Historia
ERA
La era cristiana.
Entre los pueblos donde el cristianismo ha ejercido influencia la era que está en uso es la que tiene por su época el nacimiento de Jesucristo, esto es, los años se reconocen "después del nacimiento de Cristo." Esta era la puso en uso general y probablemente la inventó Dionisio el Exiguo. Cuando en el año 525 estaba elaborando una continuación de la tabla pascual del año 95 de Cirilo de Alejandría desde su expiración en el año 531 d. C., no designó los años separados de este ciclo pascual, como Cirilo había hecho, contando los años después de la persecución de Diocleciano, sino según los años ab incarnatione Domini. "No estamos dispuestos a relacionar nuestro ciclo con el nombre de un perseguidor impío [Diocleciano], sino que escogemos más bien anotar los años desde la encarnación de Nuestro Señor Jesucristo." Para el primer año de su cómputo, Dionisio asumió el 754 de la fundación de la ciudad de Roma según el cálculo de Varrón, que tenía probablemente ya reconocimiento en su época. Sin embargo, por incarnatio Domini entendía, consistentemente con la fraseología entonces en uso, no el nacimiento de Jesús, sino su concepción, esto es, el día de la Anunciación a María. Al mismo tiempo él no comenzó su era con ese día, sino con el 1 de enero precedente, en otras palabras, con el comienzo del año tal como era aceptado en el calendario de Julio César. De ahí que "el 1 de enero de 754, de la ciudad de Roma según Varrón" es la época de la era de Dionisio. Esto se malinterpretó posteriormente; incarnatio se identificó con nativitas, asumiéndose que según el reconocimiento de Dionisio, Jesús nació el 25 de diciembre del año 753 de la fundación de Roma, al pensarse que Dionisio comenzó su era una semana después de su propia época. Otros supusieron que el 25 de marzo de 753 o el 25 de diciembre de 754 era la fecha de la incarnatio según Dionisio.
Consistentemente con la práctica de hacer de la incarnatio sinónimo de la nativitas, esta era fue también designada a nativitate Domini, post Christum natum, o como ahora se dice generalmente "después del nacimiento de Cristo." Otras designaciones son anni circuncisioni, anni domini nostru Jesu Christi, anni Christi gratiæ, etc., también anni salutis, anni orbis redempti, etc. La designación trabeationis fue indudablemente ideada originalmente para citar los años después de la crucifixión de Cristo, pero también se aplicó a los años después del nacimiento de Cristo.
No hay duda de que Jesús no nació en el año 754 después de la fundación de Roma. Dionisio, o su fuente, estaban en un error. El rey Herodes, que mandó el asesinato de los niños en Belén (16 Entonces Herodes, al verse burlado por los magos, se enfureció en gran manera, y mandó matar a todos los niños que había en Belén y en todos sus alrededores, de dos años para abajo, según el tiempo que había averiguado de los magos. 17 Entonces se[…]Mateo 2:16-18) murió el año 750 después de la fundación de Roma y Jesús tuvo que nacer antes de la muerte de Herodes. Pero si consideramos las grandes dificultades de todos los cálculos cronológicos y especialmente las defectuosas ayudas de las que Dionisio disponía, no se le puede hacer reproche por este error. Por otro lado, nadie puede pensar seriamente intentar alterar la era cristiana según la fecha correcta del nacimiento de Jesús, aun cuando esa fecha pudiera determinarse. La era se recomienda por su conveniencia, especialmente al haber surgido la práctica del reconocimiento tanto hacia atrás como hacia adelante de su época, esto es, fechar los acontecimientos antes de su inicio, según los años antes del nacimiento de Cristo (ante Christum natum). Esta costumbre se estableció en una fecha comparativamente tardía; el historiador y cronólogo J. C. Gatterer de Gotinga hacia 1780 fechaba los acontecimientos antes del nacimiento de Cristo según los "años del mundo."
Otras eras.
Otras eras del mundo, cuya época es el año de la creación del mundo, han prevalecido en gran número. Para mencionar sólo dos, una que estuvo ampliamente en boga fue la de Panodoro, quien contaba 5904 años desde Adán hasta el año 412 d. C. (hacia el tiempo que él vivió); sus años comenzaban en agosto correspondiéndose al primero de Thoth o al año nuevo egipcio. Posteriormente esta era fue usualmente denominada antioquena y a veces alejandrina. Su nuevo año se trasladó al 1 de septiembre, en cuyo caso los ocho meses posteriores de su año 5493 son los ocho meses anteriores del año uno de nuestra cronología. Más importante fue la era bizantina, que sirvió como norma de computación en el imperio oriental, en Rusia, entre los albanos, serbios y griegos modernos. Cuenta 16 años en exceso de la era antioquena, aunque igualmente comienza el año con el 1 de septiembre; su año 5509 comenzó con el 1 de septiembre del año uno a. C. Esta era estuvo en uso en Rusia hasta 1700, ignorándose dónde se originó.
Se han hecho intentos por los cronologistas para computar el año de la creación del mundo por las cifras suplidas en el Antiguo Testamento (las edades de los patriarcas, etc.), casi hasta tiempos recientes. Scaliger y Calvisius sostuvieron que el año uno de nuestra era el año 3950 de la creación; Petavius el año 3984; Ussher el año 4004; Frank el año 4182. Los historiadores usaban uno u otro de sus sistemas al fechar los sucesos, especialmente del tiempo a. C.; por ejemplo, Gatterer computa, en sus primeras obras, según la era del mundo de Petavius, pero en sus últimas según la de Frank.
De las eras empleadas en la Iglesia se pueden mencionar otras dos brevemente. Una es la de Diocleciano, ya citada, que se originó en Egipto. Su época es el primero de Thoth (29 de agosto del calendario juliano), del año 284 d. C. Cuenta los años desde la ascensión de Diocleciano, aunque el primer año no es reconocido desde el día de su proclamación (17 de septiembre), sino, de acuerdo con una costumbre generalmente observada, desde el día del nuevo año de ese año. Como esta era obtuvo difusión en la Iglesia, fue denominada, para recordar que Diocleciano había perseguido cruelmente a los cristianos, œra martyrum. La misma era continuó observándose, en alguna medida, hasta el siglo octavo. Además de ésta, la española fue prevaleciente en España desde comienzos del siglo quinto y en particular entre los godos occidentales. Su época es el año 716 después de la fundación de Roma o 38 a. C. La usó, entre otros, Isidoro de Sevilla en su Historia Gothorum y huellas de su uso ocurren en el siglo XII.
El año nuevo.
Todos esos sistemas cronológicos fueron cediendo, paso a paso, al de Dionisio, que mantuvo la fecha del uno de enero como comienzo del año, de acuerdo con el calendario romano. No obstante otras fechas iniciales llegaron a estar en uso oficial; especialmente el 25 de marzo y el 25 diciembre fueron favoritas en la Edad Media y hasta tiempos bien recientes. En Inglaterra el cambio del 25 marzo se efectuó por el acta de 1751. En el caso de esta fecha hay que distinguir entre el calculus Pisanus, que fechaba desde el 25 marzo antes de nuestro año nuevo y el calculus Florentinus, que computaba desde el 25 de marzo tras nuestro año nuevo. Otras fechas del año nuevo fueron el 1 de marzo, el 1 de septiembre y el sábado antes de Pascua. Lutero computó el año desde el 25 de diciembre, por lo que, por ejemplo, la fecha de una carta die innocentum 1530 denota, para nuestro modo de contar, el 25 de diciembre de 1529.