Historia

HERMANITAS DE LOS POBRES

Hermanitas de los pobres es el nombre de una orden religiosa femenina que tuvo su origen en Saint Servant, cerca de la localidad de St. Malo en Bretaña.

La caridad, por François Bonbin
La caridad, por François Bonbin
En 1840 el sacerdote de la localidad, M. le Pailleur, interesó primero a Jeanne Jugan, una humilde campesina, y algunas otras mujeres piadosas en el cuidado de algunas de las personas ancianas pobres de la población y en 1842 se compró una casa que sirviera como refugio. La obra, aunque acometida sin ningún plan definido ni de largo alcance y completamente sin recursos, salvo las limosnas aportadas por una población de las inmediaciones que estaba lejos de ser opulenta, se desarrolló con una rapidez sin precedentes. El espíritu de pobreza y la dedicación generosa que caracterizó a los fundadores de la obra pronto los hicieron muy populares y en el curso de unos años estaban organizados según el esquema de una congregación religiosa que en veinte años se difundió por la mayoría de las ciudades de Francia e incluso en Bélgica e Inglaterra. El objetivo de la organización es el establecimiento y mantenimiento de casas permanentes para los ancianos pobres y enfermos de ambos sexos, sin distinción de credo o nacionalidad. Para ser admitido en esos lugares los solicitantes deben ser "respetables", es decir, de buen carácter moral, y, como norma, deben tener más de sesenta años de edad. Son cuidados personalmente por las hermanas, que dependen enteramente de la caridad para su mantenimiento. La regla de la comunidad, que está basada en la agustina, recibió la aprobación solemne del Vaticano el 9 de julio de 1854. La orden fue legalmente reconocida por el gobierno francés en 1856 y estuvo entre las pocas congregaciones que sobrevivieron a la legislación promulgada contra las comunidades religiosas en Francia en 1905 y 1906.

La orden fue introducida en Estados Unidos en 1868, cuando su primera casa se abrió en Brooklyn y en 1907 la membresía americana contaba con 800 hermanas repartidas en dos sedes provinciales, una en Brooklyn y otra en Chicago. Tenían 50 hogares para ancianos en diversas ciudades de la Unión, principalmente en el este y el medio oeste, contando entonces con más de 9.000 internos.