Historia
ESCLAVITUD
- Esclavitud entre los hebreos. Estatus de los esclavos hebreos
- Esclavitud y cristianismo. Extensión de la esclavitud grecorromana
- Estatus y tratamiento de los esclavos grecorromanos
- La esclavitud y la Iglesia antigua
- La Iglesia medieval y la esclavitud
- Esclavitud europea en la Edad Media
- Esclavitud en América
- El ataque filosófico contra la esclavitud
- El ataque cristiano; abolición del comercio de esclavos
- Actitud de los órganos religiosos

Staaliche Museum (1816-1817)
La esclavitud existió entre los judíos a lo largo de su vida nacional, aunque esta servidumbre no fue de envilecimiento y crueldad. En los tiempos patriarcales los esclavos, junto con el ganado, formaban parte de la posesión del cabeza de familia o tribu (Y el SEÑOR ha bendecido en gran manera a mi señor, que se ha enriquecido, y le ha dado ovejas y vacas, plata y oro, siervos y siervas, camellos y asnos.[…]Génesis 24:35; 26:14; Su hacienda era de siete mil ovejas, tres mil camellos, quinientas yuntas de bueyes, quinientas asnas y muchísima servidumbre; y era aquel hombre el más grande de todos los hijos del oriente.[…]Job 1:3), existiendo un tráfico de esclavos (Pasaron entonces unos mercaderes madianitas, y ellos sacaron a José, subiéndolo del pozo, y vendieron a José a los ismaelitas por veinte piezas de plata. Y éstos llevaron a José a Egipto.[…]Génesis 37:28) que estaba activamente controlado por los fenicios. Los ricos jefes nómadas poseían numerosos esclavos, teniendo Abraham 318 "nacidos en su casa", es decir, propiedad hereditaria (Al oír Abram que su pariente había sido llevado cautivo, movilizó a sus hombres adiestrados nacidos en su casa, trescientos dieciocho, y salió en su persecución hasta Dan.[…]Génesis 14:14) y esclavos comprados (23 Entonces Abraham tomó a su hijo Ismael y a todos los siervos nacidos en su casa y a todos los que habían sido comprados con su dinero, a todo varón de entre las personas de la casa de Abraham, y aquel mismo día les circuncidó la carne de su prepuc[…]Génesis 17:23,27). Las esclavas parecen haber sido la propiedad especial de la esposa o hija, siendo dadas como concubinas al marido (Y Sarai, mujer de Abram, no le había dado a luz hijo alguno; y tenía ella una sierva egipcia que se llamaba Agar.[…]Génesis 16:1 y sig., 29:24, etc.). Los esclavos "nacidos en la casa" estuvieron, en general, dedicados a la familia, y algunos tuvieron la total confianza de sus amos (comp. 2 Y Abram dijo: Oh Señor DIOS, ¿qué me darás, puesto que yo estoy sin hijos, y el heredero de mi casa es Eliezer de Damasco? 3 Dijo además Abram: He aquí, no me has dado descendencia, y uno nacido en mi casa es mi heredero. […]Génesis 15:2-3). Incluso en el periodo nómada esos siervos no eran meras pertenencias y el hecho de que el rito de la circuncisión fuera realizado sobre los siervos nacidos en la casa, así como en los obtenidos por compra, indica que eran recibidos como miembros del mismo pueblo y como tal tenían derechos y deberes religiosos. En el período nacional se observaron los principios tradicionales legales, como en el código babilónico de Hammurabi, aunque en éste faltó en alguna medida el espíritu ético y religioso que, desde el tiempo de Moisés, ejerció su influencia más humana sobre la ley judía. La idea mosaica de que el pueblo israelita había sido esclavo en Egipto y liberado de la casa de servidumbre por Dios (por ejemplo, Yo soy el SEÑOR tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre.[…]Éxodo 20:2; "Yo soy el SEÑOR tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre.[…]Deuteronomio 5:6), haciéndolos ahora sus siervos y propiedad, llevó a la conclusión de que, siendo suyos, nunca serían de nuevo siervos de un extranjero (42 "Porque ellos son mis siervos, los cuales saqué de la tierra de Egipto; no serán vendidos en venta de esclavos. 55 "Pues los hijos de Israel son mis siervos; siervos míos son, a quienes saqué de la tierra de Egipto. Yo soy el SEÑOR vuestro Dios. […]Levítico 25:42,55; 26:13); mientras que el recuerdo de su duro trato cuando eran esclavos les enseñó a ser considerados y humanos con sus siervos ("Y acuérdate que fuiste esclavo en la tierra de Egipto, y que el SEÑOR tu Dios te sacó de allí con mano fuerte y brazo extendido; por lo tanto, el SEÑOR tu Dios te ha ordenado que guardes el día de reposo.[…]Deuteronomio 5:15; 15:15). Con el desarrollo de la conciencia nacional la ley distinguió entre siervos de linaje israelita y extranjeros (comp. 39 "Y si un hermano tuyo llega a ser tan pobre para contigo que se vende a ti, no lo someterás a trabajo de esclavo. 40 "Estará contigo como jornalero, como si fuera un peregrino; él servirá contigo hasta el año de jubileo. 41 "Entonces saldrá libre […]Levítico 25:39-46), aunque la práctica pudo haber sido menos rigurosa que la teoría.
Fuentes de suministro.
