Historia
EXAMEN RITUAL (Gebetsverhör)
Esas instituciones catequéticas experimentaron un desarrollo peculiar en Suecia y Prusia oriental. El orden eclesiástico sueco de 1686 determinó los exámenes a gran escala. Había (1) un examen sobre el sermón del domingo cuando no se celebraba la comunión; (2) de personas que iban a casarse, cubriendo el Catecismo Menor de Lutero; (3) exámenes eclesiásticos consistentes de preguntas sobre el catecismo y en la época de Cuaresma sobre la pasión de Cristo; (4) en el hogar, donde toda la familia participaba, durando de cinco a ocho horas. La materia era normalmente el catecismo, algunos pasajes de la Biblia o la conducta de las personas presentes. Esos exámenes caseros eran grandemente apreciados por los campesinos, mientras que en las ciudades no siempre fueron seguidos, manteniéndose distantes del bien hacer. En Prusia oriental el desarrollo del examen catequético pasó por varias fases. La primera se caracterizó por el orden del margrave Alberto (1543), según el cual era deber de cada pastor examinar e instruir a todos su feligreses en cada lugar de su parroquia y al menos trimestralmente. El orden de 1633 marca una segunda fase según la cual los exámenes tendrían lugar una vez al año en la casa del burgomaestre o alcalde de la villa. En el curso del tiempo la institución se abandonó totalmente o se mantuvo sólo esporádicamente. Tras mediados del siglo XIX esos exámenes se pusieron de nuevo en vigor. El pastor visitaba una vez al año, normalmente en otoño, cada localidad de su parroquia. Los parroquianos le ayudaban en los gastos de viaje y en otros gastos. Cada familia tenía la reunión en su propio hogar por turno y preparaba una comida. El pastor también recibía normalmente una contribución en dinero y productos del campo. Posteriormente la gente se negó a ayudar para los gastos del viaje y las reuniones a veces degeneraron en jaranas. De ahí que tomaran la forma de servicios eclesiásticos en lugares donde no había iglesia.