Historia

IMPANACIÓN

Impanación es la denominación que se dio a una de las muchas modificaciones de la doctrina de la presencia real de la carne y sangre de Cristo en la eucaristía, en oposición a la doctrina de la transubstanciación. Ruperto de Deutz († 1135) es el padre de esta idea. Al comentar Cuando el niño creció, ella lo llevó a la hija de Faraón, y vino a ser hijo suyo; y le puso por nombre Moisés, diciendo: Pues lo he sacado de las aguas.[…]Éxodo 2:10 (Opera, i. 267, Colonia, 602), explica cómo Dios conecta la carne y sangre real de Cristo con el auténtico pan y vino en la eucaristía sin perturbar la sustancia de ninguna de esas realidades, tal como en el vientre de la Virgen conectó el Verbo y la naturaleza humana, sin cambio de carácter de esta última. Por lo tanto, en terminología teológica, la relación existente entre Cristo y los elementos en la eucaristía sería, según esta teoría, una unión hipostática similar a la existente entre la divinidad y la humanidad en Cristo. La palabra 'impanación', sin embargo, fue usada primero por Algerio de Lieja († 1131), quien escribió contra Ruperto en defensa de la transubstanciación. En el periodo de la Reforma, Carlstadt acusó a Osiander de sostener la idea de la impanación, siendo esa acusación la preferida por los católicos en general contra Lutero, que la negó.