Historia

DECLARACIÓN DE INDULGENCIA

Declaración de indulgencia es el acta de Carlos II de Inglaterra por el que suspendió todas las leyes penales contra católicos y disidentes el 15 de marzo de 1672. Una proclamación real del mismo monarca, promulgada diez años antes, prometiendo la modificación de la severidad del Acta de Uniformidad, es a veces llamada Primera declaración de indulgencia. El motivo del rey en ambos casos se creyó que obedecía a un deseo de favorecer a los católicos y reavivar la prerrogativa real de dispensa en la ejecución de las leyes, lo que provocó la oposición de los protestantes disidentes. Un fuerte antagonismo se creó en el parlamento, siendo cuestionada la legalidad de las acciones del rey, por lo que la declaración quedó revocada el 8 de marzo de 1673. Otra declaración de indulgencia la promulgó Jacobo II el 4 de abril de 1687, otorgando plena libertad religiosa a sus súbditos. Suscitó la misma oposición y el rey fracasó en obtener sanción parlamentaria incluso de un parlamento unido. El rey reinstauró la declaración el 22 de abril de 1688 y ordenó a todo el clero que la leyera desde los púlpitos. Pero la orden fue generalmente desobedecida y originó una protesta escrita del arzobispo Sancroft, que él mismo firmó y otros seis obispos, siendo encarcelados en la Torre el 8 de junio; fueron absueltos por un jurado al ser juzgados a finales de ese mes. Ese mismo día se cursó la invitación a Guillermo de Orange para que se convirtiera en rey de Inglaterra.