Historia
DIABLO
- Enseñanza del Antiguo Testamento
- Enseñanza del Nuevo Testamento. Nombres y descripción
- Enseñanza de la Iglesia. Los Padres
Enseñanza del Antiguo Testamento.
El Antiguo Testamento no contiene una doctrina plenamente desarrollada sobre Satanás (hebreo satan, "adversario"), tal como se encuentra en el Nuevo Testamento. No lo describe como cabeza de un reino, gobernando sobre naturalezas semejantes y apóstata de la familia de Dios. En los libros más antiguos Dios es descrito como fuente de la que procede la influencia perjudicial sobre el hombre (1 Entonces el SEÑOR dijo a Moisés: Ve a Faraón y dile: "Así dice el SEÑOR: 'Deja ir a mi pueblo para que me sirva. 2 'Pero si te niegas a dejar los ir, he aquí, heriré todo tu territorio con ranas. 3 'Y el Nilo se llenará de ranas, que subirán y entr[…]Éxodo 8 sq..; 12:29), pero no faltan referencias a los malos espíritus como emisarios de maldad (El Espíritu del SEÑOR se apartó de Saúl, y un espíritu malo de parte del SEÑOR le atormentaba.[…]1 Samuel 16:14; Y el SEÑOR dijo: "¿Quién inducirá a Acab para que suba y caiga en Ramot de Galaad?" Y uno decía de una manera, y otro de otra.[…]1 Reyes 22:20 y sig.). En este aspecto han de compararse las declaraciones paralelas de De nuevo la ira del SEÑOR se encendió contra Israel, e incitó a David contra ellos, diciendo: Ve, haz un censo de Israel y de Judá.[…]2 Samuel 24:1 y Y se levantó Satanás contra Israel e incitó a David a hacer un censo de Israel.[…]1 Crónicas 21:1, apreciándose en las mismas que el mismo suceso se atribuye en el primer pasaje a Dios como autor y en el segundo a Satanás (comp. Pero yo os mostraré a quién debéis temer: temed al que, después de matar, tiene poder para arrojar al infierno; sí, os digo: a éste, ¡temed![…]Lucas 12:5 y Así que, por cuanto los hijos participan de carne y sangre, El igualmente participó también de lo mismo, para anular mediante la muerte el poder de aquel que tenía el poder de la muerte, es decir, el diablo,[…]Hebreos 2:14).
El término "Satanás" se usa en el sentido general de adversario (Pon a un impío sobre él, y que un acusador esté a su diestra.[…]Salmos 109:6, etc.), pero más particularmente también como el espíritu del mal, que entra en colisión con los planes de Dios y maquina el daño de los hombres. No se señala decididamente en el relato de la caída que la serpiente que tentó a Eva fuera el diablo o su agente. La primera identificación de ambos está en el libro de la Sabiduría (ii. 23-24; comp. Pero temo que, así como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestras mentes sean desviadas de la sencillez y pureza de la devoción a Cristo.[…]2 Corintios 11:3; Y fue arrojado el gran dragón, la serpiente antigua que se llama el Diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra y sus ángeles fueron arrojados con él.[…]Apocalipsis 12:9) y se da por sentado en la expresión "la antigua serpiente llamada el diablo" (Y fue arrojado el gran dragón, la serpiente antigua que se llama el Diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra y sus ángeles fueron arrojados con él.[…]Apocalipsis 12:9; comp. Sois de vuestro padre el diablo y queréis hacer los deseos de vuestro padre. El fue un homicida desde el principio, y no se ha mantenido en la verdad porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, habla de su propia naturaleza, porque es mentiroso[…]Juan 8:44). Esta inferencia está justificada por las palabras que la serpiente usó y concuerda con el retrato del diablo como tentador. Y echará suertes Aarón sobre los dos machos cabríos, una suerte por el SEÑOR, y otra suerte para el macho cabrío expiatorio.[…]Levítico 16:8 ha sido considerado como una referencia a Satanás. En el libro de Job se manifiesta su personalidad distintiva. Se presenta ante Dios con los hijos de Dios y tras cuestionar los motivos del patriarca, consigue permiso para tentarlo y atormentarlo, pero no matarlo. En Entonces me mostró al sumo sacerdote Josué, que estaba delante del ángel del SEÑOR; y Satanás estaba a su derecha para acusarlo.[…]Zacarías 3:1 se le describe al lado del sumo sacerdote Josué para "acusarlo". En el libro de Enoc y en los apócrifos y pseudo-epígrafos hebreos se desarrolla la doctrina de la personalidad del diablo introduciéndose grotescas características.

