Historia

FATALISMO

Fatalismo es la doctrina de que todos los sucesos están determinados por el destino en lugar de por causas naturales y de que la voluntad del hombre no puede hacer nada que modifique el curso de los acontecimientos.

La rueda de la fortuna de Petrarca, 1503, Bibliothèque Nationale, París, Bridgeman Art Library, Londres/Nueva York
La rueda de la fortuna de Petrarca, 1503,
Bibliothèque Nationale, París,
Bridgeman Art Library, Londres/Nueva York
Aunque en la idea fatalista del mundo todo está gobernado por la necesidad, no hay que confundirla con la diferente necesidad del determinismo, con el que el fatalismo es a veces confundido. De hecho, el fatalismo y el determinismo son diametralmente opuestos el uno al otro. El determinista afirma que los sucesos tienen lugar con la necesidad, pero que son hechos necesarios por los sucesos inmediatamente precedentes, con los cuales están ligados en una relación de causa y efecto. El fatalista, por otro lado, elimina las causas naturales enteramente. En su estimación el resultado final será el mismo, no importa cuánto puedan variar las causas antecedentes. Por ejemplo, al creer que un destino ciego ha decretado su muerte en un cierto momento, el soldado fatalista va a la batalla con la firme convicción de que no encontrará su muerte antes de si se hubiera quedado en su casa. Aunque el fatalismo tiene un parecido con la predestinación, es esencialmente una idea pagana y no deja espacio para la libertad de la voluntad ni para ninguna relación personal entre el hombre y Dios. Aparece en la filosofía griega y a veces en el moderno panteísmo, pero halla su expresión más plena en el islamismo.