Historia

FOSARIOS

Fosarios (latín, fossarius, fossor; griego, kopiōn, kopiatēs) es la designación de los cavadores de tumbas de la Iglesia antigua.

Diógenes el fosario, siglo IV. Catacumba de Domitila.
Diógenes el fosario, siglo IV. Catacumba de Domitila.
En tiempos primitivos el enterramiento de los pobres era uno de los servicios caritativos que los cristianos ricos voluntariamente ejecutaban para sus hermanos necesitados. Posteriormente las congregaciones tuvieron cementerios especiales y el enterramiento fue encomendado a cavadores profesionales, lo que debe haber sido el caso en el siglo tercero y posiblemente incluso en la última parte del segundo. El documento más antiguo que demuestra la existencia de los fosarios es la Gesta apud Zenophilum, que data del año 303 y está impreso con un apéndice a las ediciones de Optato. En esta obra, como en otras partes, los fosarios fueron reconocidos entre el clero, aunque no fue invariablemente el caso, como, por ejemplo, en Roma. Los fosarios son frecuentemente representados en las pinturas de las catacumbas romanas y de las inscripciones se desprende que controlaban la venta de tumbas.