Días de rogativas es el nombre de los días señalados para la súplica pública a Dios, pidiendo la bendición sobre los frutos de la tierra y otros beneficios.
La procesión, de Jules BretonTales súplicas especiales, conocidas como litaniæ rogationes, se encuentran en la Iglesia en un periodo antiguo (Sozomeno, Hist. eccl., viii. 8). Tenían lugar dos clases de procesiones con letanías, las regulares en el día de San Marcos (25 de abril) y en la semana antes del día de la Ascensión y otras en ocasiones especiales por necesidades extremas. Sidonio describe que las solemnidades consistían de ayuno, predicación, cantos y lamento. En el reino franco las rogativas antes del día de la Ascensión se convirtieron en obligatorias por el sínodo de Orleáns (511); en España había observancias particulares (segundo sínodo de Braga, 563, canon xvi, comp. Hefele, Conciliengeschichte, iii. 17-18; quinto de Toledo, canon i, comp. Hefele, ut sup., iii. 88; sexto, canon ii, Hefele, ut sup., iii. 90, donde se reafirma meramente lo establecido en el quinto concilio. Quienes tomaban parte en la procesión del día de San Marcos en Roma quedaron divididos, según el modelo establecido por Gregorio Magno, en siete clases: clero, laicos, monjes, vírgenes, mujeres casadas, viudas, pobres y niños, procediendo de ello la "séptuple letanía." El decimoséptimo concilio de Toledo, 694 (canon vi), decretó rogativas mensuales por el reino visigodo, siendo ordenado lo mismo por el concilio de Letrán bajo Inocencio III por la liberación de Tierra Santa. En la Iglesia luterana se retuvo la antigua "semana de oración" antes de Pentecostés en muchos lugares, a veces con procesiones, como en Pomerania y Brandeburgo. En países católicos y medios rurales hay procesiones por los campos para pedir la bendición de los frutos de la tierra en el mes de mayo o en otras ocasiones, en las que se usan en forma responsiva las antiguas solemnes letanías (Litania communis).