Historia
ÉXTASIS
Características generales.
El término denota una gran variedad de fenómenos, reales o pretendidos, naturales o provocados, que ocurren en relación con las prácticas religiosas. Los fenómenos externos pueden tomar dos tendencias, vigor intenso y acción física en el que se muestra una resistencia o fuerza más allá de lo normal o una pasividad que puede llegar al extremo de la catalepsia. No es infrecuente que la segunda condición suceda a la primera. Durante ambas etapas el sujeto es insensible al dolor y a veces se lesiona o hiere a sí mismo o realiza proezas que en otro momento le son imposibles. La condición incluye el frenesí profético (mania) de los griegos y los videntes paganos, la exaltación de los derviches musulmanes, la condición absorta de los devotos hindúes y en su desarrollo extremo adquiere la forma de catalepsia. Puede ser un resultado no premeditado de una fuerte emoción o puede ser inducido. En el segundo caso es procurado sin intentar engañar o defraudar, siendo apreciado como una marca especial del favor de Dios. Es experimentado por los chamanes, curanderos y adivinos de tribus como las de Tasmania, los karen, zulúes, de la Patagonia, hawaianos e indios norteamericanos, especialmente cuando adivinan y también por miembros normales de tales tribus durante sus ejercicios religiosos. Uno de los seis sistemas de la filosofía hindú tiene como objeto directo la obtención de esta condición. En ambientes cristianos va a veces acompañado por la excitación religiosa que surge en reuniones de avivamiento. Cuando es inducido por el esfuerzo directo el principal medio es la danza o la música religiosa, o las dos combinadas; pero en otros pueblos también se usa la contemplación solitaria y la disciplina física.
Ejemplos bíblicos.
El fenómeno del éxtasis ha dejado huellas en el Antiguo y el Nuevo Testamento, especialmente en relación con la profecía y sus manifestaciones, que a veces se indican por el uso de la frase "y el Espíritu del Señor vino sobre él." En el Antiguo Testamento el pasaje que mejor describe la condición es 1 Cuando Balaam vio que agradaba al SEÑOR bendecir a Israel, no fue como otras veces a buscar agüeros, sino que puso su rostro hacia el desierto. 2 Y levantó Balaam sus ojos y vio a Israel acampado por tribus; y vino sobre él el Espíritu de Dios. 3 Y[…]Números 24. Los oráculos de Balaam se describen mientras estaba en estado de éxtasis. En el periodo de la primera etapa del reino parece haber sucedido en diversas ocasiones, siendo la primera vez 5 Después llegarás a la colina de Dios donde está la guarnición de los filisteos; y sucederá que cuando llegues a la ciudad, allá encontrarás a un grupo de profetas que descienden del lugar alto con arpa, pandero, flauta y lira delante de ellos, y es[…]1 Samuel 10:5-10; 19:20-24, como se aprecia en el caso de Saúl. No debe pasarse por alto el acompañamiento de la música y la danza. Los profetas de Baal en 26 Entonces tomaron el novillo que les dieron y lo prepararon, e invocaron el nombre de Baal desde la mañana hasta el mediodía, diciendo: Oh Baal, respóndenos. Pero no hubo voz ni nadie respondió. Y danzaban alrededor del altar que habían hecho. 27 Y[…]1 Reyes 18:26-28 muestran características del frenesí del éxtasis. La profecía de Eliseo registrada en 14 Y Eliseo dijo: Vive el SEÑOR de los ejércitos, ante quien estoy, que si no fuera por respeto a la presencia de Josafat, rey de Judá, no te miraría ni te vería. 15 Mas traedme ahora un tañedor. Y sucedió que mientras el tañedor tocaba, la mano del […]2 Reyes 3:14-19 la dio bajo condiciones semejantes, inducido por la música. Que la "locura" fuera atribuida a los profetas (Entonces Jehú salió a los siervos de su señor, y uno le dijo: ¿Va todo bien? ¿Por qué vino a ti este loco? Y él les dijo: Vosotros conocéis bien al hombre y sus palabras.[…]2 Reyes 9:11) muestra lo que era el método característico de profecía en ese tiempo. Posiblemente el "susurro" de Y cuando os digan: Consultad a los médium y a los adivinos que susurran y murmuran, decid: ¿No debe un pueblo consultar a su Dios? ¿ Acaso consultará a los muertos por los vivos?[…]Isaías 8:19 se refiera a proclamaciones en éxtasis. El fenómeno del Nuevo Testamento en Pentecostés (Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba habilidad para expresarse.[…]Hechos 2:4), el caso de Esteban (55 Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, fijos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios y a Jesús de pie a la diestra de Dios; 56 y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre de pie a la diestra de Dios. […]Hechos 7:55-56) y de Pablo (Y sucedió que mientras viajaba, al acercarse a Damasco, de repente resplandeció en su derredor una luz del cielo;[…]Hechos 9:3 sq..; 1 El gloriarse es necesario, aunque no es provechoso; pasaré entonces a las visiones y revelaciones del Señor. 2 Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (no sé si en el cuerpo, no sé si fuera del cuerpo, Dios lo sabe) el tal fue arrebata[…]2 Corintios 12:1-4) son explicables como casos de éxtasis.
