Historia
ESTILITAS

El alumno inmediato de Simeón y primer sucesor fue Daniel de Maratha, cerca de Samosata, quien comenzó a vivir sobre un pilar en las inmediaciones de Constantinopla poco después de la muerte de su maestro. Igual que Simeón defendió celosamente el credo de Calcedonia, dejando incluso su pilar para ese propósito. Disfrutó de la protección especial del emperador León I, quien le construyó un nuevo pilar y le convenció para que tuviera una minúscula celda que le preservara de los elementos. Murió el año 493. En el siglo VI vivió Simeón, llamado el Joven para distinguirlo del primero del mismo nombre, a quien se denomina el Viejo. Se dice que dejó la casa de su padre a los cincos años de edad y que vivió en lo alto de un pilar durante setenta y nueve años hasta su muerte en 695, cerca de Antioquía. Procuró sobrepasar a Simeón el Viejo en su austeridad, en contra de los avisos de su maestro. Durante el reinado de Heraclio, Alifio vivió como estilita en Adrianóplis, en Paflagonia. Como casi todos los estilitas alcanzó avanzada edad, viviendo sus últimos catorce años tumbado sobre su pilar hasta su muerte, al ser incapaz de permanecer en pie. Se puede mencionar también a Lucas el Joven, quien en el siglo X vivió en un pilar cerca de Calcedonia, llegando a vivir cien años. Se conocen muchos otros estilitas por nombre, floreciendo el sistema en el siglo X. Los últimos estilitas conocidos fueron monjes rutenios en 1526.
Los estilitas fueron más numerosos en Siria, Tierra Santa y Mesopotamia, aunque también hubo en Grecia y en la Iglesia rusa. Solo se conoce un esfuerzo para introducir el sistema en el oeste. En 585 un diácono llamado Wulflaicus construyó un pilar cerca de Tréveris, pero los obispos le obligaron a bajarse y destruirlo. El antagonismo occidental al ascetismo extravagante, la oposición episcopal a un conjunto de hombres que fácilmente podían escapar de su control y las desfavorables condiciones climáticas se combinaron para hacer inviable el método en el oeste.