Historia
DISCIPLINA ECLESIÁSTICA
- En el tiempo apostólico y post-apostólico
- En la Iglesia católica
- En las iglesias luteranas. Métodos y resultados
- En las iglesias reformadas
- En Estados Unidos
El centro de la doctrina bíblica sobre la disciplina eclesiástica está en 15 Y si tu hermano peca, ve y repréndelo a solas; si te escucha, has ganado a tu hermano. 16 Pero si no te escucha, lleva contigo a uno o a dos más, para que TODA PALABRA SEA CONFIRMADA POR BOCA DE DOS O TRES TESTIGOS. 17 Y si rehúsa escucharlos, dil[…]Mateo 18:15-18 y su aplicación práctica en la Iglesia apostólica procede de 1 En efecto, se oye que entre vosotros hay inmoralidad, y una inmoralidad tal como no existe ni siquiera entre los gentiles, al extremo de que alguno tiene la mujer de su padre. 2 Y os habéis vuelto arrogantes en lugar de haberos entristecido, para q[…]1 Corintios 5 y 4 Pues por la mucha aflicción y angustia de corazón os escribí con muchas lágrimas, no para entristeceros, sino para que conozcáis el amor que tengo especialmente por vosotros. 5 Pero si alguno ha causado tristeza, no me la ha causado a mí, sino hast[…]2 Corintios 2:4-8. Un miembro de la congregación de Corinto se había unido en matrimonio con su madrastra y la congregación toleraba el hecho. Entonces Pablo escribió a los corintios que el ofensor debería ser excomulgado y "entregado a Satanás." Sus palabras produjeron tal impresión, no sólo en la congregación, sino también en el ofensor, que, cuando escribió de nuevo a los corintios, Pablo pudo recomendar misericordia. Sin embargo, no sólo para tales fragantes ofensas como la mencionada demanda el apóstol castigo, sino también por faltas menores, por las que un hombre se convierte en una carga para sus compañeros (Ahora bien, hermanos, os mandamos en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente, y no según la doctrina que recibisteis de nosotros.[…]2 Tesalonicenses 3:6), avisando a las congregaciones contra la herejía, que devora como un cáncer (y su palabra se extenderá como gangrena; entre los cuales están Himeneo y Fileto,[…]2 Timoteo 2:17). Un hereje, tras ser amonestado una o dos veces en vano, ha de ser evitado (Al hombre que cause divisiones, después de la primera y segunda amonestación, deséchalo,[…]Tito 3:10); incluso negándole la bienvenida (10 Si alguno viene a vosotros y no trae esta enseñanza, no lo recibáis en casa, ni lo saludéis, 11 pues el que lo saluda participa en sus malas obras. […]2 Juan 1:10,11). Sin embargo, el castigo nunca debe ser administrado en espíritu de represalia. La disciplina de la Iglesia, aunque necesaria para su autoprotección, tiene como fin la recuperación del que ha ofendido, de ahí que el espíritu de amor debe dictar su castigo (6 Es suficiente para tal persona este castigo que le fue impuesto por la mayoría; 7 así que, por el contrario, vosotros más bien deberíais perdonar lo y consolar lo, no sea que en alguna manera éste sea abrumado por tanta tristeza. 8 Por lo cual os r[…]2 Corintios 2:6-8). Que la disciplina es ejercida por la Iglesia se indica en todos los pasajes citados excepto el de Tito, donde la instrucción se da para guía personal sólo (comp. versículo nueve). Las instituciones apostólicas sobre la excomunión y la reconciliación permanecieron en la Iglesia post-apostólica, haciéndose durante el período de persecución incluso más perentorias. Bajo Decio, cuya meta parece haber sido la destrucción total del cristianismo, ocurrieron al lado de los más admirables ejemplos de fidelidad casos de abandono y defección de la fe que hicieron necesaria una regulación especial para la reconciliación de los apóstatas. Esta regulación, que continuó siendo válida hasta el siglo quinto, establecía una disciplina que pasaba por varias etapas y comprendía un periodo de siete años; pero su severidad naturalmente provocó mecanismos de evasión y subterfugio, tales como los libelli de los confesores y la disciplina de la Iglesia se hizo de alguna manera laxa. Una reacción hacia una mayor severidad fue la consecuencia de los montanistas, al declarar que los excomulgados deberían permanecer durante toda su vida en un estado de disciplina, mientras que los novacianos afirmaron que la Iglesia no tenía derecho a perdonar a los apóstatas, aunque el Señor pudiera estar dispuesto a hacerlo. Mientras tanto el desarrollo organizativo de la Iglesia había alcanzado el departamento de la disciplina y los penitentes, que habían sido excomulgados y deseaban ser recibidos en la comunión, quedaron divididos en cuatro clases, siendo obligados a pasar por varias etapas de penitencia.


