Historia
GIGAS LIBRORUM
Gigas librorum (el libro gigante) es un manuscrito de la Vulgata latina, llamado así por sus grandes dimensiones y su enorme peso, pues es necesaria la fuerza de tres hombres para transportarlo. Se le llama también la Biblia del diablo, en virtud de una leyenda según la cual un monje, que había sido condenado a muerte, salvó su vida por haberlo escrito en una sola noche, con la ayuda del diablo, cuya imagen se ve en una de sus páginas. El Gigas librorum contiene todo el Antiguo Testamento en sus 118 primeras hojas; siguen luego los escritos de Josefo, las Etimologías de Isidoro de Sevilla, etc. El Nuevo Testamento llena las hojas 253-286. El Antiguo Testamento es una reproducción de la Vulgata latina, excepto los Salmos, que son según la versión que Jerónimo hiciera sobre el texto hebreo. Por lo que atañe al Nuevo Testamento, los libros que lo componen están dispuestos en un orden particular; primero figuran los evangelios, luego los Hechos de los Apóstoles, después las epístolas universales y el Apocalipsis; finalmente las epístolas de Pablo. Las hojas son de un pergamino muy recio, de 875 centímetros de altura por 45 de ancho y en número de 309, sin contar tres tiras de pergamino, dos de las cuales están adheridas a la cubierta superior, y la tercera cosida a la hoja 273, que contiene el final del Apocalipsis. Faltan ocho hojas, entre ellas la primera que había de contener los seis primeros capítulos del Génesis. El manuscrito está escrito en caracteres minúsculos grandes y muy legibles; las obras profanas que contiene junto con la Biblia son de tipo más pequeño y las iniciales de forma distinta, de modo que el gigante parece haber sido escrito por dos copistas y con ello caería por su peso la leyenda aludida. El Gigas librorum se guarda en la Biblioteca Real de Estocolmo. Según una nota escrita en la cubierta superior, perteneció al monasterio benedictino de Podlazic (Bohemia) y después de haber estado durante algún tiempo en prenda, se vendió en 1295 al monasterio de Brevnov, cerca de Praga. En 1648 los suecos se lo llevaron de Praga, junto con el Codex argenteus de Upsala, y desde aquella fecha (16 o 26 de julio de dicho año) se conserva en el lugar mencionado.