La esclavitud fue, a través de toda la historia judía, una de las consecuencias de la guerra y como los guerreros eran más aptos para ser matados que para ser hechos prisioneros, la mayoría de los cautivos fueron mujeres, especialmente vírgenes, que eran el botín de las expediciones militares (Y tomaron también a Lot, sobrino de Abram, con todas sus posesiones, pues él habitaba en Sodoma, y partieron.[…]Génesis 14:12; "¿Acaso no han hallado el botín y se lo están repartiendo? ¿Una doncella, dos doncellas para cada guerrero; para Sísara un botín de tela de colores, un botín de tela de colores bordada, tela de colores de doble bordadura en el cuello del victorioso?"[…]Jueces 5:30; Y habían salido los arameos en bandas y habían tomado cautiva a una muchacha muy joven de la tierra de Israel, y ella estaba al servicio de la mujer de Naamán.[…]2 Reyes 5:2; Sólo las mujeres y los niños, los animales y todo lo que haya en la ciudad, todos sus despojos, tomarás para ti como botín. Comerás del botín de tus enemigos, que el SEÑOR tu Dios te ha dado.[…]Deuteronomio 20:14; 21:10 y sig.; etc.). Muchos prisioneros de guerra eran vendidos en tierras extranjeras (4 Además, ¿qué tenéis que ver conmigo, Tiro, Sidón y todas las regiones de Filistea? ¿Os queréis vengar de mí? Si de esta manera os vengáis de mí, bien pronto haré volver vuestra venganza sobre vuestra cabeza. 6 y habéis vendido los hijos de Judá y J[…]Joel 3:4,6; Así dice el SEÑOR: Por tres transgresiones de Gaza, y por cuatro, no revocaré su castigo, por haber deportado a todo un pueblo para entregar lo a Edom.[…]Amós 1:6) y muchos fueron comprados por los israelitas de los mercaderes fenicios. Los extranjeros establecidos en el territorio eran también propicios para caer en la esclavitud, convirtiéndose gradualmente la población cananea en esclava de los hebreos, especialmente en el período real. Tras el Éxodo, los esclavos de origen extranjero fueron empleados en funciones menores en el campo y en el santuario. Tanto David como Salomón emplearon esclavos israelitas en obras públicas, usando el segundo a 153.600 de esos esclavos (A todo el pueblo que había quedado de los amorreos, heteos, ferezeos, heveos y jebuseos, que no eran de los hijos de Israel,[…]1 Reyes 9:20 y sig.; 17 Y contó Salomón todos los extranjeros que estaban en la tierra de Israel, después del censo que su padre David había tomado; y se hallaron ciento cincuenta y tres mil seiscientos. 18 Puso setenta mil de ellos a llevar cargas, ochenta mil a labrar […]2 Crónicas 2:17-18). Era un crimen capital privar a un hombre ilegalmente de su libertad y venderlo (El que secuestre a una persona, ya sea que la venda o sea hallada en su poder, ciertamente morirá.[…]Éxodo 21:16; Si se encuentra a un hombre que haya secuestrado a alguno de sus hermanos de los hijos de Israel, y lo haya tratado con violencia, o lo haya vendido, entonces ese ladrón morirá; así quitarás el mal de en medio de ti.[…]Deuteronomio 24:7; comp. el código de Hammurabi, 14). Por otro lado, un ladrón atrapado en el acto era vendido como esclavo a menos que pudiera restituir lo robado (pero si ya ha salido el sol, habrá culpabilidad de sangre. Ciertamente, el ladrón debe hacer restitución; si no tiene con qué, entonces será vendido por el valor de su robo.[…]Éxodo 22:3). Sin embargo, la tradición prohibía la venta de un ladrón a un extranjero, por lo que la ley de Herodes que requería tal venta (Josefo, Ant., XVI, i. q) fue una seria infracción de la costumbre legal hereditaria. Normalmente era la pobreza y la insolvencia lo que producía la pérdida de libertad (comp. 39 "Y si un hermano tuyo llega a ser tan pobre para contigo que se vende a ti, no lo someterás a trabajo de esclavo. 47 "Si aumentan los bienes del forastero o del peregrino que mora contigo, y si empobrece tu hermano que está con él, y se vende al f[…]Levítico 25:39,47 y sig.) y en tal caso un hombre podía vender a su propia hija. Las regulaciones del libro del pacto (7 Y si alguno vende a su hija por sierva, ella no saldrá libre como salen los siervos. 8 Si ella no agrada a su amo que la había destinado para sí, permitirá que sea redimida. Pero no podrá venderla a un pueblo extranjero, por haberla tratado con eng[…]Éxodo 21:7-11) se aplican sólo a una hija vendida para ser la concubina o esposa del comprador o su hijo y expresamente protegen sus derechos como miembro de la familia; pero Si un hermano tuyo, hebreo o hebrea, te es vendido, te servirá por seis años, pero al séptimo año lo pondrás en libertad.[…]Deuteronomio 15:12 sqq se refiere concretamente a esclavas. La ley no especifica si un hombre podía vender a su hijo, pero indudablemente lo hacía, en caso de pobreza, en lugar de sacrificar su propia libertad. Un acreedor judío podía apoderarse de la familia y la persona de su deudor y venderlo (Así dice el SEÑOR: Por tres transgresiones de Israel, y por cuatro, no revocaré su castigo , porque venden al justo por dinero y al necesitado por un par de sandalias.[…]Amós 2:6; 8:6; Y una mujer de las mujeres de los hijos de los profetas clamó a Eliseo, diciendo: Tu siervo, mi marido, ha muerto, y tú sabes que tu siervo temía al SEÑOR; y ha venido el acreedor a tomar a mis dos hijos para esclavos suyos.[…]2 Reyes 4:1; comp. Visión que tuvo Isaías, hijo de Amoz, concerniente a Judá y Jerusalén, en los días de Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías, reyes de Judá.[…]Isaías 1:1; Ahora bien, nuestra carne es como la carne de nuestros hermanos, y nuestros hijos como sus hijos. Sin embargo, he aquí, estamos obligando a nuestros hijos y a nuestras hijas a que sean esclavos, y algunas de nuestras hijas ya están sometidas a servid[…]Nehemías 5:5; Pero no teniendo él con qué pagar, su señor ordenó que lo vendieran, junto con su mujer e hijos y todo cuanto poseía, y que se le pagara la deuda.[…]Mateo 18:25), aunque no estaba sancionado en el Pentateuco.