Casos post-bíblicos.
En tiempos post-bíblicos continuó la alta estimación del valor del estado estático. La escuela neoplatónica de filosofía, siguiendo a Platón, dio un alto valor a la condición y Plotino y Porfirio subrayaron su dignidad. La teoría montanista de la profecía debía contemplar el estado de éxtasis. Las visiones de Mahoma pueden explicarse desde ese punto de vista y hay que hacer notar que en su caso los síntomas epilépticos, que los psicólogos estiman una causa que predispone, se manifestaron desde su niñez. La transmisión de este fenómeno se manifestó a gran escala en el tarantismo y la manía danzante de la Edad Media, que se difundió por una gran región de Europa central y con miles de protagonistas. Que las visiones de muchos de los santos católicos, tales como las de Francisco de Asís y Teresa de Ávila, puedan trazarse hasta esta causa es muy probable. Böhme afirmó tener la experiencia. El Itinerarium mentis in Deum de Buenaventura procura definir las etapas por las que el alma llega al éxtasis en la presencia de Dios. La historia de Juana de Arco, con esos detalles de tales fenómenos que tenían para su tiempo el sabor de brujería, es entendible con el éxtasis como la clave para el misterio.
Repaso general.
Originalmente la palabra "éxtasis" significó la travesía del alma desde el cuerpo, incluyendo como concepción complementaria su absorción en la Deidad. Un término griego posterior empleado para expresar el estado es enthousiasmus, que supone la posesión del hombre por la Deidad. La literatura cristiana antigua usa varios términos para comunicar la idea, tales como theophoros (Ignacio, epístola a los Efesios, ix, 2), entheros (epístola a los Tralianos, 8:2) pneumatophoros (Hermas, Mandatos, xi, 16). La palabra "entusiasmo" recibió un sentido peyorativo en el tiempo de la Reforma, como cuando Lutero denominó al papado "un vano entusiasmo" y cuando llamó a Zwinglio entusiasta, aplicándose el mismo término en documentos de la Reforma a los herejes. El fenómeno del entusiasmo estático no fue desconocido en el período judío posterior, continuando en el tiempo del Nuevo Testamento, siendo frecuente en el siglo segundo, pero cayó en descrédito por los excesos del montanismo. El éxtasis estático es discutido por autores antiguos, tales como Milcíades, Tertuliano y Agustín. Este último lo define como "una alienación de la mente de los sentidos corporales, por la que el espíritu del hombre es posesionado por el Espíritu divino, quedando libre para recibir visiones." (MPL, xl. 129); Agustín estaba influenciado por el neoplatonismo en su actitud hacia ello. Dionisio el Areopagita va más allá, al hablar del éxtasis de parte de Dios (MPG, iii. 712A). El desarrollo del monasticismo proporcionó frecuentes ejemplos del fenómeno. Tendencias de la misma clase aparecieron en grupos de la moderna Rusia y en las órdenes monásticas de la Iglesia oriental. La historia de los santos y los herejes proporciona frecuentes ejemplos de personas afectadas por la tendencia a ver visiones y realizar maravillas. Los reformadores se opusieron firmemente al "fanatismo" que, afirmaban, se manifestaba entre los anabaptistas, menonitas y otros grupos similares. Las demostraciones continuaron en la Iglesia católica posteriormente, por ejemplo María Alacoque, y entre los protestantes en el caso de los camisards. Aunque el siglo XVIII fue especialmente frío hacia cualquier tipo de irracionalismo en la religión, Goethe defendió el "entusiasmo" y Kant discutió el asunto, mientras que Wieland dudó si la estricta actitud filosófica podía justificarse. Las ideas del asunto en Herder y Lessing alcanzaron una conclusión más bien desfavorable. El movimiento romántico del siglo XIX fue más favorable, especialmente en las discusiones hacia los años 1830-40. Hubo ejemplos de visiones frecuentes de la Virgen y estigmatizaciones en la Iglesia católica. Entre los protestantes el fenómeno estuvo relacionado con los movimientos pietista y metodista, manteniéndose la línea en la actualidad en los relatos de visiones de Cristo, hablar en lenguas y en sanidad de enfermedades y otros milagros que se producen en diversas denominaciones y grupos.
La obra interna del Espíritu de Dios en el alma individual es una certeza, aparte de como pueda interpretarse en términos de realidad objetiva. Puede tomar la posición de revelación histórica, pero en su influencia en el desarrollo de la Iglesia se puede distinguir como una especie de revelación secundaria. Distinguir entre lo sano y lo no sano no siempre es fácil. Las tendencias son o tomar una posición totalmente contraria y etiquetar a todo tipo de entusiasmo como fanatismo, o bien darle la bienvenida sin ningún tipo de discriminación. El entusiasmo moderno se manifiesta en cinco particulares: la insistencia en la necesidad de nuevas revelaciones, la creencia en los poderes de predicción, en métodos de sanidad cristiana por la imposición de manos y la oración, en métodos ascéticos para obtener la santificación y en ideas milenaristas.