Museos Reales de Bellas Artes, Bruselas
El Nuevo Testamento está lleno de alusiones a la personalidad y acción del diablo (griego diabolos, "calumniador"). Lleva los títulos de "tentador" (Por eso también yo, cuando ya no pude soportar más, envié para informarme de vuestra fe, por temor a que el tentador os hubiera tentado y que nuestro trabajo resultara en vano.[…]1 Tesalonicenses 3:5), "maligno" o "malo" (A todo el que oye la palabra del reino y no la entiende, el maligno viene y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es aquel en quien se sembró la semilla junto al camino.[…]Mateo 13:19 comp. 6:13), "Belzebú" y "príncipe de los demonios" (griego daimones, Pero cuando los fariseos lo oyeron, dijeron: Este no expulsa los demonios sino por Beelzebú, el príncipe de los demonios.[…]Mateo 12:24), "príncipe de este mundo" (Ya está aquí el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera.[…]Juan 12:31; 14:30; 16:11), "dios de este mundo" (en los cuales el dios de este mundo ha cegado el entendimiento de los incrédulos, para que no vean el resplandor del evangelio de la gloria de Cristo, que es la imagen de Dios.[…]2 Corintios 4:4), "príncipe de la potestad del aire" (en los cuales anduvisteis en otro tiempo según la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia,[…]Efesios 2:2), "dragón" y "serpiente" (Y fue arrojado el gran dragón, la serpiente antigua que se llama el Diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra y sus ángeles fueron arrojados con él.[…]Apocalipsis 12:9; 20:2). Tiene un reino (Y si Satanás expulsa a Satanás, está dividido contra sí mismo; ¿cómo puede entonces mantenerse en pie su reino?[…]Mateo 12:26) que es hostil al reino de Cristo (para que abras sus ojos a fin de que se vuelvan de la oscuridad a la luz, y del dominio de Satanás a Dios, para que reciban, por la fe en mí, el perdón de pecados y herencia entre los que han sido santificados."[…]Hechos 26:18) y controla la esfera de los demonios (Pero los fariseos decían: El echa fuera los demonios por el príncipe de los demonios.[…]Mateo 9:34). Tras ser creado se convirtió en un apóstata (Sois de vuestro padre el diablo y queréis hacer los deseos de vuestro padre. El fue un homicida desde el principio, y no se ha mantenido en la verdad porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, habla de su propia naturaleza, porque es mentiroso[…]Juan 8:44) y cayó del cielo (Y El les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo.[…]Lucas 10:18; Judas 6). Es un infatigable adversario del reino del bien, pero finalmente será vencido y arrojado al fuego eterno (Entonces dirá también a los de su izquierda: "Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno que ha sido preparado para el diablo y sus ángeles.[…]Mateo 25:41). No hay ninguna enseñanza en la Escritura sobre su redención. Se propuso seducir a Cristo mismo (Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo.[…]Mateo 4:1), obró entre los apóstoles (Y durante la cena, como ya el diablo había puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, el que lo entregara,[…]Juan 13:2) y opera en los hijos de desobediencia (en los cuales anduvisteis en otro tiempo según la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia,[…]Efesios 2:2). La conversión es el paso y liberación de su reino de tinieblas al reino de la luz (Porque El nos libró del dominio de las tinieblas y nos trasladó al reino de su Hijo amado,[…]Colosenses 1:13). Persistentemente siembra semillas de error y duda en la Iglesia (y el enemigo que la sembró es el diablo, y la siega es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles.[…]Mateo 13:39), cegando los ojos de quienes no creen (en los cuales el dios de este mundo ha cegado el entendimiento de los incrédulos, para que no vean el resplandor del evangelio de la gloria de Cristo, que es la imagen de Dios.[…]2 Corintios 4:4), merodeando como león rugiente (Sed de espíritu sobrio, estad alerta. Vuestro adversario, el diablo, anda al acecho como león rugiente, buscando a quien devorar.[…]1 Pedro 5:8) y tiene el poder de la muerte (Así que, por cuanto los hijos participan de carne y sangre, El igualmente participó también de lo mismo, para anular mediante la muerte el poder de aquel que tenía el poder de la muerte, es decir, el diablo,[…]Hebreos 2:14). Cristo dio una descripción más definida de él (Sois de vuestro padre el diablo y queréis hacer los deseos de vuestro padre. El fue un homicida desde el principio, y no se ha mantenido en la verdad porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, habla de su propia naturaleza, porque es mentiroso[…]Juan 8:44) como "homicida y mentiroso." Sus principales características son poder y artimaña. Es el "hombre fuerte" (¿O cómo puede alguien entrar en la casa de un hombre fuerte y saquear sus bienes, si primero no lo ata? Y entonces saqueará su casa.