Historia
IONA

El nombre debería ser Ioua, surgiendo la forma con 'n' por un error en la lectura de la 'u'. En irlandés aparece como I-Columcille, 'la isla de Columba', siendo el nombre popular actualmente Eecholuim-cille. La isla tiene unos cinco kilómetros de longitud de nordeste a sudoeste y unos dos kilómetros de anchura. Iona debe su fama a su asociación con Columba y al monasterio fundado por él en el año 503. Los anales irlandeses señalan que la isla le fue dada por su pariente Conall, rey de los escoceses dalriad. Beda, dice que la recibió de los pictos como fruto de su esfuerzo misionero entre ellos. Es más probable la declaración de Beda, aunque posiblemente ambos relatos sean verdad, ya que Iona fue terreno disputado por escoceses y pictos.
La isla fue repetidamente asaltada por los daneses durante los siglos IX y X, sufriendo el martirio en una de esas ocasiones (806) sesenta y ocho monjes. Los edificios arruinados fueron restaurados con destacada perseverancia. Entre 814 y 831 el monasterio fue reedificado de piedra y un santuario erigido a Columba. En 878 el santuario y las reliquias fueron llevados a Irlanda. La reina Margarita reconstruyó el monasterio entre 1059 y 1093 y una abadía benedictina y una casa de monjas fueron establecidas en la isla en 1203. Los restos que aún existen datan mayormente de los siglos XII y XIII, aunque la capilla de San Oran (Odhrain) puede ser del tiempo de la reina Margarita. Está hecha de granito rojo y contiene el Reilig Odhrain, el antiguo lugar de enterramiento del monasterio, donde se dice que están enterrados los reyes pictos y escoceses hasta el tiempo de Malcolm III († 1093), así como los de ciertos reyes ingleses, irlandeses y noruegos. Al norte de este cementerio están los restos de la abadía benedictina del siglo XIII. La iglesia de Santa María, comúnmente llamada la catedral, data probablemente del siglo XIII.