Wittenberg 1524
Siguiendo la concepción luterana, la exclusión de los sacramentos forma el núcleo de la disciplina eclesiástica. El empleo de esta disciplina (poder de las llaves) es parte de los deberes prácticos del pastor. El pastor que administra el sacramento no puede hacerlo sabiendo que una persona es indigna, ya que al hacerlo es partícipe del pecado. Pero sobre la base de 1 En aquel momento se acercaron los discípulos a Jesús, diciendo: ¿Quién es, entonces, el mayor en el reino de los cielos? 2 Y El, llamando a un niño, lo puso en medio de ellos, 3 y dijo: En verdad os digo que si no os convertís y os hacéis como niño[…]Mateo 18 y 1 En efecto, se oye que entre vosotros hay inmoralidad, y una inmoralidad tal como no existe ni siquiera entre los gentiles, al extremo de que alguno tiene la mujer de su padre. 2 Y os habéis vuelto arrogantes en lugar de haberos entristecido, para q[…]1 Corintios 5 la congregación tiene derecho a cooperar en la disciplina eclesiástica, ya que no puede tolerar la ofensa en su medio. El castigo, incluso si es declarado por el pastor, siempre procede en el nombre de la congregación; pero la participación de la congregación en la disciplina eclesiástica está poco desarrollada en las iglesias estatales luteranas a consecuencia de la peculiar organización de las congregaciones. En lugar de las congregaciones, los consistorios recibieron la autoridad para ayudar al pastor en este ejercicio. La práctica antigua fue que un miembro de la congregación, acusado de pecados públicos, era al principio amonestado por el pastor como su confesor y si no cambiaba de conducta, era excluido de la Cena, que era llamada la disciplina menor. Si el pecador permanecía obstinado, era excluido de la comunión eclesiástica totalmente, siendo puesto bajo la disciplina denominada mayor. Todo el procedimiento no era contemplado como un castigo, sino como un medio de disciplina. El castigo podía ser anulado cuando el pecador mostraba arrepentimiento. Era readmitido a condición de pedir públicamente perdón a la congregación. Este procedimiento fue llamado penitencia eclesiástica, que no es consecuentemente un acto de castigo, sino de reconciliación. Si el pecador moría sin penitencia eclesiástica era enterrado en un lugar separado sin el servicio del ministro y de la congregación. Pero la disciplina eclesiástica dirigida de esta manera se consideró un fracaso al no haber echado raíces en la conciencia de la congregación. Durante el siglo XVII de un acto de reconciliación eclesiástico la penitencia degeneró en un acto de castigo, que al principio fue impuesto por los consistorios y luego por los tribunales seculares. Hombres como Johann Valentin Andreä y Spener intentaron restaurar la antigua disciplina eclesiástica, pero sin lograrlo. El pietismo no produjo cambios en este ejercicio y el racionalismo completó su destrucción. En la mayoría de las iglesias estatales la disciplina fue expresamente abolida y actualmente sólo hay ejemplos esporádicos de la misma.

El sistema zwingliano.
La Reforma germano-suiza produjo no sólo conocimiento religioso, sino una inmediata renovación ética de la vida popular. No obstante, existió aunque sin disciplina eclesiástica. Zwinglio intentó preservarla de la Iglesia medieval hasta donde no entrara en conflicto con las nuevas doctrinas, pero las autoridades seculares tuvieron mucho más éxito en influenciar la educación moral del pueblo. Una posición de autoridad respecto a los asuntos matrimoniales sólo fue asumida aparte de la autoridad civil en 1525. Se creó un tribunal consistente de dos sacerdotes seculares, dos miembros del Consejo mayor y dos miembros del Consejo menor; pero esta institución estaba todavía lejos de ser una organización de la congregación eclesiástica, informando simplemente de sus averiguaciones a la autoridad secular. Aunque existió un deseo de una disciplina eclesiástica independiente también en la esfera de la Reforma germano-suiza, Zwinglio quedó satisfecho con la disciplina llevada a cabo por las autoridades seculares cristianas, ya que estimaba la disciplina misma de más importancia que el método por el que se obtenía. Los sermones, pensaba, proporcionaban la idea, mientras que la autoridad civil era el órgano ejecutante en la unión del Estado y la Iglesia.

