Historia

EJÉRCITO DE SALVACIÓN

Ejército de Salvación es el nombre de una organización internacional que tiene como propósito la recuperación espiritual, moral y material de los destituidos.

El Ejército de Salvación, óleo sobre tabla de Jean François Raffaelli (1850-1924), colección privada, Christie's Images, Bridgeman Art Library, Londres/Nueva York
El Ejército de Salvación, óleo sobre tabla de Jean François Raffaelli
(1850-1924), colección privada, Christie's Images, Bridgeman Art Library,
Londres/Nueva York
Su fundador fue William Booth, quien en 1865 comenzó a celebrar reuniones en un cementerio abandonado de Londres perteneciente a los cuáqueros. Su primer nombre fue Misión Cristiana, que fue cambiado en 1878 al nombre actual, con el acompañamiento de títulos militares, uniformes y demás parafernalia. El nuevo título parecía expresar más adecuadamente el propósito de la organización y también infundía en los integrantes un espíritu corporativo, a la vez que cautivaba el oído popular y se hacía oír, lo que de otra manera no se hubiera conseguido. La obra se extendió en el notorio East End de Londres y las conversiones mostraron que las necesidades no podían ser suplidas por los medios ordinarios de trabajo de la Iglesia. El crecimiento de la obra, en 1878 tenía 81 cuerpos, 127 oficiales y 1987 colaboradores, levantó algo de oposición, pero fue vencida y las actividades se extendieron a otras partes de la metrópolis, luego al medio rural y a otras grandes ciudades de Inglaterra, cubriendo totalmente el Reino Unido, ganando terreno en el continente, luego en Estados Unidos y Canadá, entrando en las colonias británicas en general, hasta llegar a la actualidad, donde está presente en más de 100 países de todo el mundo. Ha recibido reconocimiento oficial de diversos gobiernos e instituciones internacionales, siendo su obra reconocida y altamente estimada.

El fundamento de la organización doctrinalmente es la del cristianismo ortodoxo, sin las distinciones de secta. Su objetivo incluye la mejora en todos los aspectos de aquellos que pueden ser alcanzados en diversas maneras. Rechaza toda distinción, salvo la de piedad y capacidad, trabajando hombro a hombro hombres y mujeres; los convencionalismos ordinarios que están presentes en otras agencias cristianas son, si el caso lo exige, totalmente puestos a un lado. El primer propósito de su tarea es religioso, procurando la conversión de aquellos que son indiferentes u opuestos a la fe cristiana; en segundo lugar es social, procurando llegar especialmente a los pobres y destituidos. Para efectuar su obra misionera echa mano de la predicación al aire libre y también en los edificios proporcionados por ofrendas voluntarias. Como resultado de esta obra se contabilizan miles de conversiones anuales, de todas las clases sociales. La obra social es muy variada. Incluye el establecimiento y mantenimiento de depósitos de alimentos y ayuda y comedores baratos para los pobres. El Ejército cuida a miles anualmente, proporcionándoles alimento y alojamiento, insistiendo en la limpieza de la persona mientras está bajo el cuidado de las instituciones, celebrándose servicios con regularidad para los internos. En estrecha relación con esta clase de trabajo está la visitación a los distritos más pobres de las ciudades, atendiendo a los enfermos, proporcionándoles medicinas, lavando y vistiendo a los niños para la escuela, incluso limpiando casas y muebles, supliendo comida y hasta preparando a los muertos para su entierro. La obra entre presos, incluyendo la provisión de empleo tras su liberación, es una importante rama de la obra. El Ejército ha establecido también orfanatos, especialmente en distritos rurales, donde el entrenamiento de los niños es a la vez mental y ocupacional. También mantiene redes de hogares donde se proporciona trabajo y se promueve la autoestima de los beneficiados. Hay también mercadillos en los que a precios asequibles se venden artículos variados. Los que ingresan en las casas de acogida son animados y ayudados a obtener trabajo fuera en el menor tiempo posible, eliminándose de esta manera la idea de limosna hasta donde los casos lo permitan. Se han creado granjas que complementan a los otros establecimientos para proporcionar trabajo a los necesitados. Una de las ramas de mayor éxito de las tareas del Ejército de Salvación es el rescate de mujeres de la calle. Se afirma que un alto porcentaje de las rescatadas son permanentes. El Ejército de Salvación también se dedica a recolectar y distribuir fondos ante grandes emergencias, como catástrofes, terremotos, inundaciones y otros desastres naturales. Igualmente trabaja para paliar los sufrimientos que producen los conflictos armados.

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