Dualismo en general es cualquier doble clasificación que no admite grados intermedios; en filosofía es la teoría de que los hechos del mundo se han de explicar por dos principios coexistentes, independientes y eternos, como por ejemplo la mente y la materia; en teología es la idea de que hay dos fuerzas mutuamente hostiles en el mundo, una creadora de todas las cosas buenas, tanto en lo natural y en lo moral, y la otra fuente de todo mal y pecado.
Transformación forma-espíritu, 1918, óleo sobre lienzo, de Giacomo Balla. Colección Balla, Roma
Se ha afirmado que todas las religiones paganas, o al menos todas las politeístas son de carácter dualista; pero esto es cierto sólo en un sentido limitado. En verdad, en las religiones politeístas hay siempre una creencia en los demonios. Son los enemigos del hombre y se presentan como la personificación del mal, de la muerte y de todos los fenómenos naturales dañinos para el hombre. Sin embargo, aunque tienen una cierta influencia en el mundo de la naturaleza se supone que no influyen en el orden moral del mundo y no son responsables del mal moral. Por tanto, tales religiones no pueden ser llamadas dualistas en el sentido propio la palabra. En todo el paganismo hay sólo una religión que se puede llamar dualista y es el zoroastrismo. Según las enseñanzas de Zoroastro hay dos fuerzas personales creativas del mundo: (1) Ahura Mazda, el espíritu bueno, el creador de dioses y hombres y de todo lo que es beneficioso en la naturaleza y el guardián del orden moral; (2) Angra Mainyu, el espíritu malo, el creador de los demonios y de todo lo que es perjudicial en la naturaleza y la fuente de todo mal y pecado. Él es el enemigo de Ahura Mazda e intenta subvertir el orden moral tentando a los hombres a pecar y haciéndoles sus aliados. Este conflicto entre los dos espíritus continúa hasta el fin del mundo y este dualismo se extiende por toda la naturaleza. Todo lo que existe pertenece a la creación de Ahura Mazda o a la de Angra Mainyu; y sólo el hombre, en razón del libre albedrío, puede escoger para sí como su amo a uno u otro, aunque moralmente pertenece al lado de Ahura Mazda, su creador. Debe añadirse que este dualismo no es perfecto, en el sentido de que los dos poderes estén igualmente emparejados. Con su sabiduría superior Ahura Mazda tiene la ventaja desde el principio y triunfará sobre su enemigo al final. Entonces Angra Mainyu, con todo lo que creó, será destruido y sus seguidores, tras haber sido purificados por un gran fuego universal, regresarán a su creador. De esta manera el espíritu de bondad reinará supremo al final y el dualismo será vencido.