Historia

HÚNGARAS, CONFESIONES

Confesiones húngaras es el nombre de diversos símbolos de fe elaborados en Hungría por los protestantes durante el siglo XVI. El principal sostenedor de la doctrina reformada en Hungría fue Mátyas Biró Dévay, quien en sus primeros pasos siguió el liderazgo de Lutero, pero tras 1542 favoreció la tendencia suiza. Debido a la actividad de Péter Melius, Debrecen se convirtió, después de 1558, en el centro espiritual del movimiento reformado, al que casi todos los protestantes húngaros se sometieron, mientras que Transilvania permanecía luterana. La primera confesión de los reformados surgió por los intentos de Contrarreforma del obispo Anton Verantz de Erlau, que estaba bajo influencia de los jesuitas. La confesión apareció en 1562 como Confessio Catholica... exhibita sacratissimo et Catholico Romanorum Imperatori Ferdinando et filio suæ Majestatis Regi Maximiliano..., y también como Confessio ecclesiæ Debreciensis. El documento no estaba bien resumido o arreglado y no era simétrico. Por tanto, esto hizo que tuviera una afiliación más cercana con la teología suiza. Un sínodo en Tarczal en 1562 adoptó, con ligeros cambios, la Confessio Christianæ fidei de Beza, bajo el título Compendium doctrinæ Christianæ quam omnes pastores et ministri ecclesiarum Dei in tota Ungaria et Transsylvania, quæ incorruptum Jesu Christi evangelium amplexæ. Este documento fue complementado de nuevo por la Confessio Helvetica posterior de Bullinger, aunque, en el sínodo de Debrecen en 1567, las primeras confesiones no fueron anuladas. Varios otros sínodos establecieron nuevos artículos ortodoxos ocasionados por las controversias antitrinitarias y la controversia sobre la Cena, como por ejemplo la Confessio Czengerina de 1570. La actual Iglesia reformada en Hungría acepta sólo la Confesión Helvética y el Catecismo de Heidelberg.