Valor de los esclavos; duración de la servidumbre.
El valor de un esclavo dependía del sexo, edad, salud, capacidad para trabajar y la relación entre oferta y demanda. Treinta siclos de plata era el pago medio por la muerte de un esclavo, ya fuera varón o mujer (Si el buey acornea a un siervo o a una sierva, el dueño dará a su amo treinta siclos de plata, y el buey será apedreado.[…]Éxodo 21:32) y alguna indicación del valor de los esclavos se puede obtener de la escala proporcionada en Habla a los hijos de Israel y diles: "Cuando un hombre haga un voto difícil de cumplir, él será evaluado según tu valuación de personas pertenecientes al SEÑOR.[…]Levítico 27:2 y sig. para los que deseaban ser liberados de sus propios votos de servir en el santuario: para un niño entre un mes y cinco años, cinco ciclos y para una niña tres siclos; para un varón entre 5 y 20 años, 20 siclos y para una mujer 10; para un hombre entre 20 y 60 años, 50 siclos y para una mujer 30; para un hombre de más de 60 años, 15 siclos y para una mujer 10. El precio para los cautivos judíos, 120 dracmas por cabeza, es casi la misma media (Josefo, Ant., XII, ii). La duración de la esclavitud se limitaba sólo en el caso de los esclavos israelitas, que recuperaban su libertad, a menos que decididamente escogieran lo contrario (1 Estas son las ordenanzas que pondrás delante de ellos. 2 Si compras un siervo hebreo, te servirá seis años, pero al séptimo saldrá libre sin pagar nada. 3 Si entró solo, saldrá solo; si tenía mujer, entonces su mujer saldrá con él. 4 Si su amo le d[…]Éxodo 21:1-11; 12 Si un hermano tuyo, hebreo o hebrea, te es vendido, te servirá por seis años, pero al séptimo año lo pondrás en libertad. 13 Y cuando lo libertes, no lo enviarás con las manos vacías. 14 Le abastecerás liberalmente de tu rebaño, de tu era y de tu […]Deuteronomio 15:12-18; 39 "Y si un hermano tuyo llega a ser tan pobre para contigo que se vende a ti, no lo someterás a trabajo de esclavo. 40 "Estará contigo como jornalero, como si fuera un peregrino; él servirá contigo hasta el año de jubileo. 41 "Entonces saldrá libre […]Levítico 25:39-55). Un israelita podía comprar un colega hebreo, ya fuera varón o mujer, durante seis años solamente, teniendo que dejarlo en libertad al séptimo año, una norma que probablemente se aplicó también a los que fueron vendidos como esclavos por robo (comp. Josefo, Ant., XVI, i. 1). Por otro lado, una mujer gentil dada como esclava a una esposa no tenía derecho a la libertad y su descendencia quedaba también en esclavitud. En el año del jubileo un esclavo israelita debía ser puesto en libertad, junto con sus hijos ("Y si un hermano tuyo llega a ser tan pobre para contigo que se vende a ti, no lo someterás a trabajo de esclavo.[…]Levítico 25:39 y sig.), pero si eran nacidos de una madre gentil, ellos, igual que ella, permanecían en servidumbre (Si su amo le da mujer, y ella le da a luz hijos o hijas, la mujer y sus hijos serán de su amo, y él saldrá solo.[…]Éxodo 21:4). El esclavo hebreo de un amo gentil debía ser liberado en el año del jubileo, aunque podía ser previamente redimido, si era posible, por su familia o parientes, siendo su precio reconocido según "Entonces él, con su comprador, calculará desde el año en que se vendió a él hasta el año de jubileo, y el precio de su venta corresponderá al número de años. Los días que estará con él serán como los días de un jornalero.[…]Levítico 25:50 y sig.
Posición legal y derechos.
Los esclavos era mejor tratados por los hebreos que los de la antigua Grecia y Roma e incluso Fenicia y Babilonia. Al mismo tiempo la ley mosaica hace una distinción entre esclavos hebreos y los de nacimiento extranjero, considerando especialmente la legislación hebrea a los primeros no "esclavos" sino "criados" (39 "Y si un hermano tuyo llega a ser tan pobre para contigo que se vende a ti, no lo someterás a trabajo de esclavo. 40 "Estará contigo como jornalero, como si fuera un peregrino; él servirá contigo hasta el año de jubileo. 46 "Aun podréis dejarlos e[…]Levítico 25:39-40,46). Aunque no estaba obligado a hacer obra demasiado severa o indigna de un hombre, siendo ésta la suerte del extranjero, todos los esclavos, sin excepción, se beneficiaban de la ley sabática. Más aún, los que habían nacido en esclavitud y también, como norma, los que habían sido adquiridos mediante compra eran circuncidados, siendo de este modo recibidos entre el pueblo de Dios y poseyendo por tanto el privilegio de compartir las festividades religiosas, especialmente la Pascua (Pero el siervo de todo hombre, comprado por dinero, después que lo circuncidéis, podrá entonces comer de ella.[…]Éxodo 12:44; Deuteronomio12:12,18; 16:11,14). Si un esclavo había sido circuncidado, no podía ser vendido a un gentil. Mientras que era permisible disciplinar a un esclavo (comp. 19 Un siervo no se corrige sólo con palabras; aunque entienda, no responderá. 21 El que mima a su siervo desde la niñez, al final lo tendrá por hijo. […]Proverbios 29:19,21), la crueldad con ellos estaba castigada, no simplemente compensando al dueño por el daño hecho al esclavo, como en Babilonia (comp. Código de Hammurabi, 199, 219) sino obligando al amo que había herido seriamente a su esclavo, ya fuera varón mujer, a manumitirlo sin recibir compensación (26 Si alguno hiere el ojo de su siervo o de su sierva y se lo inutiliza, lo dejará ir libre a causa del ojo. 27 Y si hace saltar un diente a su siervo o a su sierva, lo dejará ir libre a causa del diente. […]Éxodo 21:26-27). Un amo no tenía poder sobre la vida de su esclavo y si lo golpeaba y moría el siervo sería vengado (20 Si alguno hiere a su siervo o a su sierva con una vara, y muere bajo su mano, será castigado. 21 Sin embargo, si sobrevive uno o dos días, no se tomará venganza, porque es propiedad suya. […]Éxodo 21:20-21); pero si el esclavo sobrevivía durante un día o dos, la pérdida del dinero causada al amo por su muerte era estimada castigo suficiente. Sin embargo, según una tradición, si el dueño usaba un instrumento letal en el castigo él mismo incurría en pena de muerte, aun cuando el esclavo no muriera durante algún tiempo, e igualmente la tradición sostenía que, si una tercera persona mataba o hería a un esclavo, sería castigada como si hubiera lo hubiera hecho a un hombre libre. El estatus de las esclavas israelitas que llegaban a ser parte de la familia inmediata se expone en 7 Y si alguno vende a su hija por sierva, ella no saldrá libre como salen los siervos. 