Historia

EXAMEN RITUAL (Gebetsverhör)

Desde el tiempo en el que la Iglesia se convirtió en una institución objetivamente organizada, se impusieron ciertas pruebas de conocimiento de la fe para los recibidos en su membresía. La Iglesia se había propuesto guardar, confirmar y valorar la vida cristiana de sus miembros mediante la predicación, enseñanza y otros medios para el cuidado de las almas, pero también mediante pruebas formales, condicionándose la admisión a sus honores y privilegios e incluso a la participación en los sacramentos al resultado de tales exámenes. Durante la Edad Media los padrinos tenían que demostrar que sabían al menos el credo y el Padrenuestro. Los que se disponían a la confesión antes de la comunión eran examinados e incluso el novio y la novia tenían que pasar un examen (Brautexamen). El ritual de la Iglesia protestante de mediados de siglo XVI prescribía un examen público de todos los jóvenes y siervos, que no era el mismo que las pruebas catequéticas para la confirmación. El ritual de la Iglesia de Pomerania de 1593 señalaba un domingo por la tarde trimestralmente con este propósito. Regulaciones y ordenamientos similares se contienen en el orden eclesiástico de Brandeburgo (1572) y en el del electorado de Sajonia (1580). La Guerra de los Treinta Años abolió esas instituciones catequéticas, no siendo fácil restaurarlas tras la vuelta de la paz. Pro con la llegada del pietismo bajo Spener revivieron.

Esas instituciones catequéticas experimentaron un desarrollo peculiar en Suecia y Prusia oriental. El orden eclesiástico sueco de 1686 determinó los exámenes a gran escala. Había (1) un examen sobre el sermón del domingo cuando no se celebraba la comunión; (2) de personas que iban a casarse, cubriendo el Catecismo Menor de Lutero; (3) exámenes eclesiásticos consistentes de preguntas sobre el catecismo y en la época de Cuaresma sobre la pasión de Cristo; (4) en el hogar, donde toda la familia participaba, durando de cinco a ocho horas. La materia era normalmente el catecismo, algunos pasajes de la Biblia o la conducta de las personas presentes. Esos exámenes caseros eran grandemente apreciados por los campesinos, mientras que en las ciudades no siempre fueron seguidos, manteniéndose distantes del bien hacer. En Prusia oriental el desarrollo del examen catequético pasó por varias fases. La primera se caracterizó por el orden del margrave Alberto (1543), según el cual era deber de cada pastor examinar e instruir a todos su feligreses en cada lugar de su parroquia y al menos trimestralmente. El orden de 1633 marca una segunda fase según la cual los exámenes tendrían lugar una vez al año en la casa del burgomaestre o alcalde de la villa. En el curso del tiempo la institución se abandonó totalmente o se mantuvo sólo esporádicamente. Tras mediados del siglo XIX esos exámenes se pusieron de nuevo en vigor. El pastor visitaba una vez al año, normalmente en otoño, cada localidad de su parroquia. Los parroquianos le ayudaban en los gastos de viaje y en otros gastos. Cada familia tenía la reunión en su propio hogar por turno y preparaba una comida. El pastor también recibía normalmente una contribución en dinero y productos del campo. Posteriormente la gente se negó a ayudar para los gastos del viaje y las reuniones a veces degeneraron en jaranas. De ahí que tomaran la forma de servicios eclesiásticos en lugares donde no había iglesia.