bastante posible, la narrativa estaría de acuerdo con la costumbre, como ya se ha mencionado. Más aún, en Jerusalén y en muchas partes, los postes estaban sin duda ya dispuestos en el lugar de la ejecución y clavados en el suelo para servir a su propósito. Finalmente, de la circunstancia de que la orden de ejecución hiciera que el titulus quedara fijado al extremo superior de la cruz se puede deducir que el travesaño no descansaba encima del poste vertical, sino que lo atravesaba, o, en otras palabras, la cruz era de cuatro brazos. Un fundamento para estimar la altura de la cruz de Jesús lo proporciona […]Juan 1929; comp. Y al instante, uno de ellos corrió, y tomando una esponja, la empapó en vinagre, y poniéndola en una caña, le dio a beber.[…]Mateo 27:48 y paralelos. La longitud de la "caña de hisopo" mencionada fue probablemente de 1 metro; la altura de la cruz, por tanto, de 2 metros y medio a 3 metros.
La crucifixión fue a través de toda la antigüedad la más cruel y al mismo tiempo la más infamante pena de muerte, siendo aplicada casi exclusivamente a esclavos y personas de rango inferior (servile supplicium) o a extranjeros carentes de la ciudadanía romana, tanto por trasgresiones comunes como políticas. Precedía comúnmente el azotamiento, acompañado con toda clase de burlas contra el acusado. La costumbre era despojar al reo de sus vestiduras, que eran repartidas entre los verdugos. El cadáver no se quedaba ordinariamente en la cruz. No obstante, no había obstáculo para entregar el cuerpo. Al tener un valor ejemplarizante, la ejecución se realizaba en lugares prominentes y de fácil acceso. La crucifixión de Jesús concuerda plenamente con nuestro conocimiento general de tales ejecuciones, salvo que se añadieron ciertas características peculiares debido a las ideas y costumbres judías; por ejemplo, el estupefaciente (comp. Enseña al niño el camino en que debe andar, y aún cuando sea viejo no se apartará de él.[…]Proverbios 22:6) y el traslado del cuerpo antes de que el sábado comenzara (22 Y si un hombre ha cometido pecado digno de muerte, y se le ha dado muerte, y lo has colgado de un árbol, 23 su cuerpo no colgará del árbol toda la noche, sino que ciertamente lo enterrarás el mismo día (pues el colgado es maldito de Dios), para qu[…]Deuteronomio 21:22-23). La cuestión del clavado de los pies es debatible, no pudiendo llegarse a una decisión positiva sobre este asunto. Constantino el Grande abolió el castigo por crucifixión.

Museo de Bellas Artes, Amberes
La primera imagen de la crucifixión, hasta donde se conoce, es la "crucifixión travestí" a la que ya se ha hecho referencia, realizada por una mano pagana. El sentimiento religioso del cristianismo respecto al Salvador no se centraba tanto en el acto de su humillación como en su poderosa exaltación y, de acuerdo con ese sentimiento, el arte cristiano durante un tiempo no hizo representaciones de la Pasión y cuando los primeros pasos se dieron en esa dirección, aparece la idea controladora de suavizar la agonía tanto como fuera posible. El primer ejemplo de una crucifixión de origen cristiano se encuentra en un relieve en la puerta de Santa Sabina en Roma, fechada como muy pronto a mediados del siglo quinto. El trasfondo representa los muros de Jerusalén. La forma heroica del Salvador está acompañada por los dos malhechores, siendo esto último un diseño posterior. Tal vez de la misma época es una tabla de marfil procedente del norte de Italia que está en el Museo Británico, agrupando a Juan y María con el Salvador y expresando principalmente una emoción de profundo silencio doloroso. En ambos casos, Cristo está representado vivo y libre de sufrimiento. De hecho, cuán fuertemente ese sentimiento se plasmaba todavía incluso un siglo después lo atestiguan las pequeñas redomas metálicas en Monza en el norte de Italia, que llegaron de Jerusalén al oeste en el tiempo de Gregorio Magno. Manifiestamente se proponen apartarse de la crucifixión auténtica y se conforman con sugerencias; como cuando, en un caso, Jesús extiende sus brazos en la forma de una víctima crucificada, aunque la cruz misma falta o, de nuevo, donde sólo su cabeza está sobre la cruz.
Durante la transición del cristianismo antiguo al período románico, todavía aparece la influencia de la época más primitiva; Cristo está representado vivo, tapado sólo con un paño púdico, colocados sus pies uno al lado del otro. En otro aspecto, el número creciente de figuras que lo acompañan indica una elaboración del tratamiento; en contraste con el oeste, el arte bizantino favorece tanto en este período y posteriormente la representación del salvador agonizante. En cada caso sus manos y pies están atravesados, apoyándose los pies en un travesaño en forma de cruz. La época románica, durante la cual la crucifixión fue extensamente tratada como tema de pintura o escultura, adorna la cabeza de Cristo con una corona o diadema; pero también ocurren cada vez con más frecuencia ejemplos del Salvador muerto o agonizante y, de hecho, hay una tendencia hacia el más crudo realismo. Por otro lado, todavía persiste característicamente la compostura de los pies, uno al lado del otro, observándose esta costumbre hasta mediados del siglo XIII.

Al principio los demás personajes presentados por la narrativa del evangelio aparecen sólo en forma limitada (Juan y María y uno o dos soldados); pero, al acercarse el término de la Edad Media se crean animadas escenas a partir de detalles accesorios, particularmente en los altares esculpidos. Los dramas religiosos fueron de notoria influencia en esta dirección. Sin embargo, durante el período románico también, ciertas figuras legendarias alegóricas comienzan a aparecer alrededor de la cruz. Personificaciones de la Iglesia y la sinagoga, la primera como Victrix y la segunda como vencida. Adán y Eva, los progenitores del pecado, que el Salvador expió para ellos y para los demás, se arrodillan al lado de la cruz, aunque usualmente aparece sólo Adán, descansando en su tumba bajo la cruz o en el acto de levantarse y elevar su mano hacia el crucificado. Con referencia a la tumba en el Gólgota, la calavera y los huesos aparecen al pie de la cruz. Más aún, en relación con Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y su simiente; él te herirá en la cabeza, y tú lo herirás en el calcañar.[…]Génesis 3:15, una serpiente está enroscada en la base de la cruz. El cáliz sobre el que descansan los pies del Salvador, o que está apoyado sobre el travesaño, representa el Santo Grial. El cáliz también a veces lo sostiene en su mano la Iglesia, Ecclesia. En un período bastante antiguo, el sol y la luna están representados en la escena, ya sea en su aspecto natural o personificados; igualmente aparecen ángeles lamentadores, Dios Padre y el Espíritu Santo en lo alto. La popularidad y amplia circulación de la leyenda de Verónica le proporcionó a esa dama un lugar con especial frecuencia en el camino al lugar de la ejecución, aunque a veces también cerca del crucificado.
La cruz generalmente se adhiere a su forma tradicional. Las leyendas medievales en cuanto a la madera de la cruz fueron influyentes en asemejar la cruz en mayor o menor grado a la forma de árbol. Esas observaciones atestiguan el tremendo poder atractivo que la cruz y la crucifixión ejercieron sobre el temperamento religioso y sobre el uso eclesiástico y por tanto, tanto directa como indirectamente, sobre el arte.