Historia
JESUCRISTO, TRIPLE OFICIO DE

Museo de Arte de Cataluña
Sondeo histórico.
Este pensamiento se puede trazar desde el siglo segundo hasta el tiempo de la Reforma. Pero ya en Eusebio un triple oficio es atribuido a Cristo, el de profeta, sacerdote y rey, trazable hasta fuentes judías. Sin embargo, la idea de un triple oficio no suprime la tradición de un doble oficio, aunque las tres designaciones de Cristo se usaron siempre separadamente. Entre los teólogos medievales, Tomás de Aquino se aproxima a la concepción de Eusebio, ya que habla de legislator, sacerdos y rex, pero para él se trata de una mera división mecánica, no haciendo uso añadido del esquema triple. La doctrina evangélica siguió en el comienzo la tradición de un doble oficio (comp. las obras de Lutero y los antiguos catecismos evangélicos). Calvino añadió el oficio profético como una tercera función y su concepción de la doctrina de la obra de Cristo se convirtió en la base de tratamiento en la teología reformada y pronto también en la teología luterana. Como profeta el Mesías trae la luz plena de la inteligencia y de este modo se convierte en plenitud y consumación de toda revelación. Como rey de un reino espiritual y eterno no sólo trae a su pueblo ayuda externa y pasajera, sino que lo equipa especialmente con los dones de la vida eterna y lo guarda contra sus enemigos. Como sacerdote, Cristo consigue para su pueblo por su expiación y sufrimiento vicario la bendición de que Dios trata con ellos no como juez, sino como Padre amoroso. De acuerdo con esos principios Calvino subrayó la verdad de que la comunión con Dios se encuentra en la personalidad viva de Cristo y en la comunión con él. En el Catecismo de Heidelberg (cuestiones 31 y 32) el pensamiento de Calvino recibió forma acabada y fue ampliamente difundido. Sin embargo, los seguidores ortodoxos de Calvino intentaron explicar tanto el contenido pleno de la persona mesiánica desde los tres puntos de vista y analizar el acto de salvación en su desarrollo histórico según el esquema triple, no escapando fácilmente de este modo del error de asumir que Cristo había sido primero profeta, luego sacerdote y finalmente rey. Se hizo costumbre privar a Cristo de su función real en el estado de humillación y de la función profética en el estado de exaltación. Contra esa tendencia mecánica, Cocceius abrió un nuevo y fructífero punto de vista al regresar al material de la Biblia. El orden usual de los oficios de Cristo le parecía justificado, en tanto la dignidad de Cristo surgía en la mente del pueblo desde el estado de profeta al de rey. Pero en realidad él señala que el sacerdocio de Cristo debe ser colocado en primer lugar, ya que incluso antes del tiempo medió entre su Padre y el pueblo, siguiendo luego los oficios real y profético. Por el primer oficio Cristo adquiere a su pueblo, por el segundo lo guarda y por el tercero lo dirige al conocimiento y amor al rey. Esta doble consideración habría resultado en una unión orgánica y simultánea de los oficios en la persona viviente, incluso si Cocceius no hubiera expresamente añadido que el acto mediador total dura hasta el final de los días.
En la teología luterana.
El catecismo católico también señala el triple oficio de Cristo. En la teología luterana la doctrina fue adoptada sólo en un periodo posterior. Melanchthon no dejó a la escuela de teología que le siguió un sistema uniforme, como Calvino había dejado a la ortodoxia reformada. El interés en la recepción individual de la justificación desvió la atención de una observación objetiva parcial de Cristo y sus dones. Hubo una tendencia a reducir el doble oficio de Cristo a una sola función. Según Melanchthon y Hesshusen, Cristo es antes de nada sacerdote; incluso como rey ejerce esencialmente funciones sacerdotales. Selnecker parece haber sido el primero que usó la fórmula del triple oficio, pero su exposición está gobernada también por el sacerdocio de Cristo, al que los otros dos oficios están relacionados como introducción y conclusión. Otros, como Gerhard, intentaron identificar los oficios sacerdotal y profético. Hemming y Nicolaus Hunnius enseñaron que el oficio de rey era supremo y que abarca las otras dos funciones. Por todas partes se halla la misma concentración en un punto. Mientras tanto, Hahenreffer y especialmente Gerhard habían dirigido su atención a la idea de un triple oficio, tal como fue defendido por Eusebio y Calvino. Gerhard no sólo usó la nueva expresión, sino que intentó demostrar que sólo la suma de los tres oficios ofrece la plenitud de los dones de Cristo. En el regnum potentiae halló una función específica para el oficio real. Ya desde mediados del siglo XVII, una vez que el antiguo esquema de Melanchthon fue reemplazado por un ordenamiento objetivo e histórico del material, ha habido lugar para una presentación coherente de la obra de Cristo, que fue sistematizada según el triple oficio. Hubo una reacción del antiguo sentimiento luterano en 1773, cuando Ernesti criticó la doctrina porque no podía ver por qué la designación clara y suficiente de la obra de Cristo como satisfactio era oscurecida por frases metafóricas. Más aún, era de la opinión de que los diferentes oficios no estaban claramente separados entre sí, por lo que un título podía justamente cubrir a los otros. Otros dogmáticos después de él presentaron objeciones similares sobre la base de que ni el oficio profético ni el real están en pie de igualdad con el oficio sacerdotal, sino que ambos señalan a la expiación que está incluida en ellos. Pero la mayoría de los dogmáticos posteriores se adhirieron al esquema del triple oficio. Schleiermacher se puso al frente en esta tendencia, al intentar demostrar fructíferamente que los tres oficios en su unión indisoluble definen completamente y circunscriben el carácter de la redención efectuada por Cristo. Él sostiene que con la exclusión del oficio profético, la clara conciencia de los creyentes sería sustituida por una mediación mágica de la salvación. Sin el oficio real, faltaría la relación del creyente individual con la comunidad. Finalmente, la ausencia del oficio sacerdotal quitaría al fundamento de Cristo su contenido religioso.
