Historia

ILLUMINATI

Illuminati fue el nombre dado por los Padres de la Iglesia a los bautizados, siendo posteriormente la designación para diversas sociedades.

Fue dado a una secta mística que apareció en España en 1524 bajo el nombre de 'alumbrados'. Esta sociedad fue abolida por la Inquisición, pero reapareció en 1623 en Francia bajo el nombre de 'guerinets', desapareciendo en 1635. Una secta similar, que se originó en el sur de Francia hacia 1722, existió hasta la Revolución (1794). El nombre 'illuminati' se refirió principalmente a los miembros de una sociedad secreta fundada el 1 de mayo de 1776 por Adam Weishaupt (nacido en Ingolstadt el 6 de febrero de 1748 y muerto en Gotha el 18 de noviembre de 1830), profesor de derecho canónico en Ingolstadt. Además de gratificar su ambición, el objetivo de Weishaupt era combatir la religión y el racionalismo. Desde Ingolstadt su propaganda se esparció por Eichstadt, Freising, Munich y otros lugares. Cada candidato tenía que dar una promesa escrita de no hablar a nadie de su sociedad. No sabía nada de sus superiores ni del origen de la sociedad, sino que era confirmado en la creencia de que la sociedad venía de la antigüedad y que entre sus miembros había papas y cardenales. El candidato quedaba ligado por un juramento para aprovechar cada oportunidad para servir a la humanidad y mejorar el conocimiento, además juraba silencio eterno y estricta obediencia. Cada mes tenía que enviar un informe a su superior, a quien no conocía. Cada miembro recibía un nombre usualmente tomado de la literatura clásica, tal como Sócrates, Alcíbiades, Catón, Mario; Weishaupt se llamó a sí mismo Espartaco. Weishaupt se propuso crear una gran biblioteca, con el fin de fundar una academia de estudios. Para obtener los libros sus asociados no se reprimían de robar manuscritos, pues Weishaupt les enseñó que 'pecado es solo lo que es dañino y si el beneficio es mayor que el daño, se convierte en virtud.'

La fantasiosa obra de Weishaupt se habría desintegrado si el barón von Zwack (Catón) no le hubiera dado a la sociedad una firmeza mayor al conectarla con la masonería. Las logias que ya estaban en existencia fueron puestas calladamente bajo el dominio de los illuminati, estableciéndose otras nuevas en las que los grados de los illuminati fueron considerados altos grados de la masonería. Al identificarse con la masonería la sociedad creció grandemente, liberada de dificultades financieras y protegida de la persecución. En 1780 el marqués von Constanzo (Diomedes) logró ganar en Francfort al barón Adolf von Knigge, a quien los illuminati deben la estructura completa de su sistema, así como la mayor parte de sus adherentes en Alemania septentrional y central. Se formaron tres clases de illuminati: una de novicios y 'minervos', una de masones y una de estudiantes de los misterios.

El apóstol más fructífero de la sociedad, además de Knige, fue Bode, un consejero del duque Ernesto de Gotha, quien, en Turingia y Sajonia, así como en el Rin logró numerosos hombres de alto rango como eruditos, poetas e incluso príncipes. El movimiento se extendió pronto desde Italia a Dinamarca, desde Varsovia a París; el número de miembros se estimaba en dos mil. Goethe, Herder, Ernesto II de Gotha, Karl August de Weimar, Ferdinand de Brunswick, el príncipe de Wied y otros personajes en algún momento fueron o bien miembros de la sociedad o estuvieron entre sus alistados. Pero era inevitable que el carácter moralmente ofensivo de la sociedad y su peligro para el Estado fuera detectado. En agosto de 1784 se emitió un decreto en Baviera prohibiendo todas las sociedades secretas. Enojado por la ingratitud y arrogancia de Weishaupt, Knigge se retiró de la sociedad en 1784. Weishaupt perdió su posición en la universidad y fue a Regensburgo y luego a Gotha, donde el duque Ernesto le otorgó el salario de un consejero privado. En 1785, tras el descubrimiento de la bajeza moral de la sociedad a partir de la correspondencia secreta de Weishaupt, comenzó una dura persecución que llevó a la institución a su colapso final.