Historia
LEGIÓN TRONANTE
El relato ha recibido la atención de muchos historiadores eclesiásticos, presumiéndose sus dificultades en los siguientes pormenores: Una legión con este nombre fue conocida antes del tiempo de Marco Aurelio (Dión Casio, lv. 23), aunque la forma exacta del nombre fue Legio fulminata; la estación de esta legión estaba en el este, no en Hungría. No obstante, se ha comprobado que esos datos no son decisivos contra el relato, ya que la legión pudo haber estado presente debido a la emergencia, no siendo desconocidos tales traslados y el ligero cambio en la forma del nombre no es decisivo. El incidente principal demuestra no ser improbable, por las esculturas sobre la columna Antonina en Roma, erigida no poco después, mostrando a Júpiter Fluvius, de cuya barba mana el agua que los soldados recogen en sus escudos, mientras que el enemigo queda abrumado por los relámpagos. El elemento menos probable en el relato es que una legión completa estuviera compuesta de cristianos. En favor de una base sustancial de la leyenda está que es mencionada primero por Claudio Apolinar, quien dirigió su apología a Marco Aurelio, mientras que un contemporáneo del supuesto evento que lo menciona fue Tertuliano (Apol., v.; Ad Scapulam, iv).