[…]Mateo 12:29) y su sutileza (comp. Y la serpiente era más astuta que cualquiera de los animales del campo que el SEÑOR Dios había hecho. Y dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: "No comeréis de ningún árbol del huerto"?[…]Génesis 3:1) se muestra en su cebo traicionero (y volviendo en sí, escapen del lazo del diablo, habiendo estado cautivos de él para hacer su voluntad.[…]2 Timoteo 2:26), tretas (Revestíos con toda la armadura de Dios para que podáis estar firmes contra las insidias del diablo.[…]Efesios 6:11), planes (para que Satanás no tome ventaja sobre nosotros, pues no ignoramos sus ardides.[…]2 Corintios 2:11) y en el engaño seductor de transformarse en ángel de luz (Y no es de extrañar, pues aun Satanás se disfraza como ángel de luz.[…]2 Corintios 11:14). Apocalipsis es un sublime drama en el que Satanás es una de las principales figuras.
Enseñanza de Jesús.
El Hijo de Dios se manifestó para destruir las obras de Satanás (El que practica el pecado es del diablo, porque el diablo ha pecado desde el principio. El Hijo de Dios se manifestó con este propósito: para destruir las obras del diablo.[…]1 Juan 3:8). Se ha intentado hacer del diablo una mera personificación del mal y mostrar que el mal existe sólo en el corazón humano. Schleiermacher pensó que Jesús se acomodó a las ideas y lenguaje que prevalecían en Judea, pero no contempló a Satanás como una persona real. Pero se puede objetar a esta idea que si no tenía personalidad Cristo difícilmente hubiera usado un lenguaje tan fuerte sobre él, avisando a sus discípulos sobre sus artimañas y poder. En la exposición de la parábola de la cizaña Cristo hace la didáctica declaración de que el enemigo que la sembró es el diablo. Otra idea adoptada por los defensores de una cristología humanista es que Jesús compartió la ignorancia de su época, atribuyendo ciertas enfermedades a la influencia demoníaca y afirmando la personalidad del diablo. Una declaración de Bernard Weiss (Die Religion das Neuen Testament, p. 121, Stuttgart, 1903) merece citarse: "El sentido más profundo del pecado es su poder sobrenatural, por el que el hombre es engañado y dominado, atribuido a un adversario sobrehumano de Dios, pues el pecado no puede ser trazado hasta Dios. La Escritura y Jesús dan este hecho por sentado y le dan el peso de su autoridad."

Galleria Doria Pamphili, Roma
Los Padres asumieron que Satanás es un ángel apóstata. Según Orígenes los ángeles caídos, que pecaron menos gravemente, son los de constitución más sutil. Las estrellas pertenecen a esa categoría. El diablo y los demonios, que pecaron más gravemente, habitan en el aire. Al final incluso el diablo volverá a Dios y de este modo se cumple la "restauración de todas las cosas" (griego apokatastasis pantōn). Sin embargo, la caída se puede repetir de nuevo en el curso de las edades. Esta fue la especulación de Orígenes. En el desarrollo de la doctrina de la expiación desde Ireneo en adelante la satisfacción de Cristo fue contemplada como un pago no hecho a Dios sino al diablo, quien a través de la desobediencia de nuestros primeros padres adquirió un derecho sobre nosotros. Orígenes afirma que el hombre pecador es propiedad del diablo. Juan de Damasco expresamente rechazó esa teoría. En la segunda parte de su sistema teológico dedica mucho espacio al diablo y es en este aspecto precursor del sistema medieval. En el oeste Agustín presentó la obra de Cristo como una redención del diablo, más que una reconciliación con Dios, pero dio impulso a la posterior doctrina enunciada por Anselmo. Según Agustín los malos espíritus, igual que los ángeles buenos, tienen cuerpos y por permiso de Dios tienen poder para desatar tormentas y arruinar cosechas, cohabitando con hombres y mujeres. No tienen poder para crear nuevas sustancias, pero tienen poder para acelerar el crecimiento de las semillas y gérmenes y el desarrollo de potencias escondidas a los hombres, pero conocidas para sus propios sentidos. Declaró a los dioses paganos demonios (De civitate Dei, v. 12, xviii. 18). Gregorio Magno († 604) amplió más que Agustín las experiencias de influencia demoniaca y diabólica. Harnack (Dogmengeschichte, iii. 235) le ha llamado el "doctor de los ángeles y el diablo." La creencia popular en el diablo y su influencia inmediata en oponerse a las santas aspiraciones y prácticas tuvo una copiosa ilustración en las extraordinarias experiencias de los ermitaños. Antonio y otros ascetas tuvieron frecuentes encuentros con él y sus celdas a veces se convertían en un pandemónium, por los aullidos de los demonios que Satanás había enviado para atormentarlos en su soledad.