8 Si ella no agrada a su amo que la había destinado para sí, permitirá que sea redimida. Pero no podrá venderla a un pueblo extranjero, por haberla tratado con eng[…]Éxodo 21:7-11 y también se establece que una prisionera de guerra gentil debía tener un mes de aflicción antes de ser casada por su captor (10 Cuando salgas a la guerra contra tus enemigos, y el SEÑOR tu Dios los entregue en tus manos, y los tomes en cautiverio, 11 y veas entre los cautivos una mujer hermosa, y la desees, y la tomes para ti por mujer, 12 la traerás a tu casa, y ella se r[…]Deuteronomio 21:10-14). Los derechos de un esclavo se consideraban una ordenanza divina desde tiempos antiguos (13 Si he menospreciado el derecho de mi siervo o de mi sierva cuando presentaron queja contra mí, 14 ¿qué haré cuando Dios se levante? Y cuando El me pida cuentas, ¿qué le responderé? 15 ¿Acaso el que me hizo a mí en el seno materno, no lo hizo tambi[…]Job 31:13-15) y hasta el día presente la suerte de los esclavos musulmanes es muy tolerable. Sin embargo, en el antiguo judaísmo solo los esenios y los terapeutas rechazaron toda esclavitud, ya que estimaban el sistema irreconciliable con la fraternidad de toda la humanidad y consecuentemente antinatural.
Extensión de la esclavitud grecorromana.
La cuestión de la influencia del cristianismo sobre la esclavitud ha sido profundamente modificada por las investigaciones de historia económica sobre el origen, naturaleza, extensión, carácter y abolición de la esclavitud, por lo que, rechazando la antigua idea de que la supresión de la esclavitud se debió enteramente al cristianismo, muchos sostienen que esta abolición fue un proceso puramente económico en el que la religión no tuvo parte. Igualmente problemático es el estado preciso de asuntos que confrontó el cristianismo cuando se enfrentó a la esclavitud, pues la extensión del sistema y antigüedad se subestimó tanto como anteriormente se había exagerado. En Grecia el pináculo se alcanzó al término de las guerras persas, cuando un solo ateniense rico podía alquilar un millar de esclavos para las minas tracias y en Roma el sistema floreció a finales de la República y comienzos del imperio, cuando en Delos, el principal mercado, decenas de miles de esclavos eran vendidos diariamente. La mayoría eran empleados en la agricultura y la manufactura, aunque los romanos se permitieron a los esclavos domésticos en mayor extensión que los griegos, que preferían la ganancia financiera al lujo. Al mismo tiempo, el hombre libre nunca fue enteramente sustituido por el esclavo y menos en las provincias (comp. para Tierra Santa, Porque el reino de los cielos es semejante a un hacendado que salió muy de mañana para contratar obreros para su viña.[…]Mateo 20:1 y sig.; Y al instante los llamó; y ellos, dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, se fueron tras El.[…]Marcos 1:20; Entonces, volviendo en sí, dijo: "¡Cuántos de los trabajadores de mi padre tienen pan de sobra, pero yo aquí perezco de hambre![…]Lucas 15:17), aun cuando lo barato hiciera el trabajo del esclavo predominante en posesiones, minas, factorías y en las manufacturas y comercios de las grandes ciudades.
Estatus y tratamiento de los esclavos grecorromanos.
El estatus y tratamiento de los esclavos varió en diferentes tiempos y lugares al igual que su número. En las condiciones patriarcales de los tiempos antiguos los esclavos, generalmente prisioneros de guerra, pertenecían a la familia y fueron tratados como tales. En Grecia los esclavos disfrutaron de gran libertad incluso posteriormente, especialmente en Atenas, pero en Roma la rígida severidad fue la norma, particularmente en grandes establecimientos donde crueles supervisores, la mayoría pertenecientes originalmente a la clase servil, intervenían entre amo y esclavo (comp. y empieza a golpear a sus consiervos, y come y bebe con los que se emborrachan,[…]Mateo 24:49). Más aún, mientras que los esclavos apenas trabajaban en cadenas, los castigos para procurar la obediencia e impedir la huida eran tan crueles que causaron insurrecciones terribles. Es verdad que a muchos esclavos les fue mejor que a los libres, pero incluso en esos casos cualquier día se podía producir un cambio de dueño y aunque el esclavo contaba con muchas salvaguardas, todavía era, legalmente hablando, sólo una pertenencia, expuesta a cualquier capricho de su dueño. Se ignoraba su posesión de cualidades morales, pudiendo ser en cualquier lugar arrancado de su familia; sólo podía dar testimonio bajo tortura, aunque en asuntos religiosos parecen haber disfrutado de libertad. El mundo antiguo nunca escapó de la antinomia de contemplar al esclavo a la vez como una persona y una cosa. Platón lo consideraba una criatura en el orden inferior del ser, sólo semi-racional, estando esta idea coloreada tal vez por el hecho de que la mayoría de los esclavos eran bárbaros, mientras que Catón reconoció a los esclavos como complementos agrícolas. Hacia el final de la República romana el estatus y tratamiento de los esclavos cambió parcialmente bajo la influencia de Grecia y la superior cultura de los estados griegos y parcialmente por la doctrina estoica de la igualdad de todos los hombres. Adriano privó al amo del derecho de ejercer la pena capital sobre su esclavo, permiténdole que fuera juzgado (como siempre se había hecho en Atenas) en los tribunales y Marco Aurelio incluso permitió a los esclavos presentar quejas contra sus dueños en ciertos casos, mientras que se facilitó la manumisión. Sin embargo, en todo ello no hay huella demostrable de influencia cristiano o judía, siendo la auténtica fuerza operativa la de Grecia. Al mismo tiempo, el mundo antiguo nunca imaginó una sociedad sin esclavos, salvo en una especie de Utopía como una reminiscencia de la edad dorada, que las saturnalias romanas y festividades similares en Atenas, Cidonia, etc., procuraron tipificar, y grupos como los esenios, terapeutas y sectas gnósticas como la de los carpocracianos procuraron realizar.
