Historia
LAPONES

en Historia del vestido de Albert Racinet
En Suecia los lapones entraron en contacto con el cristianismo durante el final de la Edad Media. Varios de los reyes Vasa tomaron mucho interés en el impulso para cristianizarlos, especialmente Carlos IX (1604-1611), quien puso el fundamento de una organización eclesiástica en Laponia. En los registros del parlamento lapón durante el siglo XVIII hay algunos en los que se debaten las misiones laponas. Por real ordenanza del 3 de octubre de 1723 se mandó que todo el clero en Laponia debiera conocer la lengua nativa, que una escuela se abriera cerca de todas las iglesias grandes y que los libros fueran impresos en lapón a costa del erario público. En 1739 una junta especial se creó para administrar la misión lapona. Las donaciones oficiales y privadas ayudaron a proporcionar un sólido fundamento. Hacia 1740 se nombraron varios misioneros itinerantes para enseñar a los lapones en sus hogares. Unos de los primeros fue Per Hogstrom († 1784). Per Fjellstrom, pastor en Lycksele († 1764) publicó un catecismo (1738), un manual y un himnario (1744) y el Nuevo Testamento en lapón (1775). Ya en 1735 se impulsó una escuela especial jurídica para Laponia. El celoso trabajo misionero entre los lapones de Suecia durante el siglo XVIII dio fruto, en la mejora de las condiciones religiosas y morales y en un avance de la civilización. De los clérigos que trabajaron en Laponia durante el siglo XIX los hermanos Petrus Læstadius († 1841) y Lars Levi Læstadius († 1861) son los mejor conocidos. El 14 de abril de 1846 y el 31 de enero de 1896 se hicieron nuevas regulaciones para la organización eclesiástica en Laponia. La Biblia completa fue publicada en 1811.
Lo que se ha dicho de los lapones en Suecia puede aplicarse también esencialmente a los de Finlandia. Hasta 1809 los lapones kemi estuvieron sujetos a la corona sueca. Misioneros de la Iglesia ortodoxa comenzaron a trabajar entre ellos en el siglo XVI y lo siguieron haciendo durante los siglos siguientes. La mayoría de los lapones rusos han adoptado la fe ortodoxa, aunque su cristianismo a veces consiste meramente de una observancia externa de las ceremonias de la Iglesia.