Historia

ESPÍRITU SANTO, ÓRDENES Y CONGREGACIONES DEL

Órdenes y congregaciones del Espíritu Santo es el nombre dado a diversas instituciones regulares católicas.

Cardenal Melchor de Polignac, por Nicolas Joseph Voyez
Cardenal Melchor de Polignac,
por Nicolas Joseph Voyez
1. Hospitalarios del Espíritu Santo. La más antigua de las asociaciones religiosas que contiene el nombre del Espíritu Santo fue fundada en Montpellier hacia 1198 y confirmada el 23 de mayo de 1198 por Inocencio III. En 1204 se le encomendó uno de los más importantes hospitales de Roma y tras el pontificado de Honorio III fue la casa madre de las ramas italiana, inglesa y húngara de la orden, mientras que Montpellier permaneció siendo el centro para Francia y los países vecinos. Los miembros añadieron a los tres usuales votos monásticos el del servicio voluntario a los pobres. Se distinguían por una cruz de lino blanca con 12 puntas, llevada en el lado izquierdo de su hábito negro, que recordaba al de los canónigos agustinos. La orden comenzó a declinar durante los siglos XIV y XV en Francia, donde el cardenal-arzobispo Polignac de Auch († 1741) fue su último general, desapareciendo completamente antes del estallido de la Revolución Francesa. El último resto de la orden, el hospital y monasterio de Santo en Sassia en Roma fue suprimido por Pío IX.

Muchos hospitales católicos asumieron el nombre del Espíritu Santo sin pertenecer a la orden, especialmente en el norte de Alemania, aunque varios en el sur y Suiza, como en Memmingen, Wimpfen, Pforzheim, Rufach, Neumarkt y Berna, fueron ramas de la orden.

Entre las congregaciones medievales y modernas del Espíritu Santo seis merecen especial atención:

1. Canónigos del Espíritu Santo. Fueron fundados hacia 1430 por el canónigo veneciano Andreas Bondimerio (patriarca de Venecia 1460-64) y otros tres clérigos. Aunque confirmados por Martín V tuvieron solamente importancia local y fueron suprimidos por Alejandro VII en 1656.

René Mulot, grabado de A. Basset
René Mulot, grabado de A. Basset
2. Sacerdotes del Espíritu Santo o mulotistas, fueron fundados en 1703 por Louis Maria Grignon de Montfort († 1703) y recibieron su regla de su sucesor, René Mulot. Su objeto era la educación de jóvenes eclesiásticos y su casa madre estaba situada en St. Laurent-sur-Sevon.

3. Congregación Benedictina del Espíritu Santo. Surge a principios del siglo XVIII en la diócesis de Augsburgo por la secesión de ocho monasterios benedictinos del sur de Alemania, siendo confirmada con ciertos privilegios por Benedicto XIII en 1725.

4. Hijas del Espíritu Santo. Se originaron en St. Brieue, Bretaña, en 1706 y se esparcieron por la mayoría de las diócesis de la provincia. Su propósito era la instrucción de muchachas y hacer obras de caridad, creciendo grandemente desde entonces.

5. Hermanas del Espíritu Santo, o Hermanas del corazón de Jesús y María del Espíritu Santo. Forman una congregación femenina para dirigir escuelas para los pobres. Fueron fundadas en Tours en 1805 por el abad Bourignon con la ayuda de varias monjas ex-carmelitas.

6. Padres del Espíritu Santo o la congregación de Padres del Espíritu Santo y el Inmaculado Corazón de María. Popularmente conocidos como los "Padres Negros" por su hábito, fueron fundados por un convertido judío, Jacob Libermann (bautizado como François María Paul Libermann, nacido en Alsacia en 1804 y muerto en París en 1852), por la unión de dos congregaciones misioneras. La primera de ellas era la Congregación del Espíritu Santo, fundada en París en 1709 por el padre Desplace y suprimida durante la Revolución Francesa, pero revivió en 1816. La segunda era la Congregación del Inmaculado Corazón de María fundada por Libermann mismo en 1841 para las misiones entre los negros. El primer general fue Libermann y desde su muerte los "Padres Negros" rivalizaron con los "Padres Blancos" del cardenal Lavigerie en su celo misionero, no sólo en las colonias francesas de África, sino también en las regiones portuguesas, holandesas e inglesas. Igualmente fueron activos en Mauricio, Trinidad, Haití y Australia, mientras que el seminario en París entrena misioneros para la India y Sudamérica. Tiene representaciones en Portugal, Irlanda y los Estados Unidos y tras ser expulsados de Alemania en 1872 les fue permitido regresar en 1895. En este último país tienen un seminario en la antigua abadía premonstratense de Knechtsteden y ejercitan la supervisión del santuario de Drei Achren en Alsacia-Lorena, además de dirigir el Séminaire du Cœur Sacré de Marie en Roma.

Dos órdenes de caballeros del Espíritu Santo igualmente exigen atención. En Pentecostés de 1352 la reina Juana I de Nápoles fundó los Cavalieri di Santo Spirito del Retto Desiderio. Los caballeros, cuyo número estaba restringido a 60, recibieron una regla basada en la de Basilio y aprobada por Clemente VI. Su emblema fue un nudo de amor (de ahí que fueran llamados Cavalieri del nodo), que fue sustituido tras algunos distinguidos hechos de armas por una paloma, como símbolo del Espíritu Santo. La orden se extinguió antes de finales del siglo XIV.

Una Ordre du Saint Esprit francesa fue fundada el 31 de diciembre de 1578 por Enrique III. La orden se proponía honrar la festividad de Pentecostés y reavivar el prestigio de los caballeros de St. Michael. El rey mismo fue el gran maestre y a todos los miembros se les exigía primero ser caballero de St. Michael. El número fue restringido a cien, que incluía a todos los príncipes de la familia real, cuatro cardenales, cuatro obispos franceses y el gran limosnero del rey. La membresía conllevaba importantes privilegios y también ciertas obligaciones religiosas. La orden retuvo su prestigio durante los cuatro reinados siguientes y Luis XVI conscientemente observó sus exigencias religiosas. Fue disuelta por un decreto de la Convención Nacional Francesa, siendo sustituida desde el reinado de Napoleón I (salvo por un breve avivamiento de Luis XVIII) por la Legión de Honor.