Día de todos los difuntos (latín, Commemoratio omnium fidelium defunctorum) es la conmemoración que se celebra el segundo día de noviembre.
Día de difuntos, por Darío de Regoyos. Colección particular, MadridLa Iglesia antigua distinguió entre los muertos que habían muerto por la Iglesia (mártires) y los que, aunque no hubieran sufrido la muerte por la Iglesia, habían muerto como creyentes. El Día de todos los difuntos está dedicado a su memoria. Está basado en la doctrina del valor de las oraciones por los muertos y la eucaristía por ellos. Odilo de Cluny († 1049) instituyó la fiesta para los cluniacenses, extendiéndose en el transcurso del tiempo a todos los que hubieran muerto en la fe. El Missale Romanum prescribe una misa especial de réquiem en ese día. Lutero exigió que se abandonara la festividad, desapareciendo pronto entre los protestantes. La Iglesia anglicana no la observa. Los racionalistas alemanes favorecieron una conmemoración de los muertos (comp. G. C. Horst, Mysteriosophie, ii, Francfort, 1817, 432).
Bibliografía:
W. Caspari, The New Schaff-Herzog Encyclopedia of Religious Knowledge