Historia

DRUIDA

Druida es el miembro de un orden en la Galia y Bretaña celtas, o de una clase en Irlanda, que en tiempos pre-romanos y pre-cristianos estuvo al cargo de los ritos religiosos.

El bosque de los druidas, 1835, litografía de Vincenzo Bellini
El bosque de los druidas, 1835, litografía de Vincenzo Bellini
Nombre y fuentes del conocimiento.
El asunto es oscuro porque la pronta desaparición de los druidas en Bretaña ante el avance de la civilización romana y en Irlanda ante la del cristianismo, borraron tanto sus huellas que toda información se deriva en última instancia de los escritores clásicos y de las antiguas obras hagiográficas irlandesas. El nombre ha sido falsamente relacionado con el griego drys, "roble", al que la adoración en los bosques de robles dio artificial verosimilitud; se deriva realmente de una raíz celta que porta la idea de trato mágico. Las fuentes de información en el periodo clásico son: César, De bello Gallico, vi. 13-20; Tácito, Annales, xiv. 30, e Historia, iv. 64; Plinio, Hist. nat., xxx. 4, 13, xxxi. 1; Cicerón, De divinatione; Amiano Marcelino, Hist. XV. ix. 8, y noticias dispersas en Suetonio (Claudius, XXV), Diógenes Laercio y Diodoro Sículo; en el lado irlandés la Tripartite Life de Patricio, la vida de Columba de Adamnan y un gran número de alusiones esparcidas, principalmente legendarias.

Sacrificio druida. Representación del siglo XIX
Sacrificio druida. Representación del siglo XIX
Relato de César.
El relato de César, que es mucho de lo que podemos considerar de valor histórico, señala que por encima de la masa del pueblo en la Galia (que eran esclavos) había dos clases: los nobles y los druidas. Estos oficiaban sacrificios en público y en privado, exponían los deberes de observancia religiosos, enseñaban a los jóvenes, decidían las cuestiones públicas sobre sucesión, herencia, crímenes, linderos y semejantes. A sus decisiones se exigía la sumisión, bajo pena de entredicho de participar en ritos sagrados, el castigo más severo concebible para el pueblo. Se celebraba una reunión anual de druidas principales, en la cual un archidruida era elegido por voto. Los miembros de la orden estaban exentos de impuestos y del deber militar. Tenían muchos estudiantes, algunos de los cuales permanecían con ellos durante 20 años, los cuales aprendían un "gran número de versos" que eran transmitidos oralmente, ya que las cosas sagradas no se ponían por escrito. Enseñaban la transmigración de las almas, el fin del mundo por fuego y agua, discutían de ciencia natural, astronomía y sobre la naturaleza de los dioses. Oficiaban sacrificios humanos y otros sacrificios y todos los ritos religiosos. Los sacrificios humanos eran ofrecidos a veces en holocausto, siendo las víctimas prisioneros de guerra, criminales o incluso víctimas voluntarias, que eran quemadas tras haber sido encerradas en enormes imágenes de mimbre. César iguala su principal divinidad con Mercurio, el dios de la cultura y otras deidades con Apolo, Marte, Júpiter y Minerva. César intuye un origen británico para la institución.

Cristianos protegiendo a un sacerdote de la persecución de los druidas, 1850, de William Holman Hunt. Ashmolean Museum, Oxford
Cristianos protegiendo a un sacerdote de la
persecución de los druidas, 1850,
de William Holman Hunt. Ashmolean Museum, Oxford
Otros relatos clásicos e irlandeses.
Plinio, asignándoles un origen gálico, habla de la ceremonia de cortar el muérdago (asociado por los druidas con la inmortalidad) y narra una curiosa historia del "huevo de la serpiente", un aditamento formado por una masa de sinuosas serpientes y echadas de su medio y luego cazadas por un druida antes de que tocaran el suelo, siendo usadas para propósitos mágicos. Tácito afirma que deducían los augurios de las entrañas humanas y que los bosques, particularmente los de la isla de Anglesey, eran lugares de sacrificios sangrientos. Amiano Marcelino relata que había tres clases de literatos entre los galos: Bardos, eubages (estudiantes de la naturaleza) y druidas, una orden como los pitagóricos. Suetonio afirma que Claudio extinguió la religión en la Galia y Plinio que Tiberio suprimió la orden. Diógenes Laercio (prefacio al Philosophoi bioi) hace de los druidas los creadores de la filosofía entre los celtas y les atribuye como suma de su enseñanza la triple máxima: "Honrar a los dioses, no hacer el mal, ser valiente." La hagiografía irlandesa atribuye a los druidas gran influencia, teniendo sus decisiones preferencia incluso sobre las de los reyes y en su forma posterior les hace aparecer como poderosos magos, adivinos, agoreros, protectores de las primaveras sagradas, promotores de deberes y tabúes sagrados y conservadores de los montes de robles, tejos, endrinas y fresnos, a quienes Patricio pudo vencer sólo con dificultad. Los druidas parecen haber tenido una tonsura que los cristianos adoptaron, cuya forma era diferente de la romana por la cual fue sustituida. Los druidas irlandeses no estaban organizados, pero eran una clase entendida.

Ceremonia druídica, óleo hacia 1773-1774 de Nöel Halle. Galería Nacional de Escocia, Edimburgo
Ceremonia druídica, óleo hacia 1773-1774 de Nöel Halle.
Galería Nacional de Escocia, Edimburgo
Conocimiento actual.
La impresión dejada por esos relatos antiguos es que los druidas galos y bretones eran un orden que detentaba el poder político, ya que influenciaban en la elección de magistrados; el poder social, ya que decidían en causas civiles y criminales y el poder religioso, ya que controlaban los ritos sagrados. Eran ricos, poderosos y despóticos. Los informes de sacrificios humanos son circunstanciales y están apoyados por el detalle de los medios para obtener augurios. César sugiere una conexión con el saber griego por el uso de caracteres griegos para escribir asuntos religiosos, aunque no hay prueba arqueológica que apoye esa suposición. Que una parte de sus conocimientos eran esotéricos está sustentado por el hecho de que no eran una clase numerosa, comparados con el número de sus alumnos. La diferencia entre el druidismo de Bretaña y el de Irlanda no permite establecer una conexión, al menos continua, entre ambos. La asociación popular de los druidas con dólmenes, menhires y cromlechs tiene su base sólo en que los druidas usaban esos lugares, sin probabilidad de que ellos erigieran los monumentos.