Historia

ESPAÑA, MOVIMIENTOS DE REFORMA EN EL SIGLO XVI

El movimiento evangélico en España fue precedido, a la vez que fue simultáneo, por los movimientos de los místicos y humanistas.

Interrogatorio de un sospechoso ante los inquisidores
Interrogatorio de un sospechoso ante los inquisidores
Los místicos, denominados alumbrados, mostraban una cierta actitud independiente hacia los preceptos externos de la Iglesia católica. Francisco de Osuna, en 1527, en la tercera parte de su Abecedario (Toledo, 1527) subraya la inutilidad de todas las buenas obras y la necesidad de la "fe sola." El humanismo de Erasmo encontró un entusiasta admirador en Alfonso de Valdés, secretario imperial. Su hermano Juan trabajó en favor del principio de la justificación por la fe dentro de la Iglesia católica, particularmente en Italia, antes de que se abandonaran los intentos de reconciliación con los protestantes. Los hermanos Jaime y Francisco de Enzinas tuvieron que enfrentar la persecución y Francisco de San Román, enviado a Bremen, 1541, asistió a un culto evangélico quedando profundamente impresionado por el sermón de Jacobus Probst. Leyó literatura evangélica y elaboró un catecismo en español. A su regreso a Amberes fue detenido y encarcelado durante ocho meses. En Lovaina, Enzinas le quiso disuadir de predicar por su falta de preparación y experiencia, pero estimulado por su celo, fue a Regensburgo, donde estaba el emperador presidiendo la dieta. Allí fue arrestado y tras la partida del emperador, 29 de julio de 1541, fue llevado a Italia y a España encadenado, siendo entregado en Mallorca a la Inquisición. Trasladado a Valladolid, sería quemado en la hoguera como hereje obstinado en 1542. Francisco de Enzinas, tras ir a Wittenberg y traducir el Nuevo Testamento del griego al español, fue encarcelado en 1543, pero dos años más tarde pudo escapar. Su hermano Jaime tradujo un catecismo al español, pero en 1545 fue arrestado en Roma y murió en la hoguera en 1547. Juan Díaz de Cuenca, población natal de los hermanos Valdés, estudió teología en París durante 13 años, siendo convertido por Jaime de Enzinas. Tras una estancia de varios meses en Ginebra con Calvino, 1545, y tras ayudar a Bucero en el coloquio de Regensburgo, se retiró a Neuburgo y publicó su breve Summa (1546). A instigación de su hermano Alfonso, asociado a la corte papal en Roma, fue asesinado traicioneramente el 27 de marzo de 1546.

