Historia
FONTÉVRAULT, ORDEN DE
Orden de Fontévrault (Ordo Fontis Ebraldi) es el nombre de una orden católica fundada en los últimos años del siglo XI por Roberto d'Arbrissel, que nació en Arbrissel (la actual Arbresec, en la diócesis de Rennes) hacia 1047 y murió en 1117. Fue educado en París y a la edad de 38 años Silvestre Silvestre, obispo de Rennes, lo nombró vicario general para la administración de la diócesis. Dimitió de su cargo y enseñó teología en Angers durante un tiempo y finalmente se retiró a la vida ermitaña en el bosque de Craon (departamento de Mayenne). Reunió un grupo de seguidores, a quienes formó, hacia 1094, en una comunidad de canónigos regulares. Roberto construyó varios claustros, de los cuales el más importante fue el de Fontévrault consistente de una "gran catedral" dedicada a la Virgen, conteniendo acomodaciones para 300 viudas y vírgenes, un hospital dedicado a San Lázaro con capacidad para 120 enfermos o leprosos y un hogar para magdalenas. Un monasterio con 200 monjes se construyó al lado de la "gran catedral", pero quedó subordinado a ella, mientras que la gran iglesia, dedicada por Calixto II en persona en 1109, era para toda la comunidad. En 1106 la orden fue confirmada por Pascual II, siendo en 1113 retirada de la jurisdicción de los ordinarios, con lo cual Roberto designó a Petronila de Craon-Chemillé primera abadesa y preparó una regla. Los miembros de la orden, que fueron llamados pauperes Christi, estaban sujetos a restricciones de extremo ascetismo pero la característica distintiva fue la unión de conventos de monjas y monjes bajo el control de una abadesa, junto con la más rígida separación de varones y mujeres. La orden se puso bajo protección especial de la Virgen. A la muerte de Roberto, se dice que Fontévrault tenía 3.000 monjes, conteniendo el claustro las tumbas de varios de los reyes Plantagenet de Inglaterra.
La orden de Fontévrault nunca se esparció ampliamente fuera de Francia, aunque incluía 57 prioratos en cuatro provincias a comienzos del siglo XVIII. Las congregaciones de Savigny, San Sulpice, Tiron y Cadouin ya se habían formado en el siglo XII y se separaron de la orden, que no estuvo totalmente libre de disputas entre las abadesas y los cabezas de los monasterios subordinados. La Revolución Francesa aniquiló la orden y la última abadesa, Julie Sophie Charlotte de Pardaillan, murió destituida en París en 1799, mientras que el monasterio fue convertido en prisión.