Historia

ESTRASBURGO, OBISPADO DE

Obispado de Estrasburgo es el nombre de la diócesis germana mencionada por vez primera en el siglo VI, aunque restos antiguos y el testimonio de Ireneo (Hær., I, x. 2) muestran que el cristianismo ya había entrado en Alemania durante el periodo romano. La antigua diócesis estuvo al lado de ambos lados del Rin. En la margen izquierda coincidió prácticamente con la Alsacia inferior, salvo que el límite meridional estaba algo más al sur, mientras que en el norte el distrito más allá del bosque de Hagenau perteneció a Spira y el de más allá de los Vosgos a Metz. En la orilla derecha la diócesis se extendió desde el nacimiento del Elz hasta Baden-Baden, introduciéndose en la selva Negra.

En el tiempo de la Reforma la ciudad se convirtió en un centro de difusión de la misma, siendo los católicos severamente perseguidos allí. Incluso algunos de los canónigos renunciaron a la fe católica y desde 1592 a 1604 hubo una encarnizada lucha sobre si un obispo protestante o católico debía regir la diócesis. La supremacía protestante sobre la ciudad terminó con la Paz de Westfalia, convirtiéndose la sede en parte de Francia, aunque el obispo continuó teniendo rango de príncipe en el imperio por causa de sus territorios en la margen izquierda del Rin. Durante la Revolución Francesa el catolicismo, como toda clase de creencia, sufrió duramente, pero por el concordato de 1801 se reorganizó la diócesis, coincidiendo con Alsacia. Desde entonces formó parte de la archidiócesis de Metz, siendo hecha sede sufragánea de Besançon en 1822. A partir de entonces permaneció inmutable hasta 1870, cuando Alsacia pasó a ser territorio alemán y desde 1874 la diócesis quedó bajo jurisdicción directa del papa, pero tras la I Guerra Mundial pasó de nuevo a ser parte de Francia.