Historia

INNERE MISSION

Sede de la Innere Mission en Leipzig
Sede de la Innere Mission en Leipzig
Fundamento bíblico e histórico.
Innere Mission es el nombre aplicado en Alemania al esfuerzo organizado para promover el bienestar físico y espiritual de los destituidos e indiferentes que están, al menos nominalmente, dentro de la Iglesia; es también el nombre de una sociedad que se ha dedicado a esta obra con notable fruto. La necesidad de tal misión "interior" está ilustrada en la historia del Antiguo Testamento, que muestra un servicio de testimonio ordenado por Dios dentro de Israel en la continua batalla contra el paganismo. La misión de Cristo fue primordialmente al pueblo de Israel (Y respondiendo El, dijo: No he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel.[…]Mateo 15:24; 10:5-6), es decir, era una misión interior. Los apóstoles se vieron obligados a vigilar contra la corrupción pagana en las congregaciones cristianas (En efecto, se oye que entre vosotros hay inmoralidad, y una inmoralidad tal como no existe ni siquiera entre los gentiles, al extremo de que alguno tiene la mujer de su padre.[…]1 Corintios 5:1 y sig., 6:18, etc.). La aceptación del cristianismo como religión de Estado por Constantino el Grande, el desarrollo de la Iglesia occidental en una institución legal y con ello la corrupción de la verdad divina por la doctrina y la superstición humana, además de la ignorancia y degradación del clero y el laicado, desembocaron, en la Iglesia medieval, en una reacción que culminó en la Reforma, descrita por Wichern como un gran acto de la misión interior. Tras las estériles controversias de los dogmáticos en el periodo post-Reforma, Spener y Francke dieron el primer impulso para la renovación de la vida interior del cristianismo mediante el regreso a sus fuentes y a una realización práctica del amor cristiano; pero no fue hasta la Revolución Francesa que, con la revelación de las corruptas condiciones en la Iglesia, el Estado y la sociedad, se hizo sentir la necesidad de la actividad específica de la misión interior. Johann Heinrich Wichern, fundador de la Rauhes Haus en Hamburgo (1833), determinó, sistematizó y logró el éxito de su obra. Su conmovedora apelación a la Iglesia protestante en la dieta eclesiástica celebrada en Wittenberg en 1848 inauguró una nueva era. Desde entonces, la convicción de la inseparable relación entre la misión interior y la Iglesia se ha difundido e influenciado tanto a la Iglesia como a la vida social en varias direcciones.

Primera etapa de la sociedad.
El primer resultado del esfuerzo de Wichern fue la organización del "Comité central de la Misión Interior de la Iglesia evangélica alemana", que avanzó la obra de la misión interior en todos los territorios eclesiásticos de la Alemania evangélica, así como de los alemanes en tierras extranjeras. Su propósito no era controlar la obra, sino dar sugerencias e impulsos para el esfuerzo organizado en diferentes partes del país. Instituyó y supervisó congresos para la misión interior en varias partes de Alemania, que se convirtieron en centros y puntos de partida para todos los esfuerzos relacionados con esta esfera. Otra contribución no pequeña al desarrollo de la misión interior vino por el nuevo interés en la difusión de literatura cristiana a principios del siglo XIX, por el celo para la construcción de asilos para niños, avivado por Johann Daniel Falk y Christian Heinrich Zeller, por los esfuerzos del pastor Theodor Fliedner, por la organización de la Gustav-Adolf-Verein en 1832 y por el impulso dado al movimiento femenino cristiano por Amalie Wilhelmine Sieveking. El crecimiento de la misión interior se vio favorecido también por el peculiar desarrollo de la historia: Las nacientes fuerzas del anarquismo y la democracia social evocaron las energías de un contra-movimiento para recristianizar a las masas, fenómenos como el importante aumento del crimen, la creciente depravación de la juventud y la difusión del suicidio confirmaron la convicción de su necesidad, incluso en los círculos en que, en su celo por la ortodoxia, se opusieron al principio al nuevo movimiento. El nombre se debió a Wichern. Él se negó a convertir la Rahues Haus de Hamburgo en una institución para preparar a misioneros a los paganos, al darse cuenta de que había un gran campo en el país y que las agencias interiores y extranjeras eran de suficiente importancia para mantenerse separadas. La expresión "misión interior" se le ocurrió a él como designación peculiar de esta obra doméstica. La frase había sido también usada por Friedrich Lücke en una publicación titulada Die zwiefache, innere und dussere, Mission der evangelischen Kirche (Hamburgo, 1843), pero él se refería principalmente al servicio que la Iglesia evangélica debe a sus miembros que están fuera del país.

Objetivos y agencias.
La misión interior es esencialmente la continuación o reanudación de la actividad misionera original de la Iglesia dentro del mundo cristiano, para conquistar los elementos no cristianos o anti-cristianos. Su fundamento es la fe en Jesucristo y el amor al prójimo, como expresión de la misma. Su objetivo es recuperar a los que se han apartado de Cristo, fortalecer al débil, nutrir al enfermo y conquistar los poderes que en medio de la cristiandad obstruyen la edificación del reino de Cristo en las almas individuales así como en la familia, la congregación, la Iglesia, el Estado y la sociedad. Los medios por los que la misión interior da testimonio de Cristo son la predicación, la difusión de literatura y la obra caritativa. Hasta donde la aflicción espiritual está relacionada con la enfermedad o males similares, la cura de las necesidades físicas pertenece a la obra de la misión interior. Pero es un error generalizado identificar la misión interior con el gran complejo de asociaciones e instituciones que se ocupan con las oras de caridad cristiana. Tales asociaciones e instituciones son indispensable para la economía de la misión interior, pero no agotan su contenido. Todos los esfuerzos filantrópicos y humanos son diferentes de la actividad de la misión interior, al no estar determinados por los motivos de la salvación cristiana y el propósito del reino de Dios. La institución de diáconos y diaconisas ha de distinguirse también de la misión interior, pues su obra caritativa es necesaria y está justificada en todo tiempo y circunstancia, al necesitar los miembros individuales la nutrición física y espiritual y porque pertenecen a la organización eclesiástica, mientras que el objetivo de la misión interior es la vida de la gente y sus necesidades temporales, que no pueden ser cubiertas por la organización eclesiástica.