La esclavitud y la Iglesia antigua.
Con tales tendencias el cristianismo no tenía nada en común. Simplemente aceptó la esclavitud como una constitución necesaria de la antigua civilización, no habiendo la más mínima evidencia de condenar la esclavitud por principio o procurar abolirla. Pablo expresamente evidenció que el cristianismo no realizó un cambio en las condiciones existentes y que quien era esclavo debía seguir siéndolo, aun cuando le fuera ofrecida la libertad (¿Fuiste llamado siendo esclavo? No te preocupes; aunque si puedes obtener tu libertad, prefiérelo.[…]1 Corintios 7:21; comp. también la actitud asumida hacia Onésimo y no ya como esclavo, sino como más que un esclavo, como un hermano amado, especialmente para mí, pero cuánto más para ti, tanto en la carne como en el Señor.[…]Filemón 1:16). Todas las comunidades cristianas gentiles tenían un gran número de esclavos (comp. 10 Saludad a Apeles, el aprobado en Cristo. Saludad a los de la casa de Aristóbulo. 11 Saludad a Herodión, mi pariente. Saludad a los de la casa de Narciso, que son del Señor. […]Romanos 16:10-11; Porque he sido informado acerca de vosotros, hermanos míos, por los de Cloé, que hay contiendas entre vosotros.[…]1 Corintios 1:11; 1 Así que, hermanos míos, amados y añorados, gozo y corona mía, estad así firmes en el Señor, amados. 2 Ruego a Evodia y a Síntique, que vivan en armonía en el Señor. 3 En verdad, fiel compañero, también te ruego que ayudes a estas mujeres que han co[…]Filipenses 4: 22), aunque estas comunidades estaban lejos de consistir predominantemente de esclavos. Había también amos cristianos, como se desprende de las amonestaciones en Y vosotros, amos, haced lo mismo con ellos, y dejad las amenazas, sabiendo que el Señor de ellos y de vosotros está en los cielos, y que para El no hay acepción de personas.[…]Efesios 6:9; Amos, tratad con justicia y equidad a vuestros siervos, sabiendo que vosotros también tenéis un Señor en el cielo.[…]Colosenses 4:1; Y los que tienen amos que son creyentes, no les falten el respeto, porque son hermanos, sino sírvanles aún mejor, ya que son creyentes y amados los que se benefician de su servicio. Enseña y predica estos principios.[…]1 Timoteo 6:2 (comp. Clemente de Alejandría, Pædagogos, III, iv. 26, xi. 73, xii. 84; Crisóstomo, Hom. sobre 1 Corintios xl. 6). De las condiciones en las casas judeocristianas se sabe poco (comp. Y cuando llamó a la puerta de la entrada, una sirvienta llamada Rode salió a ver quién era.[…]Hechos 12:13). Las Constituciones Apostólicas (ii. 62) enumeran la compra de un esclavo entre las necesidades de vida que justificaban que un cristiano visitara el mercado; los Hechos de Tomás presentan al apóstol como el esclavo a quien Cristo vende a un rey de la India e Ignacio (Epist. ad Polycarpum, iv. 3) desalienta que la comunidad se haga cargo del rescate de los esclavos (comp. Salviano, Ad eccl., iii. 7), que parece haber intervenido sólo cuando un esclavo cristiano estaba en peligro. Por otro lado, cristianos ricos habrían comprado esclavos cristianos para manumitirlos (comp. Hermas, Pastor, "Similitudes" i. 8; Constituciones Apostólicas, iv. 9), habiendo también casos registrados en los que los cristianos se vendían voluntariamente para ayudar a los pobres con su pago (comp. 1 Clemente, lv). Pero a pesar de la continuidad externa, hubo un cambio de espíritu, bondad de los dueños y fidelidad de los esclavos que se convirtieron en principios cristianos, en lugar del carácter personal como en el paganismo (comp. Siervos, obedeced a vuestros amos en la tierra, con temor y temblor, con la sinceridad de vuestro corazón, como a Cristo;[…]Efesios 6:5 y sig.; Siervos, obedeced en todo a vuestros amos en la tierra, no para ser vistos, como los que quieren agradar a los hombres, sino con sinceridad de corazón, temiendo al Señor.[…]Colosenses 3:22 y sig. 4:1; 1 Todos los que están bajo yugo como esclavos, consideren a sus propios amos como dignos de todo honor, para que el nombre de Dios y nuestra doctrina no sean blasfemados. 2 Y los que tienen amos que son creyentes, no les falten el respeto, porque son[…]1 Timoteo 6:1-2; 9 Exhorta a los siervos a que se sujeten a sus amos en todo, que sean complacientes, no contradiciendo, 10 no defraudando, sino mostrando toda buena fe, para que adornen la doctrina de Dios nuestro Salvador en todo respecto. […]Tito 2:9-10; no ya como esclavo, sino como más que un esclavo, como un hermano amado, especialmente para mí, pero cuánto más para ti, tanto en la carne como en el Señor.[…]Filemón 1:16; Siervos, estad sujetos a vuestros amos con todo respeto, no sólo a los que son buenos y afables, sino también a los que son insoportables.