Historia
HOMILÍAS

En marzo de 1552-53 la convocación en el trigésimo cuarto de los 42 Artículos de la religión entonces aprobados usaba este lenguaje: 'Las Homilías recientemente dadas y establecidas por la autoridad del rey son piadosas y sanas, contienen la doctrina que ha de ser recibida por todos los hombres, y por lo tanto han de ser leídas diligente, cuidadosa y completamente.' De esta manera la Iglesia respaldaba la obra. En julio de ese año María subió al trono y ordenó la destrucción de esas Homilías, aunque mostró su aprecio por esa clase de instrucción, al hacer que homilías similares se prepararan, exponiendo la doctrina católica. En 1558 Isabel I sucedió a María y las Homilías de Cranmer fueron recuperadas. No fue hasta 1652-53 que apareció el segundo libro. Los dos libros fueron publicados separadamente y las ediciones no fueron uniformes hasta 1582. En 1632 por vez primera quedaron unidas en un solo volumen. En el artículo XXXV de los actuales Treinta y Nueve Artículos, tanto en el texto latino de 1563 como en el inglés de 1571, las Homilías se recomiendan y se proporciona el contenido del segundo libro. Añadido a este artículo tal como está adoptado en la Iglesia episcopal Americana en los Estados Unidos en 1801 hay un paréntesis que señala que la lectura de esas Homilías queda suspendida 'hasta que se haga una revisión convenientemente para purificarlas, también de palabras y frases obsoletas y referencias locales.'
Probablemente pocas personas en la actualidad hayan leído las Homilías, aunque nadie puede leer los Treinta y Nueve Artículos sin encontrarse en el XI esta declaración: 'Que nosotros somos justificados por la fe solamente, es doctrina muy saludable y muy llena de consuelo, como más ampliamente se expresa en la Homilía de la justificación.' Curiosamente no hay tal Homilía con ese título.