Historia

DUJOBORS

Dujobors (ruso, luchadores del espíritu) es el nombre de una secta rusa cuyas primeras noticias son de la segunda mitad del siglo XVIII, cuando llamaron la atención por su rechazo de la Iglesia, el sacerdocio y los sacramentos.

Normas e historia temprana.
Proclamaban la igualdad y fraternidad de los hombres. Al zar y a todos sus oficiales, así como a los sacerdotes y metropolitanos, los consideraban usurpadores de un poder al que no tenían derecho. Condenaban la guerra y los impuestos, así como los tribunales y toda regulación política. Interpretaban la Biblia místicamente, no considerándola de la misma autoridad que al "Libro viviente" (que puede ser "la voz interior" o las tradiciones orales enseñadas por los dirigentes del grupo). Condenaban la riqueza y el comercio. La única clase de vida aprobada por ellos era la agrícola del campesino ruso en su comunidad local. Previamente habían encontrado expresión entre uno u otro de los grupos religiosos que ellos consideraban aliados: Lolardos, husitas, moravos, menonitas, anabaptistas, cuáqueros o los paulicianos y bogomiles.

Sin embargo, la historia de los dujobors se diferencia de otras sectas porque, tras mucha persecución, en el reinado de Alejandro I (1801-25) se les permitió juntarse de todas partes de Rusia y formar un clan. Su lugar de establecimiento fue "Aguas lácteas", cerca del Mar de Azov. Allí tuvieron que enfrentar el problema de ordenar sus asuntos prácticos como grupo, bajo las nuevas condiciones. La necesidad de un gobierno para regular sus asuntos civiles y religiosos, así como para negociar con las autoridades rusas (a las que consideraban como los hebreos en Egipto a Faraón), se hizo sentir y sin alterar la fraseología de sus antiguas creencias anarquistas o siendo conscientes de su inconsistencia, procedieron a establecer uno de los despotismos más absolutos que haya habido.

Kapoústin.
Su primer dirigente en "Aguas lácteas" fue un antiguo oficial no comisionado llamado Kapoústin, hombre de capacidad y fuerza de carácter. Dirigió al clan con destacado éxito, pero enseñó que él era una reencarnación de Cristo y que su autoridad divina descendería a sus herederos y sucesores. Sin embargo, sus seguidores nunca reconocieron, en conversaciones con oficiales u otros "gentiles", que tuvieran ningún dirigente terrenal. Este curioso secretismo, resultado de mucha persecución, todavía es característico del clan. Sistemáticamente arrojaban polvo a los ojos de todos los que preguntaban por la naturaleza de su gobierno interno, lo que desembocó en una confusión inacabable entre quienes, faltándoles una real conexión con la situación, intentaban estudiar la secta. Kapoústin estableció la comunidad de bienes y mantuvo el sistema durante muchos años, pero finalmente lo dio por terminado en una manera que dejó a él y a su familia en control de grandes posesiones comunitarias. Sus sucesores inmediatos, su hijo y nieto, se comportaron groseramente y parece que aterrorizaron a sus oponentes mediante una serie de asesinatos secretos, llevados a cabo bajo la máxima: "Los que niegan a su Dios perecerán por la espada."

Peter Verígin
Peter Verígin

Lukeria V. Kalmikóva
Lukeria V. Kalmikóva
Peter Verígin.
En 1841-44 el gobierno ruso, tras una prolongada investigación de los crímenes, desterró a la secta al Cáucaso. Allí vivieron tranquilamente, trabajando hasta la muerte de L. V. Kalmikóva, quien había conseguido el poder tras la muerte de su marido, Peter, el bisnieto de Kapoústin. Esta mujer había mostrado favor hacia un joven, Peter Verígin, que pertenecía a la familia dominante y a quien ella probablemente pretendía designar como su sucesor. Sin embargo, tras una lucha con él, ella murió súbitamente, sin haber hecho nombramiento, desatándose una batalla en la secta. La mayoría reconoció a Peter Verígin como dirigente, pero una influyente minoría (incluyendo los que habían dirigido los asuntos bajo Kalmikóva) se negaron a hacerlo. Las autoridades rusas, en 1887, desterraron a Verígin a Arcángel durante cinco años, enviándolo a Siberia al final de ese periodo. En el exilio Verígin conoció las enseñanzas de León Tolstoi y reconociendo que muchas de ellas armonizaban con las doctrinas dujobor originales, "aconsejó" (su consejo era un mandato) a sus seguidores renombrarse "Comunidad cristiana de la fraternidad universal"; además (1) rechazar el servicio militar; (2) repartir su propiedad equitativamente; (3) dejar de matar animales para comer y abstenerse de alcohol y tabaco; (4) abstenerse de relaciones sexuales durante el tiempo de la tribulación (es decir, durante la persecución que surgió en relación a su liderazgo). Hacia ese tiempo Tolstoi conoció a algunos seguidores de Verígin, quienes le engañaron respecto en cuanto al verdadero estado del caso, escribiendo él una serie de artículos que ignoraban la autoridad teocrática de Verígin y presentando a los dujobors como un ejemplo de grupo pacifista anarquista, que gobernaba sus asuntos sin gobierno de ninguna clase, salvo el de su propia razón y conciencia. El consejo de Verígin produjo una división en la secta. Casi la mitad de sus seguidores, que encontraban sus exigencias demasiado severas, se apartaron, mientras que el resto las aceptó y comenzó una campaña de resistencia pasiva contra el servicio militar.

Los dujobors en Canadá.
En 1898 se permitió a los leales a Verígin emigrar a Canadá y, tras lograr del gobierno canadiense una promesa de quedar exentos de cualquier forma de servicio militar obligatorio, 7.363 emigraron en 1899. Al estar Verígin todavía en el exilio y no querer o no poder sin él decidir las líneas maestras de la nueva vida, surgió gran confusión, que desembocó en un extraño peregrinaje para encontrar a Verígin cuando se recibieron las nuevas de su liberación de Siberia. Tras la llegada de Verígin a Canadá en 1902 el clan dio al gobierno menos dificultades, pero debido a su indisposición a dar lealtad a cualquier otro que no fuera Verígin y su negativa a convertirse en súbditos británicos, hubo algunas fricciones. Para entonces más de mil dujobors rompieron con la comunidad de Verígin, habiendo descendido la supersticiosa reverencia hacia él. Sólo algunos de los miembros más ignorantes lo consideraban todavía un superhombre.

Los dujobors son sobrios, temperados y frugales, generalmente industriosos, educados y hospitalarion con los extraños. Las diferencias de los dujobors con el gobierno de Canadá giraron sobre el liderazgo de Verígin y aumentaron por la extraordinaria duplicidad y mendacidad que no tuvieron escrúpulo en practicar para librar a su dirigente de responsabilidad por las acciones que ellos tomaron a su dictado.

Los dujobors, que se renombraron en 1939 Unión de Comunidades Espirituales de Cristo, han seguido teniendo choques con el gobierno canadiense por su no conformidad con el país, los impuestos y las leyes educativas. Han luchado para evitar la escolarización porque "la letra mata" y "las escuelas enseñan la guerra." Desde la II Guerra Mundial la secta ha prosperado, pero elementos extremistas todavía sobreviven en un grupo llamado los Hijos de la Libertad, que realizan desfiles nudistas, queman sus propias pertenencias así como las de su vecinos y las del gobierno, para mostrar su desprecio por los bienes materiales. Otro grupo se ha asimilado a la sociedad canadiense.