[…]1 Pedro 2:18 sqq; Didaché iv. 10-11; Constituciones Apostólicas iv. 12), mientras que Agustín comentando el Salmo 125:7 declara expresamente: "Él (Cristo) no ha hecho a los hombres libres de ser esclavos, sino que de malos esclavos los hace buenos" (comp. Conf., IX, viii. 17). Los cristianos deben salvar las almas de los esclavos (Y sucedió que mientras íbamos al lugar de oración, nos salió al encuentro una muchacha esclava que tenía espíritu de adivinación, la cual daba grandes ganancias a sus amos, adivinando.[…]Hechos 16:16 y sig.; Arístides, Apol., xv; Agustín, De sermone Domini in monte, i. 59). Pero el cristianismo hizo más que eso: dio al esclavo el estatus de hombre (Pues por un mismo Espíritu todos fuimos bautizados en un solo cuerpo, ya judíos o griegos, ya esclavos o libres, y a todos se nos dio a beber del mismo Espíritu.[…]1 Corintios 12:13; No hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay hombre ni mujer; porque todos sois uno en Cristo Jesús.[…]Gálatas 3:28; una renovación en la cual no hay distinción entre griego y judío, circunciso e incircunciso, bárbaro, escita, esclavo o libre, sino que Cristo es todo, y en todos.[…]Colosenses 3:11; comp. Ireneo, Hær., IV, xxi. 3; Orígenes, Contra Celsum, iii. 54; Lactancio, Institutio, v. 15). Es cierto que un esclavo necesitaba del permiso de su amo para poder bautizarse (Hipólito, Canones, x. 63), pero incluso si eso era rechazado, todavía podía ser miembro asociado de la congregación y si era bautizado disfrutaba de los mismos derechos que un libre. Los esclavos podían ser ordenados y algunos, como Calixto I, incluso llegaron a ser obispos, mientras que muchos esclavos fueron venerados como mártires, entre ellos Blandina y Potamiena. No sólo a los esclavos cristianos se les prohibió sacrificar para sus amos, ya fueran paganos o cristianos (Tertuliano, De idolatria, xvii; Pedro de Alejandría, Canones, vi-vii), sino que la nueva fe combatió enérgicamente los vicios que los esclavos de ambos sexos eran obligados a ejecutar, además de acabar con la ejecución por crucifixión y marcar a los esclavos fugitivos.
La Iglesia medieval y la esclavitud.
La Iglesia, interesada sólo en la fe del esclavo, y dejando su posición legal totalmente al Estado, no intentó abolir la esclavitud. Con el aumento de la secularización de la vida religiosa, el abismo social entre servidumbre y libertad se hizo aún mayor y sólo los monasterios se adhirieron al concepto, basado en una mezcla de estoicismo clásico y antiguo cristianismo, sobre la igualdad de derechos y el estatus humano del esclavo. No obstante, fue de los monasterios de donde procedería la revolución venidera con respecto a la esclavitud. Durante el período imperial de Roma la importación de esclavos había disminuido, siendo en gran manera reemplazados por los coloni o siervos, en cuyo nombre se pueden incluir a los esclavos y en muchas ocasiones a los campesinos libres. Este sistema, ayudado por el sometimiento de los pueblos conquistados en el nuevo imperio alemán, persistió en algunos lugares hasta bien avanzado el siglo XVIII y aunque la Iglesia tomó poca parte en todo ello y frecuentemente protegió a los oprimidos e incluso reclutó para su clero de los siervos, ejerció derechos señoriales y demostró ser incapaz de ejercer una influencia moral suficiente para alterar las condiciones. Más aún, hubo esclavos auténticos hasta bien entrada la Edad Media. Incluso la Iglesia los poseía y vigorosamente afirmó sus derechos sobre ellos; pero aunque los esclavos todavía podían ser comprados y vendidos y requerían del permiso de sus dueños en las decisiones más importantes y personales de su vida, disfrutaron (como en la legislación griega y romana posterior) de una libertad limitada tocante a los derechos y propiedad, así como en la protección del derecho de compensación por el daño infligido. La Iglesia tomó sus derechos bajo su protección, proporcionó asilo a los que buscaron refugio, insistió en el tratamiento humano de los esclavos, procuró hacer a los amos responsables de la moralidad de sus esclavos, les prohibió el concubinato con las esclavas y aseguró la libertad contra la revocación caprichosa de su libertad, ejerciendo cada parroquia el derecho de protección sobre los libertos dentro de la misma. La manumisión de esclavos, muy frecuente en tiempos paganos, se llevó al extremo tras la conversión de los ricos y los grandes en el siglo cuarto. Sin embargo, se desprende de los Hechos apócrifos (por ejemplo, los Hechos de Pedro y Andrés xx) que no se estimaba un deber cristiano en favor de los esclavos, sino un acto de ascetismo que iba a la par con la renuncia a la propiedad, convirtiéndose posteriormente en una forma preliminar de entrada en la vida monástica (comp. Agustín, Sermones, ccclvi. 3,6,7). La manumisión era usualmente declarada formalmente en la Iglesia (Sozomeno, Hist. eccl., I., ix. 6; Codex .Theodosianus, iv. 7) y la ficción legal clásica de venta o don a una divinidad o templo también fue observada por los cristianos.
