Historia

DAMAS INGLESAS

Damas inglesas, correctamente llamadas Instituto de la Bienaventurada Virgen María, es una de las más importantes e influyentes congregaciones femeninas de la Iglesia católica.

Mary Ward
Mary Ward
Su origen retrocede al intento de Mary Ward (nacida en Mulwith, Yorkshire, Inglaterra, el 23 de enero de 1585 y muerta en Heworth, ahora incluida en la ciudad de York, el 20 de enero de 1645), hija de un católico inglés de Yorkshire, para fundar una sociedad femenina según el modelo de los jesuitas. En 1606 fue a St. Omer y se unió a las coletinas, la orden más rigurosa de Santa Clara, como hermana laica. Insatisfecha con su labor y posición allí, en 1607 dejó el convento, con la determinación de fundar una nueva comunidad, especialmente para mujeres inglesas, logrando establecer casas en St. Omer y Gravelines en 1607 y 1609. Las miembros se interesaban principalmente en la educación de muchachas, no estando obligadas a reclusión estricta. En 1611 Ward adoptó la regla de los jesuitas, con los cambios necesarios para adaptarla a mujeres. Pasó su tiempo en constantes viajes por Inglaterra y los Países Bajos y estableció casas de su orden en Spitalfields, Londres, hacia 1611, en Lieja en 1617, en Colonia y Tréveris en 1620 y 1621 y en Roma en 1623. La orden no tuvo el favor del clero, quien acusó a su fundadora y a sus miembros de insubordinación. En 1625 el papa Urbano VIII cerró sus escuelas y en 1628 decidió su supresión, que finalmente fue realizada por una bula fechada el 13 de enero de 1630 y promulgada el 21 de mayo de 1631. Para combatir la oposición Ward fue a Roma dos veces, la primera vez en 1622, permaneciendo allí cuatro años y luego en 1629. En 1626 fue a Munich donde el elector, Maximiliano I, le permitió establecer una casa en 1627 y el emperador Fernando le proporcionó una fundación en Viena. Desde 1632 a 1637 estuvo en Roma y Urbano le permitió establecer una nueva casa allí. Desde 1638 a 1642 vivió en Londres con unas pocas fieles seguidoras y desde entonces en su nativa Yorkshire.

Aunque nominalmente suprimidas, las comunidades de Mary Ward continuaron existiendo, tal vez no totalmente sin el tácito consentimiento de la alta autoridad eclesiástica. En 1650 la comunidad en Heworth se trasladó a París. En 1669 Frances Bedingfield estableció una comunidad en Hammersmith, y poco después otra en York. La casa en Roma no se dejó. La de Munich tuvo favor real y desde finales del siglo XVI pudo fundar filiaciones en Alemania del sur, en Austria y en el electorado de Maguncia. Sus 81 reglas fueron aprobadas por el papa Clemente XI en 1703, siendo esencialmente las originales elaboradas por Mary Ward, aunque toda mención a ella así como cualquier reconocimiento de relación con las "jesuitas" fue cuidadosamente evitado tanto por el papa como por las miembros de la orden, que fue llamada Instituta Mariæ o "Instituto de las damas inglesas". Cien años más tarde se manifestó una tendencia a honrar a la fundadora de la orden y Benedicto XIV por una bula del 9 de abril de 1749 prohibió llamarla "beata" y subrayó la no identidad del Instituto con las "jesuitas". Al mismo tiempo resolvió una controversia entre la orden y ciertos obispos de Alemania meridional al poner cada casa bajo la jurisdicción del obispo de la diócesis en la que estaba situada, pero haciendo a la cabeza de la casa de Munich suprema sobre las escuelas y todos los asuntos de la visitación. En 1840 la supremacía de la casa de Munich (en 1885 se trasladó a 5 km de la ciudad a Nymphenburg) quedó limitada a Baviera. La congregación recibió plena aprobación papal de Pío IX en 1877.

La congregación incluye maestras, llamadas "damas" y hermanas laicas. Ambas clases hacen votos simples vitalicios, los cuales pueden ser revocados por el papa por razones canónicas. Las casas son casas madres y filiaciones. Las miembros visten un atuendo negro con amplio collar blanco y bonete blanco y velo negro. Su principal obra es la educación, contándose en varios millones las muchachas educadas por ellas. También se ocupan en labores hacia los pobres y enfermos. Son más numerosas en Baviera, pero también son fuertes en Austria y tienen una casa en Maguncia y York. Hay filiaciones y estaciones misioneras en Lombardía, Bucarest, Londres y otras partes. Dos sociedades irlandesas, las Hermanas de Loreto (fundadas en Rathfamham, cerca de Dublín, en 1822 por Frances Ball) y las Hermanas Irlandesas de la Caridad (fundadas en Dublín por Mary Frances Aikenhead en 1815, confirmadas en 1834), difieren de la institución de Mary sólo en nombre. La primera tiene casas en toda Irlanda e Inglaterra, América, Australia y Sudáfrica.