Julianillo Hernández reparte Biblias en el convento de Sevilla
Julianillo Hernández reparte literatura en el convento de Sevilla
Los primeros grupos evangélicos como núcleos de congregación se formaron en Sevilla. Juan Pérez de Pineda, prior de la iglesia de Osma, y secretario de la embajada imperial en Roma, 1547, quedó impresionado por los abusos papales. Tras su regreso a Andalucía fue nombrado director del Colegio de doctrina en Sevilla, esforzándose en promover la piedad auténtica. Amenazado por la Inquisición emigró a Ginebra. Mientras tanto, Rodrigo de Valera, un laico, que por el estudio diligente de la Biblia latina se había apartado de la doctrina católica y había predicado su nueva fe en las calles, influenció a Juan Egidio, quien trabajó al unísono con Constantino Ponce de la Fuente, desde 1533 poderoso predicador en la catedral. Este editó Confessio hominis peccatoris publicado en Serinium antiquarum del Dr. Gerdes (Groningen, 1749-65) y Summa, en Españoles Rcformados (Madrid, 1847). Egidio, suspendido por la Inquisición (1552) de predicar y enseñar durante diez años, se retractó, pero murió arrepentido en Sevilla en 1556. En 1555 siete hombres y mujeres de Sevilla huyeron a Ginebra e igualmente doce monjes del monasterio de San Isidoro en Sevilla. Pérez que había estado en Francfort, 1556-58, logró permiso en Ginebra para ser predicador de una congregación española. Había publicado una traducción española del Nuevo Testamento (Ginebra, 1556), Sumario breve de doctrina Christiana (1556), el comentario de Juan de Valdés a Romanos (1557) y sobre 1 Corintios (1557). En este último año algunas de sus publicaciones fueron llevadas a Sevilla. Su descubrimiento llevó al arresto de un gran número de personas que eran sospechosas de herejía, huyendo algunos del país. Constantino fue arrestado. Igualmente surgió un movimiento evangélico en la capital, Valladolid, y en las inmediaciones, a iniciativa de Carlos de Seso, de Verona, quien en Italia había entrado en contacto con la doctrina de la Reforma. Cautamente había reunido seguidores, particularmente la familia Cazalla, entre los cuales estaba el predicador de la corte Agustín de Cazalla. En 1558 intervino la Inquisición y el 21 de mayo de 1559 tuvo lugar en Valladolid un auto de fe contra los protestantes. Cazalla se retractó, pero fue quemado vivo. Un hermano y una hermana fueron ejecutados y otro hermano y hermana condenados al encarcelamiento, siendo los restos de la madre exhumados para ser quemados. El único que rehusó retractarse fue Antonio de Herrezuelo, quien sufrió una muerte heroica. En agosto de 1559, Carranza, arzobispo de Toledo, fue arrestado y tras un encarcelamiento de 17 años fue condenado a abjurar de la herejía. El 24 de septiembre de 1559 tuvo lugar un auto de fe en Sevilla. Una casa en la que los evangélicos habían celebrado frecuentes reuniones fue derribada. El rey asistió a un segundo auto de fe en Valladolid en octubre de 1559 y prestó juramento de que ayudaría y favorecería a la Inquisición. Carlos de Seso fue quemado; también Juan Sánchez el sacristán de otro hermano de Agustín de Cazalla, quien a su vez fue ejecutado. En Sevilla el 22 de diciembre de 1560 Julián Hernández, un hermano laico del convento de San Isidoro, junto con otros, fue llevado a la hoguera. Los restos de Egidio y Constantino, que habían muerto en prisión y la efigie de Pineda fueron entregados a las llamas. En 1562 se celebraron varios autos de fe con varias víctimas, incluyendo a García Arias, llamado Maestro Blanco, que había evangelizado en el monasterio. Con esta persecución el movimiento evangélico de España quedó prácticamente silenciado. El resto de los actos de la Inquisición se centraron en comerciantes y navegantes franceses, holandeses e ingleses residentes, además de cualquier movimiento nacional. En agosto de 1565 en Toledo fue ejecutado un grupo de protestantes franceses.