Edad Media.
En la Edad Media el diablo y la demonología estuvieron entre los asuntos que recibieron más atención. Los principales escolásticos dedicaron largas secciones llenas de citas bíblicas y razonamientos argumentativos para mostrar el origen, el modo de existencia y la influencia del diablo y los espíritus malos. A esas disquisiciones se añadieron relatos populares que llenaron las páginas de algunos de los escritores de narraciones más interesantes de todos los tiempos. A los escolásticos y compiladores se debe añadir otra clase de escritores, hombres de cultura liberal como Walter Mapes, Juan de Salisbury y Étienne de Borbón. Mapes concibe a Ceres, Baco, Pan, los sátiros y los faunos como espíritus caídos y presenta al diablo dando testimonio de la verdad de esta idea (De nugis curialium, edición de T. Wright, ii, 14, Londres, 1850). Juan de Salisbury no duda de la alianza de los demonios con hombres y mujeres y de su poder sobre el clima (Polycraticus, cap. viii-xiii).
Según la teología medieval el diablo está a la cabeza de una hueste de demonios dividida en una jerarquía. El orgullo fue la causa de la caída de Lucifer. La región donde el diablo fue arrojado es el aire tenebroso, donde, en abismos de oscuridad, él y sus seguidores están reservados hasta el día del juicio final, cuando se les aplicará el grado total de tormento (Pedro Lombardo, ii. 6). Alberto Magno, de todos los escolásticos, habla con más precisión sobre la localidad. Hay tres zonas o intersticios en el aire y es en la zona media donde habitan el diablo y sus ángeles ("Sentencias" II. vi. 5). Allí se gestan las tempestades y se generan el granizo y la nieve. Allí los demonios elaboran las nubes y envían los truenos y otros terrores naturales para amedrentar y dañar a los hombres. Pues hasta el tiempo de su tormento final tienen poder para perturbar a los hombres (Tomás de Aquino, Summa, I. lxiv. 4; Pedro Lombardo, II. vii. 6). En cuanto a su poder mental, el diablo y sus ángeles lo poseen en mayor extensión que los hombres y su larga experiencia les permite predecir el futuro. Alberto Magno dice que son más perspicaces en observar las estrellas y predecir los sucesos futuros que los astrólogos. Los milagros que realizan en su mayor parte son patrañas mediante las cuales engañan. Pero, como Tomás de Aquino afirma (Summa, I. lcxiv. 4), citando a Agustín, tienen también poder sobrenatural y causan enfermedades y muerte, arruinan cosechas, producen toda clase de fenómenos sobre la progenie de los hombres y hacen a las mujeres estériles. Hacia 1250 la manía de la brujería comenzó a extenderse por Europa. Desde el tiempo cuando Gregorio IX publicó su bula sobre el asunto en 1233, el castigo por tal influencia satánica y por la herejía fueron de la mano, pues la herejía también era considerada obra del diablo. Tomás de Aquino dio plena declaración doctrinal a la idea popular, declarando que todas las prácticas de brujería y adivinación estaban en connivencia con el diablo y defendió la pena de muerte. Desde ese tiempo papa tras papa publicaron mandatos para erradicar a los que estaban bajo la influencia directa del diablo.
Ideas populares.