En fuerte contraste con este sometimiento de la independencia eclesiástica, reapareció en Ginebra bajo la guía de Calvino el tipo original de estricta disciplina moral, basada totalmente sobre la Iglesia. Calvino estableció sus ideas dogmáticas sobre organización y disciplina eclesiástica en su Institutio, especialmente tras 1543, en gran detalle, formando el fundamento de sus esfuerzos prácticos. La norma formal de la Iglesia debe modelarse según la Escritura. El cuerpo de Cristo ("Institutos" IV. i y ii) debe ser gobernado según ese orden y forma que la Escritura prescribe (IV. vi. 9; comp. x. 1, i. 15, iv. 1; "Confesión Galicana" 29). Esta disciplina o gobierno se convierte en la tercera función constituyente de la Iglesia auténtica (Opera, xili, 283; "Confesión belga" 29). Pero además de depender de las formas bíblicas, Calvino tenía la convicción de que la Iglesia no podía hacer ejercer su función educativa sin una organización correspondiente. La disciplina procura primordialmente impedir la profanación de la congregación de Cristo y su santo sacramento, siendo la mejora del individuo considerada secundaria. Si el interés de Calvino se hubiera limitado a la disciplina individual, habría quedado satisfecho, igual que Zwinglio, con la supervisión moral que era celosa y a veces rigurosamente ejercida por el magistrado. Pero como el honor de Cristo le parecía exigir el ejercicio independiente de la función eclesiástica, no podía tolerar el rechazo de una organización parroquial. La Iglesia puede resolver su problema ético sólo si se forma a sí misma según sus propios principios. Calvino llevó a cabo su plan sólo tras su expulsión de Ginebra, en su congregación independiente en Estrasburgo y de ahí lo llevó luego a Ginebra.
Tribunales eclesiásticos ginebrinos.
Inmediatamente tras su regreso en 1541 se elaboraron las Ordonances ecclésiastiques, siendo aprobadas por los dos consejos y la asamblea de ciudadanos. El orden eclesiástico establece como base los cuatro oficios (pasteurs, docteurs, anciens, diacres) que el Señor instituyó para el gobierno de su Iglesia. Es el propósito del pueblo crear una congregación que goce de las bendiciones de Dios en una manera apropiada y con una conciencia madura, especialmente en los sacramentos. Para la supervisión regular de la congregación se instituyó el colegio de ancianos (oficialmente llamado consistoire), consistente de dos clérigos y doce miembros de los diferentes colegios del consejo. Los ancianos laicos son elegidos por el consejo menor a iniciativa del pastor. Su disciplina cubre asuntos de fe y moral. Las ofensas menores eran resueltas por la amonestación personal de un anciano; los pecadores obstinados eran citados ante el colegio que se reunía cada semana. Si permanecían en su disposición rebelde eran excluidos de la Cena o de la congregación de creyentes. La oposición obstinada contra la religión del Estado y sus instituciones era llevada a las autoridades seculares, que infligían sus propias penas. De ahí resultó la intolerable confusión del poder eclesiástico y el secular; sin embargo, las condiciones no se debieron tanto a las peculiares teorías eclesiásticas de Calvino como al espíritu del tiempo, que no podía concebir la posibilidad de que existieran religiones diferentes, una al lado de otra, en un solo Estado. Se debe a Calvino que, a pesar de esta idea general, la Iglesia no fuera absorbida totalmente en el Estado.
En Francia.
El espíritu de las ordenanzas de Ginebra gobernó en todos los órdenes eclesiásticos reformados posteriores. En la Iglesia protestante francesa el carácter puramente eclesiástico de la disciplina halló una expresión más clara, debido al hecho de que esta Iglesia tuvo que edificarse independientemente del Estado e incluso en oposición al mismo. Es la diferencia entre la teocracia y la Iglesia libre. Los grados de disciplina fueron los mismos que en Ginebra. La disciplina de la Iglesia se extendía no sólo sobre los vicios graves, sino que luchaba en pos de la honestidad y la modestia en toda la conducta de vida. También se insistía seriamente en la preservación de la verdadera fe.

El orden eclesiástico de Lasco en Londres procede de 1550. Comparte la idea de Calvino de que la Iglesia, según la palabra de Dios, necesita un gobierno y disciplina especial con una constitución presbiteriana, pero incorpora un espíritu democrático más libre. El puritanismo en Inglaterra recibió su sello característico de Escocia. La congregación de extranjeros, formada por John Knox en Ginebra, siguió estrechamente la línea de Calvino y su Book of Common Order (1558) tomó páginas enteras de los "Institutos", aunque tras su traslado a Escocia el temor a la jerarquización le llevó en los pasos de Lasco. Bajo su rey Cristo y según su palabra en 1 Entonces los fariseos y los saduceos se acercaron a Jesús, y para ponerle a prueba le pidieron que les mostrara una señal del cielo. 2 Pero respondiendo El, les dijo: Al caer la tarde decís: " Hará buen tiempo, porque el cielo está rojizo." 3 Y por[…]Mateo 16 y 18 la congregación se gobierna mediante sus oficiales: ministros, o ancianos que enseñan, ancianos que gobiernan, incluyendo el pastor, para la supervisión de la moral en la congregación y diáconos. El puritanismo presbiteriano encontró su plenitud de las normas de Westminster de 1647, cuya disciplina ejerció gran influencia sobre el protestantismo angloamericano no episcopal.
