Historia

EVANGELIARIUM

Evangeliarium (evangeliarium volumen) es un libro que contiene las lecturas designadas del evangelio para el servicio eclesiástico. La colección de los evangelios bajo el nombre euangelion data del principio de la edad de la Iglesia (comp. Zahn, Kanon, i. 161 y sig.).

Portada del evangeliario de Lindisfarne, finales del siglo VII. Museo Británico, Londres
Portada del evangeliario de Lindisfarne, finales del siglo VII.
Museo Británico, Londres
Al principio se unieron rollos (volumina) separados y luego se elaboraron los códices (manuscritos en los que las hojas estaban puestas consecutivamente, como un libro moderno). La aparición subsiguiente de las perícopas desde el siglo IV desembocó en la adición de un apéndice al libro del evangelio, en el que las lecturas canónicas fueron o bien tabuladas (lectionarium, euangelistarion, en el sentido reducido) o bien en la formación de un nuevo libro, cuyo contenido era exclusivamente las lecturas prescritas del evangelio. La designación usual para tal libro en el occidente fue el de evangeliarium, y en el este euangelistarion (en el sentido amplio). Combinado con el epistolare (es decir, epistolare volumen, griego apostoloe, praxapostolos), que surgió de un proceso similar, conteniendo la restante porción del Nuevo Testamento, el evangeliarium constituyó el lectionarium o lectionarius (en el sentido amplio; griego anagnostikon [biblion], biblion apostolikon).

Ya en el siglo IV el aprecio religioso y eclesiástico del evangeliarium creció hasta tal punto que la gente lo estimaba como si tipificara la Escritura. Por lo tanto se usó en la administración de juramentos y obtuvo un lugar en la ceremonia de ordenación, siendo entregado solemnemente al candidato o puesto sobre su cabeza durante el acto de bendición. Copias en escritura pequeña eran llevadas por mujeres y muchachos como amuletos en el cuello. Se aplicaba a los enfermos y las ordenanzas eclesiásticas le daban la misma veneración que a las imágenes sagradas. En la adoración pública, en procesiones y otras observancias eclesiásticas, se le dio reverencia en diversos modos.

Mapa de los centros de vida cultural. Siglos VIII al X
Mapa de los centros de vida cultural. Siglos VIII al X
Si ésta era la mentalidad popular es evidente que la cooperación artística celosa estaba más que asegurada. Al comienzo del siglo IV se cubren de costosas tallas en marfil y piedras preciosas (comp. Victor Schultze, Archaologie der altchristlichen Kunst Munich, 1895, páginas 258 y sig.), pergaminos púrpura, escritura dorada o plateada y miniaturas pintadas, en un lujo cada más mayor. La era carolingia continuó con la práctica que se conservó tenazmente en toda la Edad Media. Las tallas de marfil, los decorados y otros adornos exquisitos se fueron extendiendo más y más y junto a las ilustraciones descriptivas se añadió la decoración marginal, que alcanza su máxima perfección en la Edad Media tardía y el Renacimiento (comp. H. Otte, Kunstarchaologie des deutschen Mittelalters, i, Leipzig, 1883, páginas 171 y sig.; F. X. Kraus, Geschichte der christlichen Kunst, 2 volúmenes, Friburgo, 1896-1900). Ornamentadas cubiertas (camisiæ evangeliarum) o artísticas cajas (capsæ) sirvieron para protegerlos del uso.