Historia
HILDESHEIM, OBISPADO DE

Los obispos adquirieron gran poder temporal bajo los emperadores de la casa Hohenstaufen, estando tan distraídos por los sobresaltos y luchas que se hizo necesaria una reforma, la cual fue acometida por el obispo Magnus de Sajonia-Lauenburgo (1424-52) apoyado por Nicolás de Cusa, que había sido enviado al norte de Alemania con este propósito y por Jan Busch y la congregación de Windesheim, así como por la congregación benedictina llamada posteriormente de Bursfelde, que se creó dentro de la diócesis en ese tiempo. Sin embargo, la mundanalidad se introdujo y bajo Juan IV de Sajonia-Lauenburgo (1504-27) la situación estaba madura para innovaciones políticas y religiosas. Una gran parte de la diócesis se hizo protestante y los duques de Brunswick-Lüneburg y Brunswick-Wolfenbüttel se hicieron con el poder. La Paz de Westfalia (1648) confirmó el estatus existente e impidió cualquier intento de restaurar el catolicismo. En 1803 el territorio restante de la diócesis fue secularizado y anexionado como principado a Prusia, pero el concordato de 1824 entre Hanover y Roma determinó nuevos y más amplios límites para la jurisdicción espiritual de los obispos.