Interpretación e importancia de la doctrina.
La doctrina del triple oficio de Cristo presenta al Redentor como la culminación de todas las profecías del Antiguo Testamento y por tanto el que suple todas las necesidades del ser humano. Todo lo que Israel esperaba de su salvación futura se había concentrado más y más en la esperanza del Mesías, "el ungido de Dios" (El encontró* primero a su hermano Simón, y le dijo*: Hemos hallado al Mesías (que traducido quiere decir, Cristo).[…]Juan 1:41; 4:25). Él era concebido como el rey que iba a restaurar la gloria del reinado de David. En el transcurso del tiempo el profeta, quien como sucesor de Moisés nunca faltaría al pueblo de Dios (Un profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará el SEÑOR tu Dios; a él oiréis.[…]Deuteronomio 18:15), se identificó con el Mesías (14 La gente entonces, al ver la señal que Jesús había hecho, decía: Verdaderamente este es el Profeta que había de venir al mundo. 15 Por lo que Jesús, dándose cuenta de que iban a venir y llevárselo por la fuerza para hacerle rey, se retiró otra vez[…]Juan 6:14-15). El tercer oficio se refleja en la descripción del Mesías en 1 ¿Quién ha creído a nuestro mensaje? ¿A quién se ha revelado el brazo del SEÑOR? 2 Creció delante de El como renuevo tierno, como raíz de tierra seca; no tiene aspecto hermoso ni majestad para que le miremos, ni apariencia para que le deseemos. 3 Fu[…]Isaías 53. El pueblo de Dios se puede sentir seguro sólo cuando todo conflicto de los oficios teocráticos queda excluido por la unidad y toda la bendición de la salvación se concentra en una sola persona (Los sacerdotes anteriores eran más numerosos porque la muerte les impedía continuar,[…]Hebreos 7:23 y sig.). Había un anhelo especialmente por la solución del frecuente conflicto histórico entre el reinado y el sacerdocio ("Pero levantaré para mí un sacerdote fiel que hará conforme a los deseos de mi corazón y de mi alma; y le edificaré una casa duradera, y él andará siempre delante de mi ungido.[…]1 Samuel 2:35; Y háblale, diciendo: "Así dice el SEÑOR de los ejércitos: 'He aquí un hombre cuyo nombre es Renuevo, porque El brotará del lugar donde está y reedificará el templo del SEÑOR.[…]Zacarías 6:12 y sig.). Se esperaba un sacerdote-rey según el modo de Melquisedec (El SEÑOR ha jurado y no se retractará: Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec.[…]Salmos 110:4). Todos esos elementos se combinaron en la idea del Mesías, que poseería el Espíritu de Dios en plenitud para realizar su actividad redentora (Y brotará un retoño del tronco de Isaí, y un vástago de sus raíces dará fruto.[…]Isaías 11:1 y sig.; 41:1 y sig.; comp. EL ESPIRITU DEL SEÑOR ESTA SOBRE MI, PORQUE ME HA UNGIDO PARA ANUNCIAR EL EVANGELIO A LOS POBRES. ME HA ENVIADO PARA PROCLAMAR LIBERTAD A LOS CAUTIVOS, Y LA RECUPERACION DE LA VISTA A LOS CIEGOS; PARA PONER EN LIBERTAD A LOS OPRIMIDOS;[…]Lucas 4:18 y sig.; Porque aquel a quien Dios ha enviado habla las palabras de Dios, pues El da el Espíritu sin medida.[…]Juan 3:34). El ungido con el Espíritu mencionado en esos pasajes cumple la unción de reyes, sacerdotes y también de profetas, en tanto estaban investidos con los carismas. Al confesar a Jesús como Cristo, la congregación cristiana expresa que en él se fraguan todas las actividades que traen la salvación al pueblo de Dios. Jesús es rey (DECID A LA HIJA DE SION: "MIRA, TU REY VIENE A TI, HUMILDE Y MONTADO EN UN ASNA, Y EN UN POLLINO, HIJO DE BESTIA DE CARGA."[…]Mateo 21:5; 27:11), profeta (Y las multitudes contestaban: Este es el profeta Jesús, de Nazaret de Galilea.[…]Mateo 21:11; El temor se apoderó de todos, y glorificaban a Dios, diciendo: Un gran profeta ha surgido entre nosotros, y: Dios ha visitado a su pueblo.[…]Lucas 7:16) y sacerdote (Por tanto, tenía que ser hecho semejante a sus hermanos en todo, a fin de que llegara a ser un misericordioso y fiel sumo sacerdote en las cosas que a Dios atañen, para hacer propiciación por los pecados del pueblo.[…]Hebreos 2:17; 3:1). El esquema del triple oficio permite el ordenamiento del material bíblico en su conexión original, al permitir una presentación completa de la persona de Cristo. Su valor sistemático se hace evidente porque para el cumplimiento de la actividad mesiánica se necesitan nada más y nada menos que las funciones designadas por ese triple oficio. Si la actividad de Cristo sobre la tierra se restringiera a la expiación, no sería posible hablar de la perfección del ser humano en relación con Cristo. Por supuesto en todo momento de su actividad terrenal y celestial, Cristo ejerce a la vez todos esos oficios. El socinianismo afirma para toda la actividad de Cristo en la tierra sólo el oficio profético, a fin de preservar las otras funciones como tenues ornamentos para el estado de exaltación.