Historia

LEGIÓN TEBANA

Legión Tebana es el nombre de una leyenda que se centra en la localidad de St. Maurice, en el cantón de Valais, Suiza, aunque también en otras partes de Suiza, Italia y el bajo Rin.

Martirio de San Mauricio y la Legión Tebana, por El Greco
Martirio de San Mauricio y la Legión Tebana, por El Greco
En su forma más antigua y simple, según una passio atribuida a Euquerio, obispo de Lyón, el emperador Maximiano (285-310) tuvo bajo su mando la legión llamada Tebana, consistente de 6.600 hombres enviados desde el este. Todos eran cristianos y rechazaron obedecer el mandato imperial de tomar parte en la persecución de sus compañeros cristianos. Maximiano, que entonces estaba acampado en Octodurum (Martigny al pie del San Bernardo), diezmó dos veces la legión y cuando los supervivientes a exhortación de su dirigente Mauricio permanecieron firmes, mandó matarlos a todos. Entre los mártires estaba Gereon, en cuyo honor existió una iglesia en Colonia. Las versiones posteriores de la leyenda simplemente añaden detalles.

La leyenda ha dado origen a una larga controversia. Las Centurias de Magdeburgo declararon que Mauricio era un "ídolo", aunque es el patrón de la ciudad y los protestantes generalmente han negado la credibilidad de la historia. Los católicos se han inclinado más a aceptarla. Se halla en la biografía del abad Romario, probablemente escrita poco después de su muerte en 460, existiendo luego un monasterio en el supuesto sitio del martirio y convirtiéndose en meta de peregrinación. La leyenda se menciona varias veces en el siglo sexto y Gregorio de Tours la conoce en su forma original y también menciona a los tebanos que sufrieron el martirio en el bajo Rin. Que se originó antes de mediados del siglo quinto y que los mártires tebanos eran honrados ya entonces hay que admitirlo. Contra la autenticidad de la leyenda se puede alegar que casi hubo un siglo y medio entre su supuesta ocurrencia y el registro más antiguo de ella, mientras que los contemporáneos y autores antiguos no hacen referencia a la misma. La tradición también sufre de probabilidad inherente. No se conoce ninguna legión tebana que haya existido en ese tiempo y es improbable que un general como Maximiano, por más grande que haya sido su odio hacia los cristianos, mandara matar una legión entera en un tiempo cuando necesitaba sus soldados para frenar a los bárbaros y rebeldes. Sin embargo, la principal objeción a la leyenda es que no puede armonizarse con la historia de la persecución de Diocleciano. Los registros más antiguos varían en cuanto al tiempo y lugar. No fue hasta el 296 o 297 que los cristianos comenzaron a ser sacados del ejército, preparando de este modo el camino para la persecución general. Sin embargo, si la fecha se pone después de 296 la presencia de Maximiano en Valais es extremadamente improbable, pues estaba entonces la mayor parte del tiempo en África y en el bajo Rin. Más aún, a los soldados cristianos les fue dada la elección entre ofrecer sacrificios o ser despedidos, siendo raras las ejecuciones. A la idea de Euquerio de que el martirio tuvo lugar durante la persecución de Diocleciano le falta apoyo histórico, ya que presupone que los soldados cristianos fueron ejecutados en grandes números. Sin embargo, no ocurrieron tales masacres en el oeste, donde las persecuciones cesaron junto con la abdicación de Diocleciano y Maximiano el 1 de mayo de 305.