Esclavitud europea en la Edad Media.
A diferencia de la Iglesia, que mantuvo las condiciones existentes, el monasticismo atacó a la esclavitud y finalmente la extirpó, combinándose las dos posiciones en Gregorio Magno, quien como monje alabó la manumisión como una obra buena y como papa demandó la más rígida disciplina de los esclavos pertenecientes a la Iglesia (comp. Epist. vi. 12, ix. 200). Los cánones de los concilios, como el celebrado en Agde en 506, prohibían a los obispos o abades disminuir la propiedad de la Iglesia manumitiendo esclavos y en muchas formas, mediante la prohibición de la ordenación de un esclavo o la recepción en un monasterio sin el consentimiento de su amo, lo que demostraba claramente que la esclavitud era aceptada como institución, incluso excluyendo a los libertos [de paganos], en el concilio de Elvira en su canon decimoctavo, de las órdenes sagradas. Por otro lado, los monasterios, recibían a esclavos lo mismo que a libres y, a diferencia de las iglesias, no poseían esclavos. Ya que, como se ha hecho notar, la Iglesia estaba más interesada en el cristianismo del esclavo que en el esclavo mismo se promulgaron frecuentes prohibiciones, comenzando con Constantino, contra la tenencia de esclavos cristianos por los judíos, quedando estrechamente relacionadas las leyes contra la exportación de esclavos desde las diversas tierras cristianas con la prohibición contra la venta de esclavos cristianos a los paganos. No obstante, los judíos de Lyón importaron un gran número de esclavos cristianos a España y África en el reinado de Ludovico Pío; los venecianos tuvieron una notoriedad igualmente maligna, siendo Roma misma un centro del tráfico. El comercio de esclavos aumentó tras las guerras eslavas y las incursiones tártaras, siendo principalmente paganos los vendidos como tales.
Fue sólo en los siglos doce y trece que la auténtica esclavitud desapareció de Europa noroccidental, aunque el sistema de servidumbre continuó durante largo tiempo. En 1031 Conrado II prohibió todo tráfico de esclavos y un sínodo celebrado en Londres en 1102 renovó la prohibición. En Europa meridional, por otro lado, la esclavitud todavía persistió, ayudada no sólo por las guerras constantes con los musulmanes, sino también por las incursiones de los piratas. La esclavitud incluía por costumbre a los cristianos, a pesar de las protestas de la Iglesia, aunque ella misma la legalizó como castigo para los herejes enemigos de la curia e hizo esclavos a los descendientes de los sacerdotes. Los cruzados latinos no dudaron en esclavizar a los cristianos griegos y el avivamiento del derecho romano y la reverencia en la que el escolasticismo tuvo a Aristóteles se combinaron a la vez para mantener el sistema. Todavía en 1548 Pablo III confirmó el derecho del clero y los laicos a tener esclavos, aunque su número no era grande en Italia. Por otro lado, en España hubo un sistema regular de esclavitud en el antiguo sentido romano hasta el siglo XVI, siendo los esclavos miles de moros, mientras que los portugueses importaron negros directamente de África después de 1441. Por otro lado, los cristianos frecuentemente fueron esclavos de los incrédulos y la redención de los cautivos se estimó como una buena obra desde tiempos antiguos (comp. Y les dije: Nosotros, conforme a nuestras posibilidades, hemos redimido a nuestros hermanos judíos que fueron vendidos a las naciones; y ahora, ¿venderéis a vuestros hermanos para que sean vendidos a nosotros? Entonces se quedaron callados y no halla[…]Nehemías 5:8; Sócrates, Hist. eccl., vii. 21), no sólo mediante fondos de la Iglesia dedicados a este menester como en el concilio celebrado en Châlons a mediados del siglo séptimo, sino por la orden de la Merced y los trinitarios, fundados con este objetivo especial.

Aunque la esclavitud personal disminuyó en Europa en el siglo XIV y posteriormente, se reavivó en gran escala una vez que los europeos llegaron a América. La escasez de mano de obra en el Nuevo Mundo y la necesidad de la misma, parecen haber vencido todas las objeciones contra el sistema, ya sea fundada sobre motivos de deber cristiano o sobre consideraciones económicas. Todas las naciones europeas, católicas y protestantes, que tuvieron colonias en América, se ocuparon de trasportar esclavos desde las costas de África a este continente. El resultado fue que más de 5 millones de seres humanos fueron llevados de África a América entre 1579 y 1807, donde ellos y sus descendientes fueron esclavos. Durante más de dos siglos y medio ninguna voz, ya sea dentro de la Iglesia o fuera de ella, se oyó contra el comercio de esclavos y sus consecuencias.
El ataque filosófico contra la esclavitud.
Hacia mediados del siglo XVIII surgieron dos movimientos distintos, uno basado en fundamentos filosóficos y el otro en cristianos, centrado el primero en Francia y el otro en Inglaterra. Sobre uno u otro, se basó la opinión y legislación posterior respecto a la esclavitud de los negros. La base filosófica se encuentra en esa porción de la célebre obra de Rousseau, Émile, llamada Profession de foi d'un vicaire savoyard. Las ideas expuestas causaron una profunda impresión en todo los escritores sobre la teoría del gobierno durante el resto del siglo. Según Rousseau un hombre es un ser por naturaleza bueno, amante de la justicia y el orden. En un estado de sociedad ideal cada miembro debería ser libre e igual en todos los sentidos. Esas doctrinas y el vasto sistema que surgió de ellas fueron, por diversas razones, abrazadas con el más profundo entusiasmo en Francia. Pero el primer documento oficial público en el que esas opiniones fueron claramente expuestas es la Declaración de Independencia, aunque en Francia el primer artículo de la "Declaración de los derechos del hombre y los ciudadanos" adoptada en 1789 al comienzo de la Revolución afirma que "todos los hombres son nacidos libres e iguales y tienen los mismos derechos". Y como resultado lógico de esta declaración, basada sobre la enseñanza de Rousseau, la Convención Francesa (4 febrero de 1794) declaró que la esclavitud de los negros debía ser abolida en todas las colonias francesas y que todos los hombres por tanto tendrían los derechos de ciudadanos franceses. Éste fue el primer acto por el que una nación en Europa decretó la abolición de la esclavitud.

