Historia
FRANCESES, PROFETAS

por Henry Martin. Colección M. Chaleil
Lacy, quien era miembro de la Iglesia de Edmund Calamy, cayó bajo la influencia de los profetas al poco de su llegada y "entró en sus absurdos, salvo el de la comunidad de bienes, al cual se opuso fuertemente, teniendo un ingreso de 2.000 libras por año." Se convirtió en un visionario sanador y publicó varias obras para la causa incluyendo A Cry from the Desert, or Testimonials of Miraculous Things Lately Come to Pass in the Cevennes (Londres, 1707), una traducción del francés por Francis Maximilian; Prophetical Warnings de Élie Marion (1707); The Prophetical Warnings of John Lacy (1707), una colección de sus propias profecías; A Relation of the Dealings of God to his Unworthy Servant, John Lacy (1708), una respuesta a un ataque de Edmund Calamy y A Vision of J. L., Esq., a Prophet (1715), inspirado por el levantamiento jacobita. En 1707 los profetas quedaron convictos de publicar panfletos falsos y escandalosos y de convocar asambleas tumultuosas, siendo puestos en el cepo, aunque los procedimientos contra Lacy y Bulkeley quedaron anulados. Todo esto hizo momentáneamente al grupo más popular que antes y pronto había no menos de 400 personas difundiendo sus profecías en diversas partes del país. Incluso fueron tan lejos como para predecir que uno de sus miembros, Thomas Emes, recientemente fallecido se levantaría de los muertos el 25 de mayo de 1708. En un panfleto titulado The Mighty Miracle, or the Wonder of Wonders, Lacy invitó a cualquiera que quisiera acercarse a Bunhill Fields para ser testigo del suceso. Como el muerto no salió de su tumba la influencia de los profetas se debilitó y desde ese tiempo cayeron en desgracia.