Historia

FRANCFORT, RESPIRO DE

Respiro de Francfort es un acuerdo temporal entre católicos y protestantes alemanes, firmado en Francfort el 19 de abril de 1539 tras la dieta en Esmalcalda (febrero de 1537), donde los Estados protestantes rechazaron asistir a un concilio convocado en Mantua y en el que ambas facciones se enfrentaron recíprocamente con más vehemencia que nunca. Los protestantes se sentían tan fuertes que amenazaban convertirse en un peligro para el emperador, si formaban una alianza con Francisco I de Francia. El estallido de la guerra parecía inminente. Bajo esas circunstancias el Dr. Held, comisionado imperial, vio la necesidad de unir a los Estados católicos y de acuerdo con el rey Fernando formar una Liga católica de defensa, según el modelo de la Liga de Esmalcalda. Tras difíciles negociaciones quedó formada la denominada Liga de Nuremberg el 10 de junio de 1538. Sin embargo, la membresía era pequeña, los Estados eclesiásticos casi todos se mantenían distantes y la Liga no tenía ninguna importancia. La situación política obligó al emperador a buscar la ayuda de los protestantes contra los turcos y contra el duque Guillermo de Jülich-Cleve-Berg, quien se había autoproclamado duque de Geldern y, desde la muerte de su padre, había unido cuatro ducados bajo su poder e intentó entrar en contacto con la Liga de Esmalcalda. Además, el emperador estaba en aprietos financieros. Por lo tanto el arzobispo de Lund fue comisionado para negociar con los protestantes, quienes desde el 14 de febrero de 1539 habían estado reunidos en Francfort. Ellos exigieron nada menos que una paz incondicional para todo tiempo, incluyendo a aquellos que todavía pudieran unirse a la Confesión de Augsburgo. Los católicos no estaban dispuestos a conceder tanto, pero finalmente se llegó al siguiente acuerdo.

El Imperio en el siglo XVI - Los príncipes y la Reforma
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A todos los seguidores de la Confesión de Augsburgo, no meramente los incluidos en la Paz de Nuremberg, se les debería otorgar un respiro de seis meses. Durante ese tiempo no se tomarían acciones contra ellos y el bando que se había impuesto contra Minden el 9 de octubre de 1538 quedaba suspendido. Los evangélicos se comprometían a no rehusar su ayuda contra los turcos y a no privar a los clérigos de sus ingresos, con la excepción de lo que necesitaran para el apoyo de sus propias parroquias, escuelas y hospitales. El respiro debía durar 18 meses o hasta el 1 de agosto de 1540. Su importancia no es grande, pero al menos la paz quedó garantizada durante un corto tiempo por aquellos que habían vencido a la causa evangélica desde la Paz de Nuremberg y todavía más importante fue el hecho de que no se habló de un concilio; el acuerdo prometía que se discutiría una unión cristiana en la dieta a ser celebrada en Nuremberg, sin la presencia de legados papales. De esta manera quedó inaugurado el período de los coloquios religiosos.