Condenados en un auto de fe
Condenados en un auto de fe
Del grupo de monjes fugitivos de San Isidoro se originó Artes Inquisitionis (Heidelberg, 1567), bajo el seudónimo de Reinaldo Gonzalo de Montes, cuya fiabilidad quedó en evidencia por su odio hacia sus atormentadores y su temperamento sanguíneo. Otro monje fugitivo de San Isidoro, Antonio del Corro, llegó a Ginebra en 1557, trasladándose de allí a Lausana para estudiar en la academia. Theodore Beza le honró con su amistad. En 1559 del Corro, con la recomendación de Calvino, regresó al sur de Francia para estar más cerca de sus compatriotas. En 1563, él, junto con su colega de convento Casiodoro de Reina y con Valera imprimieron el Nuevo Testamento español en uno de los castillos de la reina de Navarra. Del Corro quedó proscrito en Toulouse, pero pudo escapar. En Bergerac, donde la reina le visitó, se le prohibió predicar por ser extranjero. Juan Pérez de Pineda encontró el mismo destino en Blois. Todos esos fugitivo de Sevilla fueron protegidos en Montargis por Renata de Francia. En 1566 del Corro atendió una invitación como predicador en Amberes. Sin embargo, para la reina regente que un español fuera predicador evangélico era objetable. Guillermo de Orange quería que los evangélicos de los Países Bajos se declararan en favor de la Confesión de Augsburgo para conseguir ayuda imperial. Sin embargo, los predicadores evangélicos fueron desterrados de los Países Bajos, comenzando el régimen del duque de Alba. Mientras tanto, del Corro había ido a Inglaterra. En Londres su conocida amistad con Reina, que había llegado allí desde Ginebra en 1559, y se había hecho cargo de la congregación española, dejando Inglaterra por cargos infundados, alejó a del Corro de la congregación francesa. Sirvió a la italiana, pero le fue negada la comunión siendo privado del púlpito por el obispo. Se unió a la Iglesia anglicana y bajo los auspicios de la corporación legal de los caballeros Templarios en Londres pronunció alocuciones teológicas en latín. Fue profesor religioso en tres institutos de la universidad de Oxford en 1597; fue censor teológico de Christ Church College, 1581-85; recibió una prebenda en San Pablo, Londres, 1582 y murió en esa ciudad en 1591. Trasformó la epístola los Romanos en un diálogo entre el apóstol y un romano (Londres, 1574). Su paráfrasis latina de Eclesiastés (1579) ha sido impresa varias veces. Grandemente estimado como teólogo por los arminianos, negó la predestinación para reprobación y se dice que se opuso la intervención del Estado contra los herejes. Cuando Casiodoro de Reina dejó Inglaterra en 1565 se estableció con su familia en Francfort sobre el Main, donde se ganó la vida en el comercio de seda y trabajó en su traducción de la Biblia (Basilea, 1568-69), que es la primera Biblia en español completa traducida de las lenguas originales. Francfort le otorgó la ciudadanía. En 1578 era pastor de los seguidores de la Confesión de Augsburgo de habla francesa en Amberes. En 1585 regresó a Francfort y en 1594 era predicador de la colonia holandesa de persuasión luterana. Cipriano de Valera huyó con sus amigos de San Isidoro a Ginebra y en 1562 fue quemado en efigie como Reina y del Corro. Estudió en Cambridge (licenciatura en humanidades, 1560; máster en humanidades, 1563); fue miembro de Magdalen College y en 1566 estuvo relacionado con Oxford. Publicó Los dos Tratados del Papa i de la Misa (1588); Tratado para confirmar a los pobres Cautivos de Berberia (1594); una nueva edición del catecismo español de Ginebra de 1559 (1596); El Testamento Nuevo de C. de Reina (1596; 1870); Institucion de la Religion Christiana (1597), una traducción de los Institutos de Calvino y La Biblia de C. de Reyna (Amberes, 1602 y sig.). Pedro Galés, un joven catalán, fue arrestado hacia 1559 en Roma porque había afirmado que era innecesario confesarse a un sacerdote y abstenerse de carne ciertos días, viéndose obligado a abjurar. Estudió en Bolonia y París y fue profesor en Ginebra en 1582. Poco después se marchó al sur de Francia y enseñó en diversos lugares, hasta que una conferencia pastoral calvinista determinó que no era sano en doctrina. En el camino a Burdeos, con su esposa e hijos, fue capturado por miembros de la Santa Liga y en 1593 entregado a España. En la prisión de la Inquisición en Zaragoza declaró que la doctrina de la Iglesia católica estaba en frecuente contradicción con la de Cristo y los apóstoles. Su segundo juicio terminó tras su muerte y sus restos fueron desenterrados y quemados el 17 de abril de 1595. Melchor Román de Aragón entró en la orden de los jacobinos. En la provincia de Toulouse fue designado procurador provincial y enviado a Roma; posteriormente fue vicario provincial y confesor de las Dames du Chapellet d'Agen. La contemplación de una víctima quemada en la hoguera le causó tal impresión que ingresó en la Iglesia reformada en Bergerac en 1600.