Historia

EPARQUÍA

Eparquía originalmente era la designación de una provincia civil en el Imperio romano, compuesta de pequeñas comunidades y siendo a su vez una subdivisión de la dioikēsis. Esas divisiones sirvieron como modelo para la organización eclesiástica; los cabezas de las pequeñas comunidades serían los obispos, los de las eparquías metropolitanos, con sus sedes en las capitales, y los de las diócesis exarcas o patriarcas. En las posteriores Iglesias rusa y griega el uso cambió y la jurisdicción de un obispo ordinario fue llamada una eparquía.