Historia

DÍA DE TODOS LOS SANTOS

Día de todos los Santos (latín, Festum omnium sanctorum) es la festividad celebrada el primer día de noviembre.

Día de Todos los Santos en el cementerio, por Ludwig Friedrich Wilhelm Riefstahl
Día de Todos los Santos en el cementerio,
por Ludwig Friedrich Wilhelm Riefstahl
La Iglesia griega ya en el tiempo de Crisóstomo consagró el domingo después de Pentecostés a la memoria de todos los mártires. La idea básica de esta fiesta es la misma que la del Día de todos los Santos, aunque no hay relación entre ambas que pueda mostrarse. Su origen es oscuro. Se dice que Bonifacio IV (608-615) hizo del Panteón en Roma una iglesia de María y todos los mártires, siendo trasladada la conmemoración del 13 de mayo al 1 de noviembre (Durand, Rationale, vii, cap. 34). Más probable es la idea de que la festividad está relacionada con el oratorio que Gregorio III (731-741) erigió en San Pedro, 'en el que puso los huesos de los santos apóstoles y de todos los santos mártires y confesores, hombres justos en todo el mundo' (Liber Pontificalis, Vita Greg. III, edición de Duchesne, i. 417). Hay huellas de esta festividad en el reino franco en el tiempo de los carolingios, siendo recomendada por Alcuino (Epist., lxxv), haciéndose general en el siglo IX. Lutero no aprobó la festividad y las Iglesias luterana y reformada no la observan. La Iglesia anglicana, sin embargo, la retiene.


Bibliografía:
W. Caspari, The New Schaff-Herzog Encyclopedia of Religious Knowledge