Historia
DAMAS INGLESAS

Aunque nominalmente suprimidas, las comunidades de Mary Ward continuaron existiendo, tal vez no totalmente sin el tácito consentimiento de la alta autoridad eclesiástica. En 1650 la comunidad en Heworth se trasladó a París. En 1669 Frances Bedingfield estableció una comunidad en Hammersmith, y poco después otra en York. La casa en Roma no se dejó. La de Munich tuvo favor real y desde finales del siglo XVI pudo fundar filiaciones en Alemania del sur, en Austria y en el electorado de Maguncia. Sus 81 reglas fueron aprobadas por el papa Clemente XI en 1703, siendo esencialmente las originales elaboradas por Mary Ward, aunque toda mención a ella así como cualquier reconocimiento de relación con las "jesuitas" fue cuidadosamente evitado tanto por el papa como por las miembros de la orden, que fue llamada Instituta Mariæ o "Instituto de las damas inglesas". Cien años más tarde se manifestó una tendencia a honrar a la fundadora de la orden y Benedicto XIV por una bula del 9 de abril de 1749 prohibió llamarla "beata" y subrayó la no identidad del Instituto con las "jesuitas". Al mismo tiempo resolvió una controversia entre la orden y ciertos obispos de Alemania meridional al poner cada casa bajo la jurisdicción del obispo de la diócesis en la que estaba situada, pero haciendo a la cabeza de la casa de Munich suprema sobre las escuelas y todos los asuntos de la visitación. En 1840 la supremacía de la casa de Munich (en 1885 se trasladó a 5 km de la ciudad a Nymphenburg) quedó limitada a Baviera. La congregación recibió plena aprobación papal de Pío IX en 1877.
La congregación incluye maestras, llamadas "damas" y hermanas laicas. Ambas clases hacen votos simples vitalicios, los cuales pueden ser revocados por el papa por razones canónicas. Las casas son casas madres y filiaciones. Las miembros visten un atuendo negro con amplio collar blanco y bonete blanco y velo negro. Su principal obra es la educación, contándose en varios millones las muchachas educadas por ellas. También se ocupan en labores hacia los pobres y enfermos. Son más numerosas en Baviera, pero también son fuertes en Austria y tienen una casa en Maguncia y York. Hay filiaciones y estaciones misioneras en Lombardía, Bucarest, Londres y otras partes. Dos sociedades irlandesas, las Hermanas de Loreto (fundadas en Rathfamham, cerca de Dublín, en 1822 por Frances Ball) y las Hermanas Irlandesas de la Caridad (fundadas en Dublín por Mary Frances Aikenhead en 1815, confirmadas en 1834), difieren de la institución de Mary sólo en nombre. La primera tiene casas en toda Irlanda e Inglaterra, América, Australia y Sudáfrica.