Historia
ETNARCA
Fue un título llevado por los asmoneos, en primer lugar por Simón. Su hermano y predecesor Jonatán fue llamado por Alejandro, hijo de Epífanes, stratēgos y meridarchēs, títulos que implican la unión del poder militar y civil. Que Simón tuvo en mente un título más elevado se desprende de 1 Macabeos xiv. 28 y sig., comp. xv. 1 y sig., y la idea de los títulos conferidos señalados en 1 Macabeos xiv. 42 es de derecho hereditario. A pesar de esto, en el caso de Juan Hircano tal título no tuvo sucesor. Las monedas de Hircano I mencionan a "Juan el sumo sacerdote" del "pueblo judío" o le mencionan "cabeza del pueblo judío", de lo que se desprende que Juan consideró su oficio inferior al de un gobernante político y a sí mismo como cabeza sacerdotal de un Estado teocrático. Aunque el sentido de la conocida anécdota del encuentro con Eleazar, portavoz de los fariseos, en el que éste le pidió a Juan que dejara el sumo sacerdocio y se contentara con el gobierno político, supone la posición de etnarca. Su hijo Aristóbulo fue el primero tras el exilio en tomar el título de rey, en lo que le siguió Alejandro Janeo (Josefo, Ant., XIII, xi-xii). Alejandra también asumió el título de reina, citándola así Josefo. Su hijo Hircano, cuando se retiró a la vida privada, pasó el título de rey a su hermano Aristóbulo. Pompeyo le otorgó el título de sumo sacerdote a Hircano y también el título de rey. Pero un decreto posterior de César hizo a Hircano etnarca y sumo sacerdote, siendo el primer título una compensación por la pérdida del título regio. Herodes obtuvo del senado romano el título de rey, pero su hijo Arquelao fue sólo etnarca.
De especial interés es la mención del etnarca del rey Aretas en Damasco (En Damasco, el gobernador bajo el rey Aretas, vigilaba la ciudad de los damascenos con el fin de prenderme,[…]2 Corintios 11:32). Se trata del rey nabateo Aretas IV y el etnarca no es un gobernante de los judíos sino el gobernador de la ciudad. Esto pudo ser sólo en los días de Calígula o Claudio, ya que desde Tiberio y Nerón la ciudad de Damasco estuvo bajo control romano. Por tanto, la huida de Pablo no pudo haber sido antes del año 37.