En Holanda y Alemania.
Otro grupo formado por Holanda, Frisia oriental y el bajo Rin germano, basó su disciplina eclesiástica en el orden de la convención de Wesel (1568) y en el sínodo de Emden (1571). Aquí el principal énfasis se pone sobre la organización moral y social. La Cena pertenece sólo a los miembros de la Iglesia constituida. Cada anciano posee su propio distrito y su deber es principalmente pastoral. Los ancianos han de visitar a los miembros de la congregación regularmente, junto con su pastor. Sobre esta sólida subestructura se edificaron los diferentes grados de disciplina. En los otros territorios alemanes que recibieron el calvinismo de sus gobernantes, se hicieron esfuerzos para introducir la disciplina eclesiástica, pero en muchos casos fueron obstruidos por condiciones desfavorables. Hesse-Cassel derivó su orden de disciplina del tiempo cuando era luterana, pero el Palatinado proporcionó el ejemplo para otros territorios. Sólo fue en 1750 que las congregaciones recibieron presbiterios y no fue hasta un siglo después que funcionó completamente un orden presbiteriano en el tiempo cuando en otros territorios la Iglesia reformada se reconstruyó tras la Guerra de los Treinta Años. La organización del colegio de ancianos y los grados de disciplina se corresponden exactamente con el orden eclesiástico francés, pero el conjunto se sitúa en el marco del Estado, siendo los presbiterios dependientes de las autoridades seculares.
Modificaciones modernas.
Los tiempos modernos ha modificado grandemente o abolido en parte los antiguos órdenes de disciplina, no sólo en Alemania, sino también en Francia y Suiza. El principio de alianza sustituyó al orden de las congregaciones individuales. La Iglesia holandesa ha preservado considerables restos de la antigua disciplina, pero ha mantenido la relación más firme con su origen histórico por las iglesias presbiterianas, formando todavía sus estrictos órdenes de membresía eclesiástica una sólida base de disciplina. La Iglesia libre escocesa regresó incluso conscientemente a la antigua tradición.
En Estados Unidos
En la Iglesia episcopal la disciplina está establecida en los canons. Tiene que ver especialmente con el clero, pero los laicos pueden ser excluidos del sacramento de la Cena por una seria ofensa.
En la Iglesia presbiteriana la disciplina está en manos del consejo o la junta de gobierno de cada iglesia local, consistente del pastor y los ancianos; pero si la parte se siente agraviada, puede hacer la apelación al siguiente tribunal superior, el presbiterio, de ahí al sínodo y luego a la Asamblea General. El método de juicio en todos los casos está minuciosamente estipulado en el libro ii de la Form of Government. En la Iglesia presbiteriana septentrional la referencia al tribunal más superior sólo se puede hacer cuando los puntos en disputa son doctrinales o constitucionales. Se define la disciplina como "el ejercicio de esa autoridad y aplicación del sistema de leyes que el Señor Jesucristo ha estipulado en su iglesia." Los sujetos de la disciplina son "todas las personas bautizadas." La ofensa debe ser pública o tal como demanda el conocimiento de la judicatura eclesiástica, pero la exhortación privada se ha de emplear primero. Similares en definición y práctica de disciplina son las iglesias reformadas alemana y reformada holandesa.
En las iglesias congregacionales la disciplina es un asunto de la congregación local, que puede ser asesorada por un consejo compuesto de ministros y delegados de otras congregaciones, aunque las recomendaciones del consejo no son obligatorias sobre la iglesia local.
En la Iglesia metodista "un miembro acusado será llevado a juicio ante un comité de no menos de cinco personas, que no serán miembros de la conferencia trimestral (y, si el predicador lo juzga necesario, puede seleccionar el comité de cualquier parte del distrito), en la presencia del predicador al cargo, que presidirá en el juicio y tomará el acta exacta de la evidencia y procedimientos del caso. El acusado tendrá el derecho de invocar en su ayuda como consejero a cualquier miembro en buena y regular posición en la Iglesia episcopal metodista." Si el pastor disiente de reunir el comité, puede apelar a la siguiente conferencia trimestral. La expulsión es el castigo por una conducta indigna por parte de los miembros acusados.