Los escritores populares de la Edad Media, Cesáreo de Heisterbach (Dialogus), Tomás Cantimpratensis (Bonum universale de apibus) y Jacobo de Vorágine en su "Leyenda dorada" hacen acopio de los más asombrosos hechos del diablo y sus adláteres. Los vieron con sus ojos. Normalmente llevan una indumentaria negra. A veces tienen el rostro de una mujer con velo. El diablo mismo aparecía en encuentros de brujas y otras personas como un gran gato negro, pero también como un perro, un moro y en otras formas. A veces los demonios tenían las formas de criaturas con rostros de hierro. El diablo era un frecuente visitante de los conventos. A veces los pobres monjes perdían sus mentes por la influencia del diablo. A veces les impartía un don inusual de predicación. El más grotesco de todos esos relatos es el que representa al diablo atormentando al alma desnuda tras la muerte y desgarrándola con sus garras. Esos relatos fueron totalmente creídos y todas esas experiencias están de acuerdo con los principios establecidos por los grandes escolásticos, Pedro Lombardo, Buenaventura, Tomás de Aquino y Alberto Magno. Los escolásticos, siguiendo a Anselmo (quien escribió un tratado especial, De casu diaboli) en su Cur deus homo, abandonaron la antigua idea de que los sufrimientos y muerte de Cristo fueron un pago hecho a Satanás. Tomás de Aquino (Summa, III. xlviii. 3) dice que "Cristo ofreció su sangre, que es el precio de nuestra redención, no al diablo, sino a Dios."
Lutero.
La Reforma eliminó muchas de esas nociones medievales, aunque parcialmente. En tierras protestantes la persecución continuó hacia aquellos que se suponía estaban bajo la influencia especial de Satanás. Lutero arrojó su tintero al diablo y en una ocasión cuando se despertó con un ruido se tranquilizó diciendo: "He escuchado a alguien caminando en el suelo por encima de mi cabeza, pero, como supe que era sólo el diablo, continué durmiendo tranquilamente." Y añade: "Que el cristiano sepa esto, que está sentado en medio de demonios y que el diablo está más cerca de él que su camisa o incluso su propia piel." No obstante, en el dominio de la teología Lutero hizo un avance cuando negó que el diablo tenga derecho hacia nosotros y poder sobre nosotros ("Recht und Macht"). La muerte de Cristo no fue un pago hecho a él, sino a la ira de Dios.
Tiempos modernos.
En tiempos más modernos ha habido teólogos que han negado totalmente la personalidad del diablo; por ejemplo, los racionalistas alemanes, comenzando en el siglo XVIII. Incluso Schleiermacher combatió la idea de un Satanás personal. Posteriores teólogos como Martensen, Nitzsch, Twesten, Julius Müller, Dorner y otros sostuvieron firmemente su personalidad. Martensen dice que él fue "el hermano más joven de Cristo, convirtiéndose en adversario de Dios porque no estaba contento con ser el segundo, sino que quiso ser el primero; al no estar dispuesto a soportar la luz de otro quiso ser la luz él mismo." Jakob Böhme afirma: "Lucifer envidió al Hijo en su gloria; su propia belleza le engañó y quiso ponerse en el trono del Hijo." Se ha hecho el intento para fijar el momento de su apostasía. Lange pensó que ocurrió en uno de los días de la semana creativa; mientras que Kurtz y otros sostuvieron que el caos informe (Y la tierra estaba sin orden y vacía, y las tinieblas cubrían la superficie del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas.[…]Génesis 1:2) fue resultado de la caída de Satanás. Aparte de lo que se pueda decir de esas teorías, los teólogos evangélicos concuerdan en tres puntos: (1) La apostasía de Satanás es tan imaginable como la del hombre; (2) la persistente hostilidad de Satanás al reino de Cristo hace que la negación del castigo eterno sobre la base de la compasión divina sea insostenible; (3) en proporción a la profundización de la conciencia cristiana del pecado está la creencia en la intervención personal de Satanás. En el Nuevo Testamento los apóstoles eran conscientes de que son partícipes en la batalla entre el reino de Cristo y el reino de Satanás, produciendo esta convicción las vívidas exhortaciones para luchar varonilmente con la armadura de Dios y resistir mediante la oración y la vigilancia. Se puede decir con Dorner que la convicción de una gran batalla que se desarrolla entre los dos reinos de la luz y las tinieblas, una batalla en la que tomamos parte, es coherente con una seria concepción del mal, al avez que desarrolla la vigilancia y atención de la energía moral.