Junto a los ataques de los filósofos franceses contra la esclavitud como una violación de los derechos naturales, surgió un movimiento hacia el mismo tiempo, principalmente en Inglaterra y Estados Unidos, que tenía el mismo propósito, pero fundado sobre convicciones del deber cristiano. La conciencia fue el impulso para la acción y el resultado fue la obra seria, persistente y personal. La esclavitud africana fue al principio el principal punto de ataque de los abolicionistas. En 1772 Granville Sharp demandó la supresión sobre bases religiosas. Poco antes de la Revolución, Virginia solicitó que no fueran enviados más esclavos cristianos a la colonia; unos pocos años después Thomas Clarkson dedicó su vida a convencer a sus conciudadanos de que debían prohibir el comercio de esclavos por ley, ya que violaba todo principio de humanidad cristiana. Entre las denominaciones religiosas que en conjunto tomaron parte activa en esta obra estuvieron los cuáqueros, que presentaron a la Cámara de los Comunes una petición para la abolición de la esclavitud en 1784. En 1789 la Asociación General Bautista de Virginia resolvió: "Que la esclavitud es una violenta privación de los derechos de la naturaleza e inconsistente con el gobierno republicano y por tanto recomendamos a nuestros hermanos hacer uso de todos los medios legales para extirpar este horrible mal del país." Mediante la incansable obra y la constante agitación del asunto en la prensa y en las reuniones públicas, el pequeño grupo de abolicionistas obtuvo el apoyo de muchos hombres públicos prominentes en Inglaterra, Wilberforce, Pitt, Fox y Burke, entre otros. Fue tal el sentimiento suscitado por la discusión del asunto y especialmente la convicción general de la violación del deber cristiano al mantener el tráfico, que, obligado finalmente por el clamor de la conciencia pública, el parlamento abolió el comercio de esclavos en 1807. En los Estados Unidos el comercio de esclavos extranjero quedó prohibido en 1808. Poco después, todas las naciones marítimas de Europa siguieron el ejemplo de Inglaterra y la obra fue coronada por la declaración del congreso europeo de Viena en 1815, comprometiendo a todos los poderes a eliminar el tráfico y "reprobarlo por la ley de la religión y la naturaleza", reconociendo de este modo dos fuerzas, la religión y la filosofía, que se habían combinado para obtener el resultado.

En Estados Unidos el testimonio de los cuáqueros contra la esclavitud había sido uniforme desde el principio. En 1688 los cuáqueros alemanes residentes en Germantown, Pensilvania, propusieron a la asamblea anual que tomara medidas contra el comercio de esclavos. Desde 1696 a 1776 la Sociedad de Amigos declaró casi cada año "la importación, compra o venta de esclavos" por sus miembros "un delito repudiable." John Woolman y Anthony Benezet, ilustres filántropos cuáqueros, fueron los abolicionistas pioneros de los tiempos modernos. En 1776 la tenencia de esclavos quedó prohibida por la disciplina de la Sociedad de Amigos y desde ese tiempo sus miembros fueron conspicuos en apoyar las opiniones y legislación antiesclavista. La más alta judicatura de la Iglesia Presbiteriana en Estados Unidos hizo una declaración formal en favor de la abolición de la esclavitud no menos de seis veces entre 1787 y 1836. En 1845 y 1849 la Asamblea General (antigua escuela) en su acción, sin efectuar ningún cambio de opinión en cuanto a la pecaminosidad de la esclavitud, subrayó más particularmente los obstáculos formidables para la obra práctica de la emancipación. En 1864, durante la guerra civil, ese organismo proclamó abiertamente "el mal y culpa de la esclavitud" y su sincero deseo para que fuera extirpada. La Iglesia episcopal metodista se opuso a la esclavitud desde el principio. En la organización de la conferencia general en 1784 se adoptó una norma general en su disciplina, declarando la esclavitud contraria "a la ley de oro de Dios y a los inalienables derechos de la humanidad" y mandando que los predicadores que tuvieran esclavos fueran expulsados. No obstante, tras 1808 la esclavitud entre los miembros privados de la sociedad no fue asunto de disciplina, aunque la antigua norma que señalaba el gran mal que constituye la esclavitud y que la tenencia de esclavos debía ser un impedimento para oficiar la Iglesia, quedó incólume. El sentimiento anti-esclavista en el norte fue siempre muy poderoso en los metodistas y en la conferencia general de 1844 se aprobó una resolución por la que se solicitó que el obispo Andrew, que había adquirido ciertos esclavos a través de su esposa, fuera suspendido del ejercicio de toda función episcopal hasta que los esclavos fueran liberados. Esta medida desembocó en la interrupción de la conferencia y en la formación de dos iglesias episcopales metodistas en el país, la del norte y la del sur.
Antes de la guerra había, en los estados septentrionales, multitudes de cristianos de sentimiento totalmente anti-esclavista que no tomaron parte activa en la abolición del movimiento, porque se veían impedidos por la convicciones de su conciencia en cuenta a sus deberes como ciudadanos; pero cuando la esclavitud se convirtió en el pretexto de la rebelión y la guerra contra el gobierno y se hizo un intento de fundar un imperio sobre la piedra angular de la esclavitud y especialmente una vez que el gobierno nacional hubo decretado la emancipación de los esclavos, todo motivo para una tolerancia añadida quedó extirpado. Por la victoria del norte en la guerra civil, la abolición de la esclavitud en los